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El Racing busca redención en El Sardinero

Maguette volvió a jugar y dio calma al equipo. / RRC

Tras la derrota contra el Andorra, el Racing inicia una semana clave en los entrenamientos con la vista puesta en el duelo del domingo frente al Málaga en El Sardinero

El Racing de Santander ha iniciado una nueva semana de entrenamientos tras la dolorosa derrota sufrida ante el Fútbol Club Andorra en los Campos de Sport, donde el conjunto verdiblanco volvió a caer en su estadio, sumando su segunda derrota consecutiva como local. El resultado (1-2) ante el conjunto pirenaico ha supuesto no solo un frenazo en la buena dinámica clasificatoria del equipo, sino también una sacudida emocional para una afición que, pese a la ilusión generada en el arranque liguero, comienza a mostrar cierta preocupación por las sensaciones que transmite el equipo, sobre todo en fase defensiva.

Apenas unas horas después del encuentro, la plantilla regresó al trabajo el domingo por la mañana en las Instalaciones Nando Yosu para empezar a preparar el choque correspondiente a la octava jornada de LaLiga Hypermotion, que se disputará el próximo domingo 5 de octubre a las 18:30 horas frente al Málaga CF, también en El Sardinero. La cita es de vital importancia para el devenir inmediato del Racing, que necesita recuperar confianza, reencontrarse con su juego y, sobre todo, volver a sumar de tres en casa.

Tras la sesión dominical, el cuerpo técnico ha diseñado un plan semanal que contempla dos días de descanso consecutivos, el lunes 29 y el martes 30 de septiembre. A partir del miércoles 1 de octubre, el equipo se ejercitará a diario —siempre a las 11:00 horas en las Instalaciones Nando Yosu— hasta el sábado incluido, para preparar al detalle un encuentro que puede marcar un punto de inflexión en la temporada.

El contexto clasificatorio, al menos por ahora, sigue siendo razonablemente positivo. Con 13 puntos en siete jornadas, el Racing continúa entre los seis primeros clasificados, en zona de playoff, aunque ha cedido terreno con respecto a los líderes. La imagen ofrecida en los dos últimos encuentros, especialmente en el plano defensivo, ha generado muchas dudas en torno al sistema, a la estructura táctica y a la capacidad del equipo para competir con regularidad. El duelo ante el Málaga se presenta así como una prueba de madurez y carácter.

En cuanto a nombres propios, la semana arranca nuevamente con varias bajas confirmadas y dudas en el aire. La más sensible es la de Peio Canales, cuya ausencia en el centro del campo fue muy evidente el pasado fin de semana. El joven mediocentro se encuentra concentrado con la Selección Española Sub-20, que disputa el Mundial de la categoría en Chile. Canales fue titular en el estreno de La Rojita este mismo domingo ante Marruecos, y volverá a jugar el próximo miércoles ante México, por lo que no estará disponible para el cuerpo técnico al menos hasta la próxima semana.

Otro de los futbolistas cuya situación médica está bajo seguimiento es Gustavo Puerta, que sufrió una contusión en la cresta ilíaca durante el partido en Córdoba y que no pudo participar en la última convocatoria. Aunque se espera que el colombiano evolucione favorablemente a lo largo de los próximos días, su regreso dependerá de cómo responda su cuerpo en las primeras sesiones semanales.

En el caso de Juan Carlos Arana, el delantero continúa con su plan de recuperación tras la fractura del quinto metatarsiano que sufrió durante la pretemporada. El canario, que fue el máximo goleador del equipo en las dos últimas campañas, sigue trabajando al margen y, salvo sorpresa, no llegará a tiempo para medirse al conjunto andaluz este fin de semana.

Con estos condicionantes, la semana se presenta como una oportunidad para que el técnico José Alberto López pueda ajustar piezas, probar soluciones tácticas y plantear una posible reconfiguración del equipo, tanto en la parcela defensiva como ofensiva. La fragilidad atrás ha sido uno de los principales problemas en los dos últimos compromisos, y el debate sobre un posible cambio de sistema —con una línea de cinco defensores, como ya se ensayó con buenos resultados en pretemporada— vuelve a estar sobre la mesa.

Tampoco ha funcionado la parte ofensiva, donde futbolistas como Andrés Martín, Íñigo Vicente o Asier Villalibre no atraviesan su mejor momento. De hecho, el único tanto del equipo ante el Andorra lo firmó Marco Sangalli, un jugador que está teniendo un protagonismo inesperado, rindiendo en varias posiciones del campo y mostrando compromiso, entrega y olfato goleador. Suleiman Camara, uno de los revulsivos en el último encuentro, fue otra de las notas positivas, aportando desequilibrio, profundidad y atrevimiento. Aun así, el Racing necesita más fluidez y efectividad en los metros finales para recuperar la contundencia ofensiva de las primeras jornadas.

La plantilla, el cuerpo técnico y el entorno son conscientes de que el próximo domingo será una cita clave no solo a nivel clasificatorio, sino también en lo emocional. El Sardinero volverá a presentar una gran entrada —más de 20.000 entradas vendidas hasta ahora— y la afición espera una respuesta inmediata del equipo. El objetivo es claro: convertir la presión en motivación y salir al campo con la ambición y la determinación necesarias para recuperar la senda del triunfo.