Pretemporada dividida en tres fases: ciencia y precisión para el nuevo Racing
En silencio, sin focos aún, pero con determinación, el Racing de Santander avanza hacia el comienzo de una nueva temporada. Este lunes, 14 de julio, marcará el inicio oficial de la pretemporada 2025-26, pero ya desde hace días el trabajo ha comenzado. Catorce futbolistas del primer equipo se encuentran inmersos en un plan individualizado de activación física diseñado por los preparadores del club para garantizar una correcta vuelta al trabajo tras el parón estival.
El calendario, que se puso en pausa el pasado 13 de junio, justo después de la dolorosa eliminación en el playoff de ascenso frente al Mirandés (4-1 en el partido de vuelta), ha estado cuidadosamente planificado. La idea no era tanto exigir, sino permitir una recuperación integral, física y mental, tras una temporada larga, exigente y emocionalmente cargada.
Un calendario dividido en fases
El diseño de la preparación estival ha seguido tres etapas diferenciadas. En primer lugar, una fase de descanso total, de entre 12 y 15 días dependiendo del jugador, orientada a recuperar energías y desconectar del estrés competitivo. Después, llegó una fase de reacondicionamiento básico, en la que cada jugador retomó el ejercicio físico general de manera progresiva. Finalmente, esta semana se enmarca dentro de una tercera fase específica de readaptación funcional, orientada a ajustar cargas, prevenir lesiones y preparar el cuerpo para la exigencia que implicará la pretemporada.
Todos los planes han sido personalizados, teniendo en cuenta factores como historial físico, carga acumulada durante la temporada y posición en el campo. Uno de los pocos casos tratados con especial atención ha sido el de Íñigo Sainz-Maza, que prácticamente no pudo competir durante todo el curso pasado y cuyo retorno está siendo más progresivo.
Abonados: respuesta sobresaliente de la afición
Mientras el equipo se entrena en silencio, la afición racinguista ya ha dado su primer paso adelante. La campaña de renovación de abonos avanza a buen ritmo: más de 5.000 socios han confirmado ya su continuidad de cara a la próxima temporada. El plazo para conservar el asiento habitual permanecerá abierto hasta el 2 de agosto, y después se abrirán nuevas fases de captación: el 6 y 7 de agosto para simpatizantes que deseen convertirse en abonados, y a partir del 8 de agosto para el público general, siempre y cuando queden localidades disponibles. El objetivo, no oculto, es acercarse una vez más a la cifra de 18.000 abonados.
Un mercado aún por arrancar
En paralelo, la dirección deportiva del club trabaja intensamente en la reconstrucción de la plantilla. Con solo catorce efectivos del primer equipo confirmados, el nuevo director deportivo, Chema Aragón, tiene una agenda cargada de gestiones. Su intención es cerrar los primeros fichajes cuanto antes, incluso antes del arranque de la pretemporada, aunque por ahora no se han anunciado incorporaciones oficiales.
Se espera también que varios jugadores del filial sean llamados por José Alberto para comenzar el trabajo con el primer equipo y valorar su continuidad durante el verano. La idea es reforzar todas las líneas, pero con una especial prioridad en la medular, donde el club busca un centrocampista creativo, organizador y con vocación ofensiva. También están vacantes los perfiles de mediapunta y delantero, posiciones huérfanas tras las salidas del mercado anterior.
En defensa, Aragón pretende fichar un jugador por posición, con el fin de dotar al equipo de más fondo de armario y versatilidad táctica. La consigna es clara: construir un equipo competitivo, compensado y ambicioso, capaz de repetir la buena campaña del curso pasado y, si es posible, ir un paso más allá.
Una pretemporada exigente en el horizonte
Aunque aún no se ha hecho público el calendario completo de partidos de preparación, el club trabaja en cerrar una serie de encuentros amistosos de nivel, tanto en Cantabria como fuera. La idea es que el equipo llegue al debut liguero el 16 de agosto frente al Castellón en el estadio de El Sardinero en plenitud física, con automatismos asentados y una plantilla lo más definida posible.
Con todo por construir y una temporada ilusionante por delante, el Racing encara su última semana de preparación individual. Será, en efecto, una cuenta atrás silenciosa pero crucial, el umbral de entrada a un nuevo curso en el que las expectativas volverán a ser altas.