El Racing de Santander ya mira a la temporada 2025/26: regreso el 14 de julio
La cuenta atrás ha comenzado. Tras el amargo desenlace en el playoff de ascenso a Primera División, el Racing de Santander ha fijado el próximo 14 de julio como fecha clave para arrancar su nueva temporada, la 2025/26, en las Instalaciones Nando Yosu. Será el punto de partida de una pretemporada que se antoja trascendental en la hoja de ruta verdiblanca. Un mes de preparación antes del debut oficial en LaLiga Hypermotion, previsto para el fin de semana del 16-17 de agosto, y que marcará el tono de un curso que se presume competitivo, exigente y lleno de renovadas ilusiones.
Regreso al trabajo con el objetivo entre ceja y ceja
La plantilla cántabra está citada a primera hora, a las 8:30 de la mañana, para someterse a las tradicionales pruebas médicas, físicas y análisis funcionales, paso obligado para evaluar el estado físico de los jugadores tras el parón estival. En sus manos llevan ya desde hace semanas un plan de trabajo individualizado: ejercicios físicos de mantenimiento y pautas nutricionales, diseñadas por el cuerpo técnico, para asegurar que el regreso se produzca en condiciones óptimas.
José Alberto, que continuará al frente del banquillo tras la positiva valoración de su gestión durante la pasada campaña, pondrá en marcha un nuevo ciclo con cambios relevantes tanto en el plantel como en la estrategia deportiva. El técnico gijonés pretende reforzar la identidad competitiva del equipo, mantener su sello valiente y ofensivo, pero apuntalar aspectos clave que penalizaron al grupo en momentos decisivos del pasado curso.
Un verano de despedidas, incógnitas y reconstrucción
El mercado veraniego será agitado en las oficinas del club. Diez futbolistas terminan su vinculación con el Racing, ya sea por fin de contrato o por conclusión de sus respectivas cesiones. Un grupo amplio, que marcará las primeras decisiones deportivas del director deportivo, Mikel Martija, obligado a rearmar una plantilla con ambición, talento y equilibrio.
Entre los que se marchan, destacan los cedidos Unai Vencedor, Pablo Rodríguez, Karrikaburu, Rober y Meseguer, cuya continuidad se considera prácticamente descartada por la entidad debido a su coste o por decisiones estratégicas. A ello se suman los contratos finalizados de Ekain, Sangalli, Pol Moreno, Lago Junior y Parera. En este último grupo, únicamente Sangalli mantiene opciones reales de renovar, tras una temporada en la que su rendimiento ha sido clave para el entramado táctico del entrenador.
A este escenario se suma el regreso de Yeray (Ponferradina) y Neco Celorio (Algeciras), que vuelven tras cesión y deberán luchar en pretemporada por ganarse un puesto en el grupo definitivo. Su futuro dependerá del rendimiento que ofrezcan en los entrenamientos y en los amistosos programados para el mes de julio y principios de agosto.
En el caso de algunos jugadores con contrato en vigor, el club estudia posibles salidas en forma de cesión. Uno de los nombres que aparece sobre la mesa es el de Suleiman, joven con proyección pero escaso protagonismo el pasado curso, que podría encontrar en un préstamo la oportunidad de seguir desarrollándose con minutos de calidad.
Ocho fichajes como punto de partida
Con esta hoja de salidas y regresos, el departamento de planificación deportiva se enfrenta a un reto mayúsculo: cerrar al menos ocho incorporaciones que doten al Racing del potencial necesario para volver a pelear por los puestos altos. La dirección deportiva ya trabaja en varios frentes, con perfiles definidos: un central con liderazgo, un lateral con recorrido, dos mediocentros de control, un extremo desequilibrante y dos delanteros con gol y movilidad. El objetivo es claro: construir un bloque competitivo y equilibrado, que combine experiencia y juventud, físico y calidad, solvencia defensiva y eficacia ofensiva.
El club maneja, además, un presupuesto condicionado por el ajuste salarial y las limitaciones del tope económico, por lo que cada operación deberá ser medida al milímetro. La apuesta por talento de categorías inferiores, cesiones estratégicas y operaciones de coste contenido será nuevamente una constante en el diseño del equipo.
Pretemporada exigente para llegar en forma al debut liguero
A falta de cerrar el calendario completo de amistosos, el Racing prevé disputar varios preparación a lo largo del mes de julio y principios de agosto. Los encuentros, aún sin confirmar oficialmente, se jugarán en Cantabria y en comunidades limítrofes, con el objetivo de evitar grandes desplazamientos y centrar el trabajo en la carga física, la táctica y la construcción de automatismos colectivos.
El club también podría organizar uno o dos encuentros ante rivales de LaLiga EA Sports o equipos históricos en pretemporada avanzada, con el objetivo de poner a prueba al grupo en contextos más exigentes, antes del debut en competición oficial.
El objetivo no es otro que llegar al fin de semana del 16 o 17 de agosto con plenas garantías competitivas, tanto en lo físico como en lo emocional. La afición verdiblanca, que volvió a volcarse durante el curso pasado, espera una nueva temporada llena de emociones, con El Sardinero como bastión de esperanza y fortaleza.
Nueva temporada, nueva ilusión
Aunque el Racing no logró el ansiado ascenso, dejó una imagen competitiva, intensa y reconocible. La continuidad de José Alberto, el respaldo de la dirección deportiva y la confianza renovada de la hinchada configuran una base sólida para creer en un proyecto en crecimiento. La pretemporada que comienza el 14 de julio marcará el pulso del equipo, un mes de preparación que definirá el tono con el que los cántabros afronten un campeonato que se presenta más duro que nunca.
Con varios históricos reforzados, filiales pujantes y proyectos ambiciosos en Segunda, el Racing 2025/26 tendrá que elevar su nivel si quiere mantenerse en la lucha. No bastará con competir: habrá que superar obstáculos, reforzar la mentalidad y, sobre todo, encontrar regularidad. El margen de error se estrecha, y desde el primer día será vital sumar y crecer.
Cantabria se prepara para volver a soñar. El Racing inicia su camino con humildad, trabajo y la misma ilusión de siempre. Porque volver a Primera no es una meta cualquiera. Es un anhelo colectivo que se construye desde el esfuerzo diario, desde cada sesión en las Nando Yosu. Y todo empieza, una vez más, el 14 de julio.