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El Racing pone la directa hacia el ascenso con su tridente de oro

José Alberto durante un entrenamiento. / RRC

Con 24 goles en 10 jornadas, el Racing se consolida como el gran animador del torneo, respaldado por un tridente ofensivo que marca diferencias cada fin de semana

El Racing de Santander se ha convertido, tras diez jornadas disputadas, en uno de los grandes protagonistas de este inicio de LaLiga Hypermotion. Pese a mostrar dos caras muy diferenciadas —una ofensiva brillante y una defensiva cuestionable— el conjunto dirigido por José Alberto López ha sabido mantenerse firme y competitivo en la zona alta, liderando actualmente la clasificación con 19 puntos y 24 goles a favor, siendo además el máximo goleador de la categoría.

El Racing es un equipo incombustible, que resiste mejor que nadie la presión de la Segunda División. Mientras sus rivales se alternan en los primeros puestos o directamente caen a la zona media, el conjunto cántabro se mantiene constante y ambicioso. A diferencia de otros aspirantes como Málaga, Eibar, Huesca o Sporting, que han perdido fuelle tras buenos arranques, el Racing ha sido capaz de mantenerse competitivo jornada tras jornada, consolidando una candidatura firme al ascenso.

El debate defensivo persiste

Pese al buen momento que vive el equipo, el déficit defensivo sigue siendo el gran punto débil del proyecto. Los verdiblancos han encajado 17 goles en 10 partidos, la misma cifra que el actual colista, el Real Zaragoza, y tan solo han dejado su portería a cero en una ocasión (3-0 ante el Málaga). Es un dato que choca con la solidez que se le presupone a los equipos que lideran una categoría tan exigente.

El Racing ha recibido al menos un gol en nueve partidos, y en cinco de ellos ha encajado dos tantos o más. Sin embargo, su potente arsenal ofensivo ha compensado estas lagunas defensivas. El equipo siempre encuentra el camino al gol, y es ahí donde reside gran parte de su fortaleza.

Un tridente ofensivo de garantías

Las cifras ofensivas son espectaculares. Con 24 goles a favor, el Racing no solo lidera ese apartado, sino que ha encontrado en su tridente ofensivo una de las claves del éxito. Jeremy Arévalo y Andrés Martín, con seis goles cada uno, lideran la tabla de máximos goleadores de la categoría, igualados con Agus Medina del Albacete. Asier Villalibre, con cinco tantos, completa un frente de ataque letal y versátil.

El caso de Jeremy es especialmente llamativo. El canterano, que estuvo cerca de salir del club en el cierre del mercado, se ha convertido en pieza clave, firmando su mejor arranque como profesional. Por su parte, Andrés, que ya el curso pasado firmó su mejor registro como goleador, ha confirmado su condición de referente ofensivo. La presencia de Villalibre, que se ha adaptado al equipo con gran naturalidad, añade variantes y potencia al ataque.

Un liderato de mérito y regularidad

El liderato del Racing no es fruto de la casualidad. Es el único equipo que se ha mantenido en los puestos de privilegio desde el inicio del campeonato, mientras otros han ido cayendo por el camino. Desde la primera jornada, ha compartido la cima con clubes como Sporting, Málaga, Burgos, Deportivo, Cádiz o Almería, pero ninguno ha mostrado la regularidad y capacidad de respuesta del conjunto santanderino.

Desde la llegada de José Alberto López, el club ha sumado ya 50 jornadas en puestos de playoff de ascenso y 28 en plazas de ascenso directo, lo que habla de un proceso de crecimiento sostenido, con una base sólida y una identidad cada vez más definida.

Un equipo que cambia el ritmo del campeonato

El Racing se ha convertido en ese equipo que marca el ritmo de la competición. Su propuesta atrevida, su juego vertical, y su capacidad para remontar y competir en diferentes contextos hacen que, incluso en sus días más flojos, siga siendo peligroso.

La remontada reciente ante el Deportivo de La Coruña (2-1) es un buen ejemplo. Un Sardinero lleno hasta la bandera (más de 22.000 espectadores) fue testigo de un equipo con carácter, personalidad y una comunión total entre plantilla y afición. Fue un partido de los que reafirman dinámicas, donde el Racing supo sufrir, ajustó errores y demostró que puede pelear por todo.

Los rivales no aguantan el pulso

Lo que refuerza aún más el valor del Racing es la irregularidad de sus perseguidores. Equipos como el Eibar, Huesca, Almería o Deportivo, llamados a estar en la pelea por el ascenso, han caído en rachas negativas o han mostrado una cara muy distinta a la esperada. Algunos, como el Mirandés o Granada, que compitieron el curso pasado por el ascenso, están actualmente en puestos de descenso.

Frente a esta montaña rusa generalizada, el Racing mantiene el tipo, incluso cuando su juego no es brillante. Y eso, en Segunda, tiene mucho mérito.

Una plantilla en crecimiento

Además del tridente ofensivo, jugadores como Peio Canales, Íñigo Vicente, Facu González, Mario García, Gustavo Puerta o Ezkieta han dado un paso al frente. El regreso de Canales tras el Mundial Sub-20 ha sido clave en la mejora del juego interior, y la aportación táctica de Vicente, junto al equilibrio de Puerta en el centro del campo, dotan al equipo de una estructura más sólida.

Facu, con su poderío aéreo y gol salvador ante el Dépor, está ganando galones. En portería, Ezkieta ha firmado intervenciones clave, sosteniendo al equipo en momentos de duda.

El reto: consolidarse y mejorar en defensa

Ahora, el objetivo inmediato es mantener el liderato y ajustar los errores defensivos que podrían costar caro más adelante. La visita a Mendizorroza para medirse al Mirandés, el próximo sábado 25 a las 21:00, marcará un nuevo desafío fuera de casa. La plantilla lo afronta con confianza y la afición empieza a ilusionarse con algo grande.

El Racing tiene claro el camino: seguir trabajando con humildad, potenciar sus virtudes ofensivas y corregir su fragilidad atrás. Si logra ese equilibrio, será, sin ninguna duda, uno de los grandes candidatos al ascenso a Primera División.