Gastronomía

Comer como en casa (o mejor) en Cantabria: así es este bar de los de toda la vida

Este bar de pueblo, sencillo pero lleno de sabor, es prueba de que el buen comer no necesita artificios
Uno de los platos del local. / A.E
Uno de los platos del local. / A.E

En el tranquilo núcleo de Ambrosero, perteneciente al municipio de Bárcena de Cicero, sobrevive uno de esos establecimientos que aúnan el alma de bar de pueblo con la esencia de tienda de ultramarinos. Se trata de La Tienduca de Ambrosero, un local con historia, sabor y mucho arraigo, que destaca por su propuesta gastronómica basada en la cocina tradicional cántabra.

Cocina casera en estado puro

El establecimiento se ha convertido en un punto de referencia para vecinos y visitantes que buscan una experiencia auténtica, sencilla y sin artificios. Su cocina ofrece menús diarios que remiten a los sabores de siempre, con platos elaborados al estilo casero, como las sopas contundentes, guisos de cuchara y postres hechos en el propio local.

Jornadas gastronómicas de la cabra

Uno de los eventos más esperados del año en La Tienduca de Ambrosero son sus consolidadas jornadas gastronómicas de la cabra, un clásico culinario que atrae comensales de toda la comarca. El plato estrella es un sabroso guiso de carne de cabra, acompañado con patatas fritas, pimientos y champiñones, además de una sencilla ensalada. La generosidad de las raciones y el sabor casero convierten esta propuesta en todo un referente local.

El menú suele arrancar con una sopa de cocido, densa, humeante y sabrosa, que anticipa la calidad del plato principal. Todo se sirve en un ambiente familiar y sin pretensiones, donde lo importante es comer bien y sentirse como en casa.

 

Postres caseros con identidad

Para cerrar la comida, La Tienduca ofrece una cuidada selección de postres caseros, elaborados diariamente. Tarta Lotus, flanes, natillas o bizcochos caseros son algunas de las propuestas que redondean la experiencia, reafirmando su apuesta por la gastronomía de proximidad y el sabor tradicional.

Comentarios