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Arropado por una marea humana al Sardinero

La afición del Racing arropa al equipo a su llegada al Sardinero antes del decisivo duelo ante el Deportivo. / A.E
Miles de aficionados recibieron al equipo antes del decisivo duelo ante el Deportivo en un ambiente de pasión y fe en el ascenso
La afición del Racing recibe a su equipo en El Sardinero con una impresionante muestra de apoyo antes del duelo decisivo ante el Deportivo.

Una marea verde para empujar al Racing hacia el ascenso

Desde primeras horas de la mañana, Los Campos de Sport de El Sardinero se tiñeron de verde y blanco. Banderas al viento, bufandas al cielo y cánticos que rompían el aire fresco de Santander. La llegada del autobús del Racing de Santander al estadio se convirtió en una auténtica manifestación de fe de una hinchada que no entiende de cálculos: sólo de corazón. Cientos de seguidores, quizá miles, esperaban al equipo a su entrada al estadio. El autobús racinguista apenas podía avanzar entre la multitud, que abría un estrecho pasillo de pasión, humo de bengalas y cánticos incesantes. Era imposible no emocionarse.

El Sardinero, un fortín emocional

Con 22.000 espectadores previstos en las gradas, el feudo racinguista vivirá otro lleno absoluto, como en las grandes tardes de su historia. La comunión entre grada y equipo es total. El recibimiento de hoy no fue una anécdota: es la prolongación de un compromiso que ha ido creciendo jornada tras jornada, como quedó reflejado tras la remontada en El Alcoraz y la victoria ante el Huesca.  El Racing no saldrá solo esta tarde ante el Deportivo. Saltará al césped con el aliento de una ciudad entera empujándole en cada balón dividido, en cada carrera y en cada remate. La afición se ha convertido en un factor determinante en este tramo final de temporada.

Una oportunidad que no se puede dejar escapar

Enfrente estará un Deportivo combativo, un rival duro que no regalará nada. Pero en Santander saben que el Racing, impulsado por su gente, tiene la capacidad de imponerse y mantener vivo el sueño del ascenso directo. El propio José Alberto López lo subrayó en la previa: "Nuestra gente marca la diferencia. Sentir su apoyo nos da un plus incomparable en el campo." Hoy, más que nunca, ese plus será necesario.