90 minutos para morir por el escudo: estas son las cuentas del Racing de Santander
Este domingo por la tarde, el Racing de Santander afronta el partido más determinante de su temporada. A las 18:30 horas en los Campos de Sport de El Sardinero, el equipo dirigido por José Alberto López recibe al Granada CF en un encuentro que decidirá si los cántabros estarán entre los seis mejores de LaLiga Hypermotion y, por tanto, en la lucha por ascender a Primera División.
El Racing llega a esta última jornada como quinto clasificado, con 68 puntos. Por detrás, con 66, está el Almería, y justo detrás de los almerienses, con 65, aparece el Granada. Los tres equipos se juegan dos plazas para el playoff. Todo se decidirá en una jornada final de máxima tensión, con horario unificado, en la que cada detalle será crucial.
El escenario parece favorable para el Racing, que depende de sí mismo. Dos de los tres posibles resultados le bastan para certificar su presencia en la fase de ascenso. Si gana, asegurará la quinta posición. Si empata, conservará al menos la sexta. Incluso en caso de derrota podría clasificarse, siempre y cuando el Almería no consiga vencer al Tenerife, un conjunto que ya ha perdido la categoría pero que, con Álvaro Cervera en el banquillo, ha mostrado competitividad en sus últimas actuaciones.
El Granada, por su parte, llega a Santander con la obligación de sumar. La victoria los clasifica sin necesidad de mirar otros campos. El empate solo les serviría si el Almería pierde. Cualquier otro resultado los dejaría fuera. Para los de José Rojo 'Pacheta', que han sumado dos triunfos consecutivos desde su llegada, no hay margen de error.
Desde la óptica racinguista, las cuentas están claras: si el equipo no pierde, estará en el playoff. Y si pierde, puede encontrar una vía alternativa, aunque peligrosa, a través del tropiezo del Almería. No obstante, el mensaje del vestuario ha sido rotundo durante la semana: el objetivo es ganar. No hay interés en hacer cálculos ni depender de terceros. Lo único que quieren es cerrar el curso regular con una victoria ante su público.
Y ese público ha vuelto a responder de forma sobresaliente. No hay entradas para el encuentro. El Sardinero vivirá un nuevo lleno, el decimocuarto de la temporada, con más de 22.000 personas en las gradas. El ambiente será imponente y, como medida especial, el equipo recorrerá a pie los últimos metros hasta el estadio, tras bajarse del autobús en el Palacio de los Deportes. La iniciativa busca estrechar el vínculo entre afición y plantilla en un día clave.
José Alberto, en la rueda de prensa previa al encuentro, quiso dejar claro que el equipo se ha preparado con la máxima ilusión y convencimiento. Reconoció la dificultad del rival, destacó el buen trabajo de Pacheta al frente del Granada y subrayó la importancia de saber gestionar las emociones.
También hizo autocrítica por los recientes resultados, aunque defendió el trabajo del grupo y la ambición con la que han competido durante todo el curso. En sus palabras, el entrenador recordó que nadie en el club marcó como objetivo el ascenso, pero que fueron los propios jugadores y el cuerpo técnico quienes se lo propusieron, conscientes del potencial que tenían.
Desde la directiva también se ha lanzado un mensaje claro. El presidente Manuel Higuera ha pedido unidad, ha defendido a sus futbolistas y ha recordado que la temporada, en cualquier caso, ha sido notable. El Racing ha sumado más puntos que el año pasado, ha sido protagonista durante toda la competición y llega con opciones reales a la última jornada.
En cuanto al once titular, se esperan pocos cambios. La única baja confirmada es la del capitán Íñigo Sainz-Maza, lesionado de larga duración. Es posible que José Alberto introduzca alguna variación en el eje de la defensa, tras los errores de los últimos partidos. También se espera el regreso de jugadores clave como Íñigo Vicente o Arana al once inicial, con la intención de reforzar el juego ofensivo.
En definitiva, el Racing afronta una cita que puede marcar un antes y un después. Con dos resultados de tres a su favor y un estadio completamente volcado, el equipo tiene en sus manos culminar una temporada de crecimiento continuo con un billete para el playoff. Será una tarde de emociones intensas, pero también una oportunidad para confirmar que el trabajo realizado durante meses ha valido la pena.
Todo está preparado. El Sardinero será el escenario. El rival, de entidad. El objetivo, claro. Y el Racing, con su gente, buscará dar un paso más hacia el ansiado regreso a Primera División.