Solidaridad desde la directiva: el Racing se rebela contra los precios del fútbol
Solidaridad desde la directiva: el Racing se rebela contra los precios del fútbol
La directiva del Racing de Santander ha emitido un comunicado contundente en el que anuncia que no ocupará el palco de El Plantío este domingo, en el partido que enfrentará al Burgos CF y al conjunto cántabro en la jornada 15 de LaLiga Hypermotion. La razón de esta decisión no es otra que la protesta por lo que consideran unos precios abusivos en las entradas destinadas a la afición visitante.
En el comunicado, el club verdiblanco deja claro que, si bien respeta la libertad del Burgos CF para establecer los precios de sus partidos, también se siente en la obligación de mostrar su solidaridad con los aficionados racinguistas, quienes han considerado, de forma mayoritaria, que las tarifas impuestas son excesivas.
«Comparativamente, son, de lejos, los precios más caros que nos han ofrecido el resto de equipos a los que hemos ido visitando», señala el texto difundido por el Racing, que recuerda que siempre ha apostado por facilitar el desplazamiento de sus seguidores como parte de su filosofía de club.
El Burgos envió un total de 1.005 entradas al Racing para ser repartidas entre los seguidores visitantes. De ellas, 30 euros costaban las localidades de Fondo Norte Visitante, 35 las del Fondo Norte y 40 euros las de Tribuna Baja, sumando 303 boletos en esta última ubicación. Una política de precios que ha generado fuerte malestar entre las peñas racinguistas, hasta el punto de que muchas han decidido no organizar viaje ni acudir de forma conjunta, dejando sin vender más de 300 localidades.
A pesar de ello, el Racing ha querido mantener un tono conciliador con su homólogo burgalés. «Sin acritud y con el máximo respeto para con el Burgos Club de Fútbol y su afición, y con la convicción de que mantendremos la magnífica relación institucional que caracteriza a ambos clubes, los directivos del Racing veremos el partido del domingo junto a la afición racinguista, en una de las gradas habilitadas a tal efecto por el club local», concluye el comunicado.
Lejos de generar una confrontación institucional, el Racing ha optado por un gesto simbólico: renunciar al palco y ubicarse en la grada con su gente, reforzando el mensaje de cercanía hacia su masa social. Una forma de decir que el fútbol pertenece a los aficionados, y que los clubes no deben perder de vista ese principio, especialmente en una categoría como la Segunda División, donde el apoyo de la afición visitante es vital.
La postura del Racing se enmarca en un contexto creciente de debate sobre los precios de las entradas en el fútbol español, especialmente en una categoría donde muchos desplazamientos suponen un esfuerzo económico considerable para los aficionados. La decisión del club cántabro ha sido aplaudida en redes sociales y podría marcar un precedente de cara a futuras relaciones entre clubes en este tipo de situaciones.