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Las matemáticas dan para seguir soñando

Los jugadores del Racing durante el entrenamiento de ayer en La Albericia. / RRC

Aunque la derrota ante el Levante supuso un duro golpe, las matemáticas siguen del lado del Racing | El equipo cántabro tiene motivos para creer en el ascenso, ya sea directo o vía play-off

A falta de ocho jornadas para que baje el telón en LaLiga Hypermotion 2024/25, el Racing de Santander sigue firme en la pelea por devolver al club a la élite del fútbol español. Aunque la última jornada dejó un sabor amargo con la derrota ante el Levante (3-1), los números todavía sostienen la ilusión. Y no son solo sensaciones: las matemáticas sitúan al equipo con un 70,5% de opciones de terminar entre los seis primeros clasificados, ya sea logrando el ascenso directo o asegurando su presencia en el play-off.

Este porcentaje ha sido calculado tras simular más de 10.000 escenarios posibles en las ocho jornadas que restan. Con estas combinaciones, se obtiene un mapa probabilístico realista, que sirve como termómetro del momento. En esos múltiples caminos, el 34,2% de las simulaciones otorgan al Racing un puesto de ascenso directo (primero o segundo), mientras que el 36,3% de ellas lo sitúan en posiciones de play-off (tercero a sexto). En cambio, hay un 29,5% de casos en los que el conjunto verdiblanco acabaría fuera de las plazas de privilegio, ya sea séptimo o más abajo.

Aunque las matemáticas no entienden de nervios, presión, lesiones o decisiones arbitrales, ofrecen una fotografía bastante reveladora del escenario. Lo que indican es que el Racing tiene casi tres de cada cuatro opciones de seguir en la lucha hasta el final, y que sigue dependiendo en gran medida de su propio rendimiento, especialmente de cara al play-off.

Eso sí, en el caso del ascenso directo, ya no depende solo de sí mismo. El principal obstáculo para el primer y segundo puesto no solo son los puntos de diferencia —Elche está a cuatro y Levante a tres—, sino el golaveraje particular, que en caso de empate podría ser decisivo. Y en ese apartado, el Racing sale mal parado: lo tiene perdido con los tres rivales directos por el ascenso. En otras palabras: el Racing necesita sumar más puntos que estos tres equipos en las ocho jornadas restantes si quiere terminar por delante de ellos, ya que un empate en la clasificación no le serviría.

El camino no será sencillo. El calendario del Racing incluye varios duelos ante equipos de la zona alta y otros que pelean por salir de la zona baja, lo que convierte cada partido en una final. Pero no todo son malas noticias: en la jornada 39, Elche y Levante se enfrentan entre sí. Un empate o una victoria clara para uno de ellos podría abrir una puerta al Racing, siempre que los de José Alberto sumen de tres en tres en ese tramo.

Además, el equipo cántabro cuenta con un elemento diferencial que no aparece en los modelos estadísticos: la fuerza de su estadio. El Sardinero ha sido un fortín, tanto en resultados como en ambiente. El último lleno ante el Zaragoza (22.007 espectadores) marcó la mejor entrada en más de una década, y con partidos clave aún por jugar en casa —como ante el Castellón o el Granada—, la afición puede volver a inclinar la balanza.

El equipo tiene motivos para creer. Su dinámica en casa ha sido excelente y fuera de casa ha mostrado competitividad. Jugadores como Andrés Martín, Íñigo Vicente o Maguette Gueye están en buen momento, y otros como Pablo Rodríguez, Castro o incluso Ezkieta, pese a altibajos, ofrecen garantías. La derrota en el Ciutat de Valencia fue dolorosa, pero el Racing fue valiente, compitió, generó ocasiones y se topó con un Andrés Fernández que fue determinante para el Levante.

Lo más importante ahora es reponerse mentalmente, recuperar confianza y, sobre todo, minimizar el impacto de los puntos perdidos con una victoria este fin de semana ante el Castellón. Cada jornada que pasa es una moneda al aire, pero el margen sigue siendo amplio: ocho partidos y veinticuatro puntos en juego. Aunque el ascenso directo se haya complicado por la derrota ante el Levante y los golaverajes desfavorables, la temporada está abierta y el Racing sigue muy vivo en la batalla. Los números no aseguran el éxito, pero invitan al optimismo. Lo que queda es remar todos en la misma dirección: equipo, grada y ciudad.

Porque los porcentajes son importantes, pero en esta liga de márgenes estrechos y emociones a flor de piel, a veces un detalle cambia el destino. Y el Racing todavía tiene mucho que decir.

Ocho finales quedan. Ocho partidos en los que cada punto puede ser oro. Y aunque el ascenso directo exige casi la perfección, disputar el play-off está al alcance de la mano. El Racing no solo sueña: tiene motivos para creer.