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Fin de temporada en El Sardinero: reflexión, despedidas y un futuro incierto

Los jugadores del Racing tras la derrota en la vuelta de los playoffs en Anduva. / RRC

El club cántabro cierra una temporada que comenzó con ambición y termina con dolor | La dura derrota en el playoff ante el Mirandés deja al club fuera de Primera y abre un verano de reflexión y posibles despedidas.

El Racing de Santander puso punto final a una temporada que comenzó llena de sueños y acabó envuelta en una profunda sensación de frustración. El equipo cántabro, que durante buena parte del curso lideró con autoridad la clasificación de LaLiga Hypermotion, vio cómo sus aspiraciones de ascenso directo se diluían jornada a jornada hasta caer en semifinales del playoff, superado claramente por el CD Mirandés. El 4-1 encajado en Anduva fue tan rotundo como simbólico: el Racing no estaba preparado para ese último escalón.

Una eliminación que deja huella

Pese al 3-3 de la ida en El Sardinero, que fue celebrado como una gesta por cómo se levantó el equipo en el descuento, el partido de vuelta dejó al descubierto muchas de las debilidades estructurales de este Racing. La defensa volvió a naufragar, el planteamiento fue superado tácticamente y el equipo nunca se sintió capaz de dominar la eliminatoria. Fue el cuarto partido de la temporada ante el Mirandés... y la cuarta vez que los rojillos salían invictos.

Más allá de lo puramente deportivo, la eliminación ha sido un mazazo emocional. La afición había vuelto a creer. El club rozaba un ascenso que parecía inalcanzable hace apenas tres temporadas y el Sardinero volvió a vibrar, lleno jornada tras jornada. Esa ilusión truncada se ha notado también en los vestuarios y, como ha quedado patente, en las redes sociales.

Palabras que pesan

Una vez acabado el curso, muchos futbolistas del Racing han querido compartir públicamente sus sensaciones, y sus publicaciones han dejado entrever que el golpe ha sido duro. También han abierto la puerta a posibles despedidas.

Arana: “No estuvimos a la altura”

El máximo goleador del equipo, Juan Carlos Arana, fue uno de los primeros en alzar la voz. En una sentida carta publicada en Instagram, reconoció que el equipo “perdió una gran oportunidad” y que “no supo estar en los momentos más cruciales”. Su mensaje, cargado de autocrítica, también dejaba un halo de despedida al hablar de “un año muy duro, en el que termino más fuerte mentalmente” y agradecer “el cariño constante” recibido en los peores momentos. No dijo adiós de forma directa, pero tampoco dejó claro que continuará.

Andrés Martín: “Se nos escapó el sueño”

El futbolista más determinante del equipo esta temporada, Andrés Martín, también quiso poner en palabras su balance. En su caso, optó por un enfoque algo más positivo, resaltando que ha sido “una temporada llena de emoción, lucha y esperanza”. Agradeció a la afición y sentenció con una frase que muchos han tomado como un guiño a una posible marcha: “El Racing se levanta más fuerte. Y lo volverá a hacer, como siempre lo ha hecho”. No habló de seguir formando parte de ese “volverá”, lo cual ha sembrado incertidumbre.

Marco Sangalli: “No se ha logrado el objetivo”

Otro veterano como Marco Sangalli fue muy claro en su publicación: “No es sencillo asumir que la temporada ha terminado, tampoco lo es aceptar que no se ha logrado el objetivo”. Aunque no se despidió explícitamente, sí dejó un mensaje de cierre emocional: “Hemos estado cerca, pero no hemos sido capaces. Aun así, se ha dado un paso más en el camino de devolver a este club al lugar que merece”. Un tono que suena más a balance de ciclo que a continuidad.

La moda de las ‘cartas de fin de curso’

El fenómeno de los mensajes públicos tras la conclusión de una temporada se ha convertido en una especie de ritual entre los futbolistas. Este año en el Racing no ha sido distinto. A las cartas de Arana, Andrés o Sangalli se han sumado textos similares de otros como Javi Castro o Ekain Zenitagoia, todos bajo un patrón común: decepción, autocrítica y gratitud hacia la afición. Algunos, como Lago Junior, incluso han sido despedidos en redes por sus parejas, como sucedió con su mujer, quien dejó claro que la familia ha estado “muy a gusto en Cantabria”, en un mensaje que sí sonó a adiós definitivo.

Una plantilla en transición

La plantilla del Racing está abocada a cambios profundos. A las ya mencionadas dudas sobre algunos jugadores clave, se suman los contratos que terminan este mes: Miquel Parera, Lago Junior, Marco Sangalli, Ekain y Pol Moreno. Algunos, como Sangalli o Parera, son nombres importantes en el vestuario, pero su continuidad no está garantizada.

Además, hay hasta cinco futbolistas que finalizan cesión: Karrikaburu, Meseguer, Rober González, Pablo Rodríguez y Unai Vencedor. Todos ellos regresarán, en principio, a sus clubes de origen, aunque no se descartan gestiones para prolongar alguna de estas estancias.

Y después están los jugadores con mercado, como Iñigo Vicente, Arana y Andrés Martín, cuyas buenas temporadas les colocan en la agenda de varios equipos de LaLiga EA Sports. Retenerlos no será fácil, y si alguno se va, el Racing perdería piezas clave del proyecto.

Un proyecto que debe repensarse

La eliminación ante el Mirandés ha sido el epílogo de una segunda vuelta muy por debajo del nivel mostrado en la primera. Desde febrero, el equipo fue perdiendo solidez defensiva y también claridad ofensiva. La sangría de goles encajados, la falta de un plan alternativo en los momentos decisivos y la sensación de que algunos fichajes no funcionaron (como Meseguer o Rober) han provocado que muchos aficionados cuestionen el modelo actual.

El presidente Manolo Higuera y Sebastián Ceria han apostado por la estabilidad y por dar continuidad a José Alberto López, aunque algunas voces ya se preguntan si será el técnico adecuado para liderar una nueva reconstrucción.

Un verano de decisiones importantes

Este verano será largo e intenso en Santander. La dirección deportiva debe decidir si continúa con buena parte del bloque actual, si apuesta por caras nuevas o si, directamente, hace borrón y cuenta nueva. El club saldrá del concurso de acreedores y tendrá mayor margen salarial, pero la presión será mayor que nunca.

La afición ha respondido este año de forma impresionante: más de 22.000 personas llenaron El Sardinero en varios encuentros clave. Hay ilusión, pero también exigencia. El Racing no puede volver a quedarse a medio camino.

Una herida abierta... pero cicatrizable

Los mensajes de los jugadores reflejan dolor, sí, pero también respeto por lo vivido y la confianza de que el Racing volverá. Andrés lo dijo en su mensaje: “El Racing se levanta más fuerte”. Eso esperan todos. Pero para lograrlo, primero hay que acertar en las decisiones que se tomen a partir de ahora.

La temporada 2024/2025 terminó. El proyecto del ascenso fracasó. Y el verano de 2025 en Santander ya ha comenzado... con más preguntas que respuestas.