17.06.2024 |
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SEGUNDA DIVISIÓN

El Racing, mucho más que un club, una pasión que viste la ciudad

En Santander, el racinguismo se vive en cada rincón de la ciudad, desde las calles hasta el estadio El Sardinero, donde el espíritu del equipo alimenta los sueños de miles de aficionados que este año han apoyado al equipo hasta el final

Íñigo Vicente junto a Saúl, Mboula y Aldasoro, celebrando un gol con la primera equipación. / RRC
Íñigo Vicente junto a Saúl, Mboula y Aldasoro, celebrando un gol con la primera equipación. / RRC
El Racing, mucho más que un club, una pasión que viste la ciudad

El fervor futbolístico tiene una dimensión más allá del campo de juego; se extiende a las calles, a los hogares, y se materializa en los colores que portamos con orgullo. En este sentido, el Racing de Santander, emblemático equipo cántabro, ha sabido capitalizar esta pasión en cada hilo, en cada fibra de sus camisetas.

La temporada que ha culminado ha sido testigo de un fenómeno sin precedentes: el ascenso imparable de las ventas de sus elásticas. Desde la sede del club hasta las aceras de Cantabria, la fiebre racinguista ha impregnado cada rincón, marcando un hito en la historia del equipo.

El fútbol no es solo un deporte; es una forma de vida. Y en esta forma de vida, las camisetas ocupan un lugar central. Son más que simples prendas deportivas; son símbolos de identidad, lealtad y pertenencia. En ningún lugar este fenómeno es más evidente que en el Racing de Santander, un equipo cuya historia está intrínsecamente ligada a sus colores verdiblancos.

Desde su fundación en 1913, el Racing ha sido un faro de orgullo para la región de Cantabria, y sus camisetas han sido testigos mudos de cada logro, cada victoria y cada desafío.

En el centro de esta efervescencia se encuentra la tienda oficial del Racing, un santuario para los aficionados, donde la pasión se convierte en moda, y el apoyo al equipo se traduce en la adquisición de sus prendas. Esta temporada, el club ha lanzado al mercado ocho modelos de camisetas, cada una con su propia historia, su propio legado.

Desde el blanco impoluto de la primera equipación hasta el nostálgico diseño retro, cada elástica ha sido cuidadosamente elaborada por la firma cántabra Austral, llevando consigo la esencia del Racing en cada costura. El inicio de la temporada marcó el debut de cuatro modelos iniciales, cada uno con su propia identidad y simbolismo.

La primera equipación, un homenaje al glorioso Racing de la campaña 1949-1950, se vistió de blanco, recordando los días de gloria en Segunda División. La segunda equipación, en negro profundo, evocaba la historia del club en su centenario, un tributo a su legado imperecedero. Mientras tanto, la tercera equipación, presentada inicialmente como la primera, se reinventó bajo la dirección de Manolo Higuera y Sebastián Ceria, convirtiéndose en un símbolo de la nueva era del Racing.

Pero la verdadera sorpresa llegó con el diseño del uniforme de portero, una adaptación de los icónicos uniformes usados por José Ceballos hace más de dos décadas.

Con la imagen del legendario portero y el número 460, que representa los encuentros oficiales disputados con el primer equipo, esta elástica se convirtió en un tributo vivo a la historia del Racing, un recordatorio de sus glorias pasadas y presentes.

La evolución de las equipaciones no se detuvo ahí. Dos rediseños de las primeras versiones, junto con una edición especial para conmemorar el 111 aniversario del club, agregaron nuevas capas de significado a la colección.

La camiseta retro, inspirada en el primer equipo de España en llevar publicidad en su uniforme, transportó a los aficionados a un momento inolvidable en la historia del fútbol español.

Con cada detalle meticulosamente recreado, desde la publicidad de Teka hasta el diseño vintage, esta elástica revivió el espíritu de aquel Racing pionero, marcando un nuevo capítulo en su legado.

El éxito de estas camisetas no se limitó a su diseño, sino que también se reflejó en sus ventas. Más de 17.000 unidades volaron de las estanterías de la tienda oficial del Racing, alimentando la pasión y el entusiasmo de los aficionados en cada rincón de Cantabria.

La demanda fue tan alta que incluso las ediciones especiales, como la camiseta conmemorativa del 111 aniversario, se agotaron en cuestión de días, dejando un rastro de orgullo y devoción a su paso. Pero más allá de las cifras y las ventas, estas camisetas encarnan algo más profundo: la identidad y el espíritu del Racing de Santander.

Son más que simples prendas; son emblemas de una comunidad unida por su amor al equipo, símbolos de esperanza y perseverancia en momentos de triunfo y adversidad. En cada rayón verde y blanco, en cada detalle cuidadosamente elaborado, se encuentra la historia de un club que ha dejado una huella imborrable en el fútbol español.

En un mundo donde las modas van y vienen, donde los equipos y los jugadores son efímeros, el Racing de Santander ha demostrado que su legado perdura. A través de sus camisetas, el club ha tejido una historia de pasión y dedicación que trasciende el tiempo y el espacio. Y mientras los aficionados continúen vistiendo con orgullo los colores verdiblancos, el espíritu del Racing seguirá ardiendo con fuerza, iluminando el camino hacia un futuro lleno de éxitos y glorias renovadas.

Cada jugador lo que vale, no se regala nada

Después del amargo final de temporada en La Cerámica, donde el Racing de Santander se quedó a las puertas del ansiado playoff de ascenso, las especulaciones sobre el futuro de sus jugadores han comenzado a surgir como setas tras la lluvia. Sin embargo, desde las oficinas del club cántabro se emite un mensaje contundente: no habrá negociaciones para traspasos. El objetivo del Racing para la próxima temporada es claro: competir con los mejores. Y para lograrlo, es crucial mantener el núcleo del equipo y no debilitarse. Tras la incorporación de Juanca Arana, la consigna era clara: comprar y no vender. Tras el duro golpe sufrido en La Cerámica, esta premisa cobra aún más fuerza. El Racing se aferra a sus jugadores y no está dispuesto a ceder ante ninguna oferta. Incluso en el caso de Peque, quien tiene una relación contractual más débil con el club al estar próximo a finalizar su contrato en junio de 2025, la postura del Racing es firme.

A pesar de los rumores que lo vinculan con el Sevilla, ningún representante del club sevillano ha contactado con el Racing para iniciar negociaciones. Ante cualquier interés, la respuesta del Racing será inequívoca: la cláusula de rescisión de 4 millones de euros será el punto de partida de cualquier conversación. Con 18 goles en su haber, Peque se ha erigido como una pieza clave en el esquema del equipo, lo que refuerza la determinación del club en mantenerlo en sus filas. El caso de Iñigo Vicente, considerado el pilar del proyecto deportivo del Racing, no es diferente. Renovado hasta el 30 de junio de 2027, el jugador cuenta con una cláusula de rescisión de 6 millones de euros.

A pesar del interés de varios clubes de Primera División, como el Alavés o el Mallorca, el Racing no ha recibido ninguna oferta concreta hasta el momento. El mensaje desde las altas esferas del club es claro: los jugadores fundamentales no están en venta. En un panorama donde el futuro es incierto y las oportunidades son fugaces, el Racing de Santander demuestra su determinación y su compromiso con sus jugadores y su afición. Más allá de los resultados en el campo, el club cántabro busca construir sobre cimientos sólidos y mantener viva la llama del racinguismo en el corazón de todos aquellos que sienten los colores verdiblancos.

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