Calma en El Sardinero
El Racing de Santander volvió a sonreír. Tras dos derrotas consecutivas y con un clima de cierto nerviosismo en la grada, los de José Alberto López firmaron un partido convincente para superar con claridad (3-0) a un Málaga en cuadro que resistió hasta que la expulsión de Javi Montero —exjugador del Racing— cambió el rumbo del encuentro. Primera portería a cero de la temporada y sensación de alivio para un equipo que necesitaba aire fresco.
Un partido que lo tuvo todo... hasta redención
La pancarta de La Gradona, con guiño al videojuego Red Dead Redemption, no pudo estar más acertada: el Racing necesitaba redención, y la encontró. Volvieron los cánticos, volvió la ilusión... y volvieron los goles.
José Alberto sorprendió con cambios en el once inicial: entraron Pablo Ramón, Maguette Gueye y Villalibre, que regresaba al equipo titular. Por su parte, el Málaga llegaba muy mermado por las bajas y con su entrenador, Sergio Pellicer, sancionado. En su lugar, Alejandro Acejo ocupó el banquillo.
La expulsión que marcó el partido
El primer tiempo fue equilibrado, con ocasiones para ambos equipos, pero sin acierto. El Málaga se acercó con peligro a balón parado y el Racing generó buenas triangulaciones ofensivas, especialmente con Iñigo Vicente, Sangalli y Villalibre, que estuvo muy activo. Sin embargo, la acción clave llegó justo antes del descanso: Montero cometió una durísima entrada sobre Andrés Martín en plena contra. En primera instancia fue amarilla, pero tras revisión del VAR, Marta Huerta de Aza —la primera mujer en arbitrar un partido oficial del Racing— le mostró la roja directa. El exracinguista se marchó entre pitos de su antigua afición.
Segunda parte: goles y tranquilidad
Ya con superioridad numérica, el Racing salió a morder. En el minuto 61, Iñigo Vicente asistió a Sangalli, cuyo disparo fue rechazado por el portero... pero ahí estaba Villalibre para empujarla y firmar el 1-0. El búfalo de Gernika volvía a marcar, despejando algunas dudas recientes sobre su rendimiento.
A partir de ahí, el partido se rompió. El Racing dominaba el balón y llegaba con claridad. Jeremy Arévalo, que entró desde el banquillo, volvió a ser decisivo: primero lo intentó de cabeza, luego aprovechó un pase de Jorge Salinas para hacer el 2-0 con un gran disparo.
El colofón llegó en el 85, cuando Vicente encontró a Andrés Martín, que definió con frialdad para firmar el 3-0 definitivo. El propio Andrés fue uno de los más destacados, provocando la expulsión, marcando y generando constantes desequilibrios.
Actuaciones destacadas
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Jeremy Arévalo (8/10): Enchufadísimo. Marcó, generó peligro y está en su mejor momento.
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Andrés Martín (8/10): Clave en la expulsión, marcó un gol y fue determinante en ataque.
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Iñigo Vicente (7/10): Repartió tres pases clave. Volvió a ser el faro creativo.
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Maguette Gueye (6/10): Dio solidez al medio campo. Todavía sin brillar con balón, pero imprescindible.
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Clément Michelin (5/10): Dio profundidad y centró con criterio. Falló un mano a mano.
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Ezkieta (6/10): Muy seguro. Gran parada con 1-0 que mantuvo al equipo tranquilo.
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Villalibre (6/10): Gol y presencia ofensiva, aunque aún sin ritmo óptimo.
El Racing se reconcilió con su afición. Mostró carácter, golpeó cuando tocaba y cerró el partido con eficacia. El equipo aún tiene cosas que mejorar —sobre todo en defensa— pero esta vez, por fin, no encajó ningún gol y dio señales de recuperación. La semana que viene visitará El Molinón para enfrentarse al Sporting de Gijón en un clásico de la categoría.