Los números que invitan a la reflexión y a la reacción del Racing de Santander
El Racing de José Alberto López no es, ni de lejos, el mismo que maravilló durante el primer tramo de la temporada. Y no lo dice solo la sensación generalizada que deja el juego del equipo, sino los datos fríos y objetivos. El Racing ha ido perdiendo fuelle, ritmo y confianza. El liderato, que una vez pareció al alcance de la mano, ahora queda a seis puntos más el golaveraje. Y lo más preocupante: en lo que va de 2025, los verdiblancos serían séptimos. Fuera del playoff.
De liderar con puño de hierro… al abismo de la irregularidad
A finales de 2024, el Racing acabó la primera vuelta tercero, empatado a puntos con el Mirandés y con un colchón de doce puntos sobre los puestos de fuera del playoff. Hoy, tras el empate ante el Castellón, la sensación es bien distinta. La ventaja se ha evaporado. El Elche y el Levante han tomado la delantera, mientras por detrás acechan el Oviedo, el Huesca, el Granada o incluso el Almería.
Según los datos recogidos desde el 11 de enero —jornada en la que el Racing empató en Albacete—, el equipo santanderino estaría en la 7ª posición en la tabla parcial de 2025, empatado a puntos con Cádiz, Córdoba y Granada. Una clasificación simbólica, sí, pero que refleja el descenso de nivel sostenido del equipo.
Números que inquietan
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4º equipo con más pérdidas de balón.
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3º con más errores en el pase.
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10º en posesión media.
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9º que más duelos pierde, aunque también el 5º que más gana.
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4º en Expected Goals (xG), es decir, genera ocasiones, pero falla en su ejecución.
Lo que muestran los datos es un equipo que sigue teniendo presencia ofensiva, pero que se ha vuelto errático en la construcción y débil en defensa. Sin Maguette —sancionado—, con Andrés Martín entre algodones tras recibir un fuerte golpe ante el Castellón, la visita a El Alcoraz se antoja como otro test de madurez.
Más mental que físico
El propio José Alberto lo ha dicho claro: “Esto es de cabeza, no de piernas”. El técnico no ve una caída física, sino emocional y mental. Y lo cierto es que el equipo se ha vuelto temeroso, previsible y a veces tímido, muy alejado del Racing valiente, intenso y atrevido que lideró durante buena parte del curso.
Jugadores clave como Víctor Meseguer están lejos de su mejor versión. Otros, como Álvaro Mantilla, volvieron al once con dudas, mostrando inseguridad y errores no forzados. Íñigo Vicente, aún creando ocasiones y sin esconderse nunca, recibe críticas sistemáticas mientras se convierte en uno de los pocos que mantiene la personalidad con el balón.
El futuro inmediato
Quedan siete jornadas. 21 puntos en juego. Y el Racing sigue en zona de playoff. Pero la tendencia preocupa. Si no cambia el paso, el equipo podría no solo perder de vista el ascenso directo, sino incluso quedarse fuera de la fase de promoción. El margen de error se ha reducido a cero.
En El Alcoraz, el próximo sábado, se juega mucho más que tres puntos. El Racing necesita reencontrarse, mentalmente y futbolísticamente. Solo así podrá volver a ser candidato a todo. Y demostrar que este bajón no es más que un bache pasajero. Porque si no se reacciona ya, el sueño de Primera puede esfumarse en un suspiro.