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El Racing, ante el espejo de Villarreal: todo o nada en el Pepico Amat

Los jugadores en el entrenamiento de ayer en las Instalaciones Nando Yosu. / RRC

El Racing visita el Nuevo Pepico Amat en un partido con más carga emocional que puntos en juego: el duelo contra el pasado, la presión y los propios fantasmas

El Racing de Santander llega al Nuevo Pepico Amat con una mochila cargada de dudas, reproches y miedos reciclados. No se juega solo tres puntos. No se juega solo certificar el playoff. Se juega no repetir la caída del año pasado, cuando con todo a favor se quedó sin promoción en el último suspiro en Villarreal. El partido del domingo (18:30 h) frente al CD Eldense es, sin paños calientes, una llamada a la reacción: levántate y gana.

Ecos de Villarreal

Pesa más el pasado cuando el presente lo replica. En la jornada 40 de la 2023-24, el Racing solo necesitaba un punto. Cayó contra un Zaragoza que se jugaba la vida, y después se estrelló en Villarreal frente a un equipo ya descendido. Entonces acabó séptimo. Hoy, el guion parece tener demasiadas líneas parecidas. Hay tres puntos más que hace un año, sí. Hay una plantilla más curtida. También un proyecto más consolidado. Pero las señales de alerta no paran de encenderse.

La derrota en Almería fue otro golpe en el estómago racinguista. Un partido sin alma, sin reacción. Como el de Cartagena, hace solo dos semanas, ante un colista descendido. El empate ante el Oviedo no sirvió como consuelo. El equipo ha sumado solo uno de los últimos nueve puntos, y ahora no hay margen.

Ganar, única medicina

El Racing depende de sí mismo para entrar en el playoff, pero también sabe que no puede especular más. Un triunfo en Elda le clasifica matemáticamente y elimina cualquier temor. Si empata, dependerá del Granada. Y si pierde, se expone a la pesadilla: repetir el desastre.

José Alberto lo ha dejado claro esta semana: “Nadie te regala nada. Ni subir, ni jugar el playoff. Hay que ganárselo”. El entrenador no rehúye la comparación con la temporada pasada, pero también insiste en las diferencias: “Este equipo ha vivido más, ha crecido. Pero ahora hay que demostrarlo”.

Más que fútbol

Este partido no se juega solo con los pies. Se juega, sobre todo, con la cabeza. En lo táctico, el Racing parece tener la receta. Vuelve Michelin al lateral derecho tras cumplir sanción. En el eje de la zaga podrían estar Mantilla y Javi Castro, aunque Montero también tiene opciones. Aldasoro y Vencedor repetirán como doble pivote y Andrés Martín seguirá como referencia de juego. Arana apunta a titular, con Vicente creando en todo el campo y Pablo Rodríguez en la mediapunta.

El Eldense, por su parte, llega sin presión aparente pero con la soga al cuello. Si el Zaragoza gana, estarán descendidos. Tienen siete bajas, entre ellas su goleador y los dos centrales titulares. Pero el equipo de José Luis Oltra, exracinguista, ha ganado en competitividad. “Saben competir, no se van de los partidos, tienen balón parado y verticalidad. Será durísimo”, advirtió José Alberto.

El Racing deberá adaptarse también al entorno: calor (26°C), césped seco y un campo más pequeño de lo habitual. El Pepico Amat es incómodo. Se llenará: el Eldense ha lanzado una promoción para sus abonados y se espera que los 5.776 asientos estén ocupados. Unos 200 racinguistas acompañarán al equipo, muchos con el corazón aún encogido por lo que pasó hace un año.

El catalán Rubén Ávalos Barrera será el encargado de dirigir el partido. Este año ya pitó un triunfo racinguista en Córdoba (1-2). En el VAR estará el guipuzcoano Aitor Gorostegui Fernández-Ortega.

Matemáticas en juego

La situación es clara:

  • Ganar asegura el playoff y mantiene una mínima esperanza de ascenso directo.

  • Empatar, deja todo pendiente del Granada-Castellón y de ganar o empatar en la última jornada.

  • Perder, abre la puerta al abismo: si el Granada gana sus dos partidos, el Racing podría quedar fuera de los seis primeros.

Hay incluso una opción de triple empate a 68 puntos (con Granada y Almería), en la que los cántabros serían séptimos por el average particular.

La semana dejó una buena noticia: la vuelta de Íñigo Sainz-Maza al trabajo parcial con el grupo tras su grave lesión. El capitán no jugará, pero estará cerca. “Es una excelente noticia para todos. Nos da fuerza”, dijo el técnico. El propio Íñigo declaró: “Tenemos que sacar toda la rabia. Nos toca ganar y certificar el playoff. El momento ha llegado”.

Todo por decidir

El Racing no puede seguir dejando su destino en manos ajenas. Ha sido líder, ha sido tercero, ha sido brillante. Pero en los días de verdad, no ha estado. Como actor secundario en su propia película. Y eso no da para subir.

Este domingo no hay margen para el drama ni excusas. Solo una cosa importa: ganar. Levantarse y ganar. Porque si no lo hacen ahora, la historia corre el riesgo de repetirse. Y entonces, el rugido de El Sardinero volverá a sonar más como lamento que como aliento.