Almeria-Racing. Lo mejor del partido, la afición
La afición del Racing responde pese al revés en Almería | Más de 500 aficionados del Racing de Santander poblaron las gradas del Power Horse Stadium, demostrando que su fidelidad trasciende resultados y kilómetros.
Ni el calor del sur, ni los más de 900 kilómetros de distancia, ni la dificultad del rival fueron suficientes para frenar el aliento de una de las hinchadas más fieles del fútbol español. En una jornada marcada por la presión clasificatoria, la afición del Racing volvió a demostrar por qué es el motor emocional de este equipo.
Más de 500 racinguistas viajaron hasta Almería para animar al conjunto de José Alberto López en un partido decisivo por el ascenso. Desde horas antes del pitido inicial, el color verde inundó las calles cercanas al Power Horse Stadium, en una imagen que remite a las grandes gestas del pasado.
Una comunión indestructible
En la grada, los cánticos no cesaron incluso con el 2-0 en el marcador. El equipo pudo sentir en todo momento el respaldo incondicional de su gente, que volvió a rugir en los momentos más difíciles del partido.
El gesto del club, que asumió 10 euros del precio de cada entrada visitante, ayudó a que la movilización fuera un éxito. La Asociación de Peñas Racinguistas fletó autobuses, y muchos otros seguidores llegaron por medios propios desde distintas zonas del país.
Un orgullo para los protagonistas
Tras el encuentro, jugadores como Víctor Meseguer o Iñigo Vicente no dudaron en acercarse al fondo visitante para aplaudir a su gente. «Nos duele no haber podido corresponder a este apoyo con una victoria, pero esto nos da aún más fuerza para lo que viene», reconoció Meseguer con gesto emocionado.
El técnico José Alberto también puso en valor el esfuerzo de los aficionados: «Esta afición es de Primera. Nos han hecho sentir arropados en todo momento. Hay que darles motivos para seguir soñando».
Almería fue otra muestra más de lo que significa ser racinguista
Lo que ocurrió en la noche del domingo en tierras andaluzas es solo un capítulo más de una temporada marcada por la comunión entre equipo y grada. Desde Miranda hasta Cartagena, pasando por Huesca o Elda, los seguidores verdiblancos han acompañado cada paso del equipo con una fe inquebrantable.Con el playoff casi asegurado y dos jornadas por disputarse, el Racing aún puede escribir una página gloriosa. Y si algo ha dejado claro esta afición, es que no va a permitir que sus jugadores caminen solos. Ya lo dice el viejo cántico: «A Primera volveremos...». Y esta vez, no es un sueño. Es un propósito colectivo.