Un partido sin brillo de los que te hacen campeón
Un encuentro frío, impreciso y con falta de intensidad que terminó en remontada para seguir en la pelea
El Racing de Santander logró una victoria clave ante el CD Tenerife por 2-1 en El Sardinero, un triunfo que le permite seguir en la lucha por el ascenso directo y le deja como colíder de LaLiga Hypermotion junto al Levante. Sin embargo, el equipo de José Alberto López no ofreció su mejor versión y volvió a dejar dudas en un encuentro plano, espeso y sin intensidad, que solo se desatascó en los últimos minutos.
Un partido que la temporada pasada no se habría ganado, pero que este año sí. Así lo dejó claro el técnico racinguista, que reconoció que el equipo estuvo lejos de su mejor nivel, pero destacó la importancia de sumar estos puntos. No siempre se puede jugar bien, pero en este tramo de la temporada lo único que importa es ganar.
El Mirandés, que llegaba como líder, no pasó del empate ante el Eldense, por lo que el Racing aprovechó la oportunidad para igualarle en lo más alto de la tabla. No fue un triunfo brillante, pero sí uno de esos que acaban marcando la diferencia en una liga tan ajustada.
Un partido frío y lleno de imprecisiones
Desde el primer minuto, quedó claro que no sería un partido fácil para el Racing. El equipo salió desconectado, sin intensidad en defensa y con muchas imprecisiones en la circulación del balón. El Tenerife, pese a su mala dinámica fuera de casa, se sintió cómodo y controló el juego ante un Racing lento y sin profundidad.
El ambiente en El Sardinero reflejaba lo que ocurría en el campo. Frío, sin la energía de otras tardes, con una grada que no lograba contagiarse de un equipo sin ritmo.
Las pocas llegadas del Racing fueron aisladas y sin demasiado peligro. Un disparo de Arana que obligó a Badía a intervenir y un cabezazo de Pablo Rodríguez fueron las únicas ocasiones destacables.
El Tenerife, por su parte, aprovechó la falta de tensión del Racing para adelantarse al filo del descanso. Un saque de esquina mal defendido permitió a los visitantes ponerse por delante, confirmando las malas sensaciones de un Racing sin intensidad y sin ideas.
Análisis
El Racing de Santander logró una victoria crucial ante el CD Tenerife por 2-1 en El Sardinero, un triunfo que le permite seguir en los primeros puestos de LaLiga Hypermotion. Sin embargo, el equipo de José Alberto López tuvo que recurrir a la épica y a la polémica para remontar un partido que se le había puesto muy cuesta arriba.
El encuentro reflejó una de las grandes máximas de la Segunda División: en esta categoría, lo importante es ganar, incluso cuando no se juega bien. Durante gran parte del choque, el Racing estuvo impreciso, atascado y sin ideas ante un Tenerife que, pese a estar en zona de descenso y no haber ganado fuera en toda la temporada, compitió con firmeza y supo hacer daño.
La clave del partido estuvo en los minutos finales. La expulsión de César en el minuto 70 y una decisión arbitral discutida en el gol de la remontada, anotado por Andrés Martín, desataron la controversia. Pero lo cierto es que, sin jugar bien, el Racing supo aprovechar sus oportunidades y sumó tres puntos que pueden ser determinantes en la lucha por el ascenso.
Un primer tiempo sin respuestas y con dominio visitante
El partido comenzó con un Tenerife bien plantado, agresivo en la presión y con la intención de sorprender a un Racing que no lograba imponer su juego. A diferencia de lo que se esperaba de un equipo dirigido por Álvaro Cervera, los visitantes no apostaron por un bloque bajo, sino que presionaron alto y llevaron la iniciativa en varios tramos del partido.
El Racing, por su parte, tuvo muchas dificultades para conectar líneas. La falta de fluidez en la circulación del balón y la poca presencia ofensiva fueron una constante en el primer tiempo. José Alberto introdujo algunas novedades en el once, como Mario García en el lateral izquierdo y Pablo Rodríguez en la mediapunta, pero el equipo nunca encontró su ritmo.
A pesar del dominio visitante, las ocasiones fueron escasas. Un remate de Pablo Rodríguez, despejado bajo palos por la defensa tinerfeña, fue lo más destacado del Racing en la primera parte. Por su parte, el Tenerife generó peligro a balón parado y estuvo cerca de marcar en un disparo de Waldo, que obligó a Ezkieta a intervenir con una gran parada.
Cuando todo apuntaba a que el descanso llegaría sin goles, el Tenerife aprovechó un saque de esquina para adelantarse en el marcador. La falta de contundencia defensiva permitió a los visitantes ponerse en ventaja y sembrar las dudas en el equipo y en la grada.
Un Racing sin ideas que solo reaccionó con la expulsión
La segunda mitad comenzó con un Racing más incisivo, aunque sin demasiada claridad. José Alberto movió ficha y dio entrada a Karrikaburu, buscando una referencia más en el área.
El equipo local empezó a rondar el área rival, pero el Tenerife se mantenía firme. El Racing tenía el balón, pero sin profundidad ni ocasiones claras. El equipo canario, mientras tanto, seguía amenazando a la contra, recordando el sufrimiento vivido en partidos anteriores como el de Cartagena.
Todo cambió en el minuto 70, cuando César vio la segunda amarilla tras una falta sobre Íñigo Vicente. La jugada fue muy protestada por el Tenerife, que consideró la expulsión demasiado rigurosa. El partido cambió por completo y el Racing, con un jugador más, se volcó en ataque.
En apenas unos minutos, el conjunto santanderino logró la remontada. Primero, Karrikaburu empató en el 78’, aprovechando un balón suelto en el área tras un centro lateral. El Tenerife protestó una posible falta previa del delantero, pero el árbitro concedió el tanto sin consultar el VAR.
Poco después, Andrés Martín anotó el 2-1 en una jugada que generó aún más controversia. En la acción previa al gol, Karrikaburu disputó un balón con un defensor tinerfeño, que cayó al suelo reclamando falta. El VAR revisó la jugada, pero el colegiado mantuvo su decisión inicial y validó el gol.
Los jugadores del Tenerife rodearon al árbitro protestando la decisión, mientras en la banda se desataba una tangana con Manu Hernando como protagonista. El defensor racinguista celebró el gol con algunos amigos situados en la grada tras el banquillo visitante, lo que fue interpretado como una provocación por parte del equipo rival.
Un Racing que no brilló, pero supo ganar
El Racing mantuvo la ventaja en los últimos minutos sin conceder ocasiones claras al Tenerife. A diferencia de otros partidos, supo gestionar la ventaja y cerrar el encuentro con oficio, algo que no siempre ha conseguido esta temporada.
José Alberto reconoció tras el partido que su equipo no había estado bien y que el Tenerife mereció más en algunos tramos del partido. Sin embargo, también destacó que en Segunda División es fundamental ganar incluso sin merecerlo.
"Cuando no estás bien, hay que saber sumar. Ahora entramos en un tramo de la temporada donde cada partido será una batalla, y hemos aprendido que hay que sacar puntos incluso en días en los que no brillamos", declaró el técnico racinguista.
Con este triunfo, el Racing asciende a la segunda plaza y comparte el liderato con el Levante, tras el empate del Mirandés. Ahora, el equipo santanderino afronta una de las salidas más difíciles de la temporada: Anduva, donde el Mirandés ha ganado 12 partidos como local.
A pesar de la mala imagen del equipo durante buena parte del partido, El Sardinero volvió a jugar su papel. El ambiente en los minutos finales fue determinante para que el Racing lograra remontar.
El Racing sumó tres puntos clave, pero el partido dejó muchas incógnitas. La falta de intensidad en el inicio, las desconexiones con balón y la sensación de que el equipo no termina de dominar los partidos como antes generan dudas de cara a la recta final del campeonato.
El propio José Alberto lo dejó claro en rueda de prensa: "Este partido, el año pasado, lo habríamos perdido. Hoy lo hemos ganado. Y eso es lo que marca la diferencia".
Con el ascenso directo en juego y todo por decidir en las próximas semanas, el Racing no puede permitirse partidos con tanta irregularidad. Cada encuentro es una final y no hay margen para el error.
La próxima jornada, el equipo se enfrentará al Mirandés en Anduva, un duelo directo por el ascenso. Un reto mayúsculo ante el mejor local de la categoría, donde el Racing tendrá que mostrar una versión mucho más sólida si quiere seguir en la pelea.
Con esta victoria, el Racing empata en lo más alto con el Levante, ambos con 56 puntos. El Mirandés, tras su empate con el Eldense, se queda con 55. La pelea por el ascenso sigue abierta y cada jornada es decisiva.