FÚTBOL · LALIGA HYPERMOTION

El Racing se agarra al orgullo para conquistar el playoff

El autobús del Racing llega escoltado a El Sardinero entre cánticos, bengalas y el aliento incondicional de su afición, en una foto de archivo, antes del decisivo encuentro frente al Granada. / RRC

Con su plaza en juego y la presión al límite, el equipo cántabro busca reencontrarse con su mejor versión y el empuje de El Sardinero para sellar una temporada histórica

 

El Racing de Santander llega al final de la temporada regular con su destino en juego. El duelo del próximo domingo ante el Granada CF en El Sardinero decidirá si los verdiblancos estarán o no en el playoff de ascenso a Primera División. Con 68 puntos y séptimos en la tabla, solo un punto basta. Pero si pierde, dependerá de lo que haga el Almería frente al Tenerife.

Una temporada marcada por las emociones

El equipo ha firmado una de sus mejores campañas en la última década, pero también ha vivido momentos de vértigo. El empate agónico ante el Eldense (3-3), con un gol encajado en el descuento, reavivó las dudas y dejó escapar la oportunidad de asegurar el pase con antelación.

A pesar de todo, el mensaje desde el vestuario ha sido de unidad y compromiso. Jugadores como Sangalli, Vicente o Andrés Martín han hablado de revancha emocional, de no rendirse, y de devolverle a la afición todo lo que ha dado esta temporada. Porque, si algo ha caracterizado a este Racing, ha sido su alma.

La afición, la clave invisible

En casa, el Racing ha sido una fuerza. Más de 22.000 almas han vibrado en El Sardinero en varias jornadas. La atmósfera del estadio se transforma en presión, aliento y energía cuando el equipo más lo necesita. Y este domingo, con todo por decidir, se espera una entrada de gala.

«Hay que luchar por lo que uno cree y perseguir los sueños», dijo esta semana el presidente Manolo Higuera. Una frase que sintetiza la esperanza y la convicción de un club que ha sabido resurgir cuando más oscuro parecía el horizonte.

Claves tácticas: el orden y la concentración

El cuerpo técnico, encabezado por José Alberto López, ha trabajado durante la semana en reforzar la solidez defensiva, uno de los puntos flacos del tramo final. Se espera el regreso de jugadores clave como Michelin y que la pareja central recupere su fiabilidad.

En ataque, la inspiración de Iñigo Vicente y el desequilibrio de Andrés Martín pueden ser decisivos. El balón parado, una de las armas de este equipo, también puede marcar la diferencia ante un Granada que llega lanzado.

Una final sin red

El Racing no puede especular. El objetivo está claro: salir a ganar. Si empata, tendrá que esperar. Si vence, se asegura el playoff y una opción de soñar con el ascenso. La presión es máxima, pero también lo es la ilusión.

En partidos como este, no solo se juega el resultado. Se juega el carácter. La identidad. Lo que significa llevar el escudo en el pecho. Porque, si algo ha demostrado este equipo, es que cuando se conecta con su gente, no hay techo que no pueda romper.

El Sardinero decidirá. Y el Racing, pase lo que pase, ya ha vuelto a hacernos creer.