“Nadie quiere los tres puntos más que nosotros”: Pablo Rodríguez llama a la unidad
El mediapunta del Racing lanza un mensaje de confianza antes del decisivo duelo frente al Real Oviedo: "Vamos a por el objetivo con cero dudas"
Pablo Rodríguez, uno de los jugadores más destacados del Racing en esta segunda vuelta de la temporada, fue el encargado de transmitir el sentir del vestuario en la previa de un partido marcado en rojo en el calendario racinguista: el duelo ante el Real Oviedo, este domingo a las 14:00 horas en los Campos de Sport de El Sardinero. En un encuentro crucial, donde se enfrentan tercero contra cuarto, el canario fue rotundo: “Solo hay un objetivo y es el que todo el mundo sabe. Vamos a por ello con cero dudas.”
El mensaje no deja lugar a interpretaciones. El Racing no piensa en otra cosa que en el ascenso directo a Primera División y, tras el tropiezo en Cartagena, todos los focos apuntan ya al Oviedo. “La derrota ya ha pasado, estamos centrados completamente en el próximo partido, súper motivados con lo que viene”, afirmó el atacante verdiblanco, alejando cualquier tipo de pesimismo o inseguridad. Porque, como repitió varias veces a lo largo de su intervención, la ilusión no ha decaído ni un milímetro.
“No creo que se haya complicado nada. La competición cambia jornada a jornada, como ya lo ha hecho antes y volverá a hacerlo. Estoy convencido de que todo se decidirá en la última jornada. Lo importante es no perder la cabeza, mantenernos firmes y centrados en lo único que podemos controlar: el presente”, explicó Rodríguez con madurez y aplomo. Lo de Cartagena ha servido para reforzar esa convicción interna: hay que levantarse rápido y fuerte, porque no hay margen para dudas. La mentalidad, insistió, es de respuesta inmediata.
Preguntado por si el vestuario se ha conjurado de alguna manera especial tras el tropiezo, el canario explicó que la reacción fue inmediata y natural. “Sabemos que el margen de error se ha reducido, pero no hay lamentos. La única energía que gastamos ahora es en prepararnos lo mejor posible para el domingo. Estamos totalmente enfocados y motivados. Este tipo de partidos no hace falta prepararlos con discursos épicos. El grupo sabe perfectamente lo que está en juego.”
En cuanto a las posibles complicaciones que plantea un rival directo como el Oviedo, Rodríguez reconoció la dificultad del encuentro: “Es un equipo que está en una muy buena dinámica, que ha crecido mucho tras el cambio de entrenador, que tiene argumentos para hacerte daño. Pero si algo tenemos claro es que la única forma de competir bien contra cualquier rival es siendo nosotros mismos, centrados en nuestro plan, en nuestras fortalezas, con hambre y ambición.”
De hecho, el canario quiso dejar claro que el Racing no mira al resto, que en esta fase de la temporada el único análisis válido es el del propio rendimiento: “No sirve de nada mirar qué hacen los demás si no das tu mejor versión. Tenemos claro lo que queremos hacer, lo que tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer. Y con el Sardinero lleno, vamos a por ello con todo.”
Sobre el ambiente que se espera en el estadio, volvió a deshacerse en elogios hacia la afición: “Lo que vivimos en El Sardinero es increíble. El aliento de la grada lo sentimos desde que salimos del túnel. Y no solo ahí. Por la ciudad, en cada entrenamiento, en las redes sociales… La conexión entre equipo y afición es total. Nosotros sentimos esa responsabilidad, pero no como una presión que te paraliza, sino como una motivación más. Queremos ganar, por nosotros y por ellos.”
Incluso fue más allá. Rodríguez reconoció que en este tipo de encuentros no siempre gana el que mejor juega, pero sí el que compite con más hambre y decisión. “En estas jornadas finales ya no se trata solo de calidad o de táctica. Es una cuestión de carácter, de orgullo, de saber sufrir y estar juntos. Porque nadie regala nada. Cada punto va a costar sangre, sudor y lágrimas. Y ahí, en ese terreno, el Racing va a darlo todo.”
Sobre si el rival más complicado es uno que se encierra, como ocurrió en Cartagena, o uno más propositivo como el Oviedo, fue claro: “A todos los equipos les cuesta cuando el rival se encierra atrás. Le pasa hasta a los grandes en Champions. Pero no queremos usar eso como excusa. Lo importante es adaptarse, ser capaces de encontrar soluciones. Y este domingo, creo que el tipo de partido será diferente y nos permitirá mostrar lo que mejor sabemos hacer.”
Rodríguez fue también preguntado por si se ha puesto una meta personal de goles o asistencias de cara a estas últimas jornadas. Su respuesta fue tajante: “No pienso en eso. Mi único objetivo es el ascenso. Si mis goles o mis pases ayudan a conseguirlo, genial. Pero esto va de equipo, no de cifras individuales. Lo que nos mueve es ver al Racing donde merece estar: en Primera División.”
Finalmente, preguntado por cuántos puntos cree que harán falta para subir, se mostró fiel a su filosofía de partido a partido: “No hago cuentas. Ni veo redes sociales. Solo pienso en ganar al Oviedo. Después ya veremos. Pero ahora mismo no hay más allá del domingo. Todo pasa por ese partido.”
En definitiva, Pablo Rodríguez fue la voz del vestuario. La voz del Racing que quiere levantarse rápido y fuerte. Que quiere dejar atrás Cartagena, que quiere que El Sardinero vuelva a ser una caldera y que no va a aflojar en el tramo decisivo. Porque como dijo él mismo, “solo hay un objetivo y es el que todo el mundo sabe”. Y ese objetivo no admite ni titubeos ni pasos atrás. Solo valentía, ambición y fútbol.