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El Racing confirma su crisis defensiva ante el Córdoba

Los jugadores del Racing se acercan a agradecer el apoyo de la afición. / RRC

Los goles de Andrés Martín y Sangalli parecían encarrilar un partido redondo, pero la fragilidad atrás volvió a emerger y el Racing se marchó de Córdoba con un punto que sabe a derrota

El Racing de Santander no pasó del empate en su visita al estadio El Arcángel (2-2) frente al Córdoba CF, en un duelo cargado de emociones, goles en la segunda parte y una recta final que volvió a castigar a un equipo que sigue buscando su equilibrio. El punto, insuficiente tras la dura derrota frente a la Cultural Leonesa (2-4), condena al conjunto cántabro a descender hasta la tercera posición de LaLiga Hypermotion, dejando escapar un liderato que había ostentado desde la segunda jornada. Dos jornadas consecutivas sin ganar reflejan una realidad preocupante: el equipo empieza a generar más preguntas que respuestas.

El partido, muy condicionado por el respeto mutuo entre dos equipos valientes pero golpeados por sus propios errores, evidenció una vez más que al Racing le cuesta sostener su plan de juego cuando no controla los espacios. El Córdoba, fiel al estilo de Iván Ania, plantó un encuentro de ritmo alto, amplitud en las bandas y valentía en la presión. Enfrente, los de José Alberto optaron por una versión más contenida, con bloque medio y una estructura defensiva más clásica que, sin embargo, volvió a mostrar fisuras.

El encuentro tuvo dos partes claramente diferenciadas. La primera, igualada, sin goles y con respeto mutuo entre dos equipos valientes pero aún golpeados por sus propios errores. La segunda, mucho más agitada, ofreció cuatro tantos, una expulsión y un desenlace cruel para los de José Alberto López, que llegaron a ir 0-2 arriba y vieron cómo el Córdoba les empataba en el minuto 90+8, con un penalti transformado por Cristian Carracedo. El Racing, que llegó a rozar los tres puntos, acabó marchándose con un sabor amargo y con la sensación de haber dejado escapar una victoria que ya acariciaba.

Los goles racinguistas llegaron en los minutos 51 y 61, y llevaron la firma de los dos jugadores más en forma del equipo: Andrés Martín, que anotó el primero tras asistencia de Marco Sangalli, y el propio Sangalli, que hizo el segundo a pase de Andrés. Una sociedad que sigue dando frutos, pero que no basta cuando el bloque defensivo se resquebraja. El Córdoba, con tantos de Ignasi Vilarrasa (73') y Carracedo desde los once metros (98'), logró rescatar un punto ante su público pese a jugar los últimos 15 minutos con un hombre menos por la expulsión de Jacobo González.

Con 12 goles encajados en seis jornadas, el Racing se convierte en uno de los equipos más goleados de la parte alta de la tabla. El dato contrasta con su capacidad ofensiva, ya que es, junto a Leganés y Oviedo, uno de los máximos anotadores del campeonato. Pero los partidos se le escapan no por falta de talento, sino por errores en la estructura, desconexiones puntuales y falta de contundencia en áreas propias. El conjunto santanderino necesita recuperar equilibrio cuanto antes si quiere mantenerse en la pelea por el liderato.

José Alberto introdujo cambios en el once respecto al descalabro ante la Cultural. Volvió la defensa habitual, con Mantilla y Salinas en los laterales, Castro y Hernando en el eje, y recuperó a Aldasoro en el doble pivote junto a Íñigo. En ataque, apostó por Sangalli para cubrir banda izquierda y por un tridente ofensivo formado por Vicente, Andrés y Villalibre. Pese a ello, el equipo sigue dando la sensación de estar en construcción. Automatismos aún en fase embrionaria, desajustes en las transiciones y cierta indefinición en los roles ofensivos cuando el rival le exige en defensa.

El Córdoba, por su parte, también llegaba tocado tras la derrota en Andorra y con la necesidad de convencer a su afición. A pesar de las bajas (Albarrán, Alcedo, Adilson), los andaluces supieron competir bien durante casi todo el partido. Iván Ania logró minimizar a Vicente con ayudas constantes y forzó al Racing a buscar vías alternativas que no siempre fueron bien resueltas. El empate deja al Córdoba en tierra de nadie, pero con sensaciones algo más sólidas que las del equipo cántabro.

Tras este empate, el Racing suma 13 puntos y cae al tercer puesto, superado por Cádiz (14) y Deportivo (14). La clasificación aún está muy apretada, pero el equipo cántabro debe reaccionar cuanto antes si no quiere comprometer un buen inicio. En los últimos tres partidos solo ha sumado dos puntos de nueve posibles, y la dinámica preocupa en lo deportivo y en lo emocional. La pérdida del liderato tiene también un efecto simbólico: toca reconstruirse.

Ahora, el equipo vuelve a El Sardinero para medirse al Andorra, en un encuentro que ya se considera clave. No solo por los puntos en juego, sino por la necesidad urgente de que el Racing recupere su identidad, el orden defensivo y la ambición que lo llevaron a liderar la tabla en el primer mes de competición. El objetivo sigue siendo el mismo, pero las dudas se han instalado, y toca despejarlas cuanto antes.