Tensiones en el Ejecutivo

Las tensiones internas del Gobierno afloran mientras Sánchez afronta la crisis con Irán

La escalada internacional con Irán coincide con un momento de tensión política dentro del Ejecutivo español, donde en las últimas semanas han aflorado enfrentamientos entre distintos ministros

El Ejecutivo de Pedro Sánchez encara la crisis internacional en un contexto político marcado por las tensiones dentro del propio gabinete y la fragilidad parlamentaria en el Congreso. / EP
El Ejecutivo de Pedro Sánchez encara la crisis internacional en un contexto político marcado por las tensiones dentro del propio gabinete y la fragilidad parlamentaria en el Congreso. / EP

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afronta la escalada internacional provocada por la crisis con Irán mientras en el interior de su propio Ejecutivo se acumulan roces entre ministerios y discrepancias entre los socios de la coalición.

El Gobierno mantiene públicamente la consigna política del “no a la guerra”, pero todavía no ha concretado su respuesta económica al encarecimiento de la energía derivado del conflicto internacional, según publica VozPopuli.

Al mismo tiempo, en las últimas semanas se han producido discusiones internas entre ministros, algunas de las cuales han terminado saliendo a la luz pública o trasladándose al propio Consejo de Ministros.

El clima dentro del gabinete refleja una legislatura marcada por la fragilidad parlamentaria y por la necesidad de negociar cada decisión tanto dentro del Ejecutivo como en el Congreso.

El choque entre Marlaska y Puente por el accidente de Adamuz

El enfrentamiento más visible se produjo a raíz de la investigación del accidente ferroviario de Adamuz, que dejó 46 fallecidos.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reprochó al titular de Transportes, Óscar Puente, que su departamento actuara sin informar previamente a Interior y cuestionara públicamente el trabajo de la Guardia Civil.

El origen del conflicto está en el informe remitido por la Guardia Civil al juzgado de Montoro.

En ese documento los investigadores señalan que personal de Adif retiró de madrugada elementos de la vía ferroviaria y realizó pruebas sobre ellos sin autorización judicial previa.

Ese material podría ser clave para determinar las causas del descarrilamiento.

Desde Transportes sostienen una versión distinta. El equipo de Óscar Puente defiende que el material no estaba bajo custodia policial y que Adif actuó simplemente para preservarlo.

El propio ministro difundió además un informe técnico de Ineco que cuestiona la interpretación de los investigadores.

El desacuerdo acabó trasladándose al Consejo de Ministros e incluso se debatió en el grupo de WhatsApp interno del Gobierno, ya que Guardia Civil y Adif dependen de ministerios distintos.

Yolanda Díaz presiona con el plan contra la crisis energética

La crisis energética provocada por el conflicto con Irán ha abierto otro frente dentro del Ejecutivo.

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, anunció que el Gobierno podría aprobar un primer paquete de medidas económicas de forma inmediata.

Díaz habló de “medidas escalonadas” para responder al impacto del encarecimiento energético.

Entre las propuestas adelantadas figuran algunas defendidas por Sumar, como:

  • Impedir despidos vinculados al aumento del precio de la energía

  • Recuperar la llamada excepción ibérica

  • Refuerzo de medidas de protección social

Sin embargo, pocas horas después Moncloa rebajó esas expectativas.

Fuentes del Ejecutivo explicaron que no existe todavía un calendario cerrado y que el Gobierno quiere esperar al Consejo Europeo del 19 y 20 de marzo antes de concretar cualquier plan económico.

La idea que manejan varios ministros es concentrar las medidas en la comparecencia de Sánchez prevista para el 25 de marzo en el Congreso.

Dentro del PSOE, algunos interpretan el anuncio de Díaz como una forma de presionar políticamente cuando las negociaciones internas se estancan.

Defensa abre otro frente por la guerra de Irán

Las diferencias también han aparecido en la política exterior.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, dejó claro que España no participará en una misión naval en el estrecho de Ormuz si no existe respaldo formal de:

  • La OTAN

  • La Unión Europea

  • Naciones Unidas

Sin embargo, en Moncloa prefieren no cerrar esa posibilidad y esperar a conocer la propuesta que prepara Francia.

El debate coincide con el despliegue de la fragata Cristóbal Colón en el Mediterráneo oriental, integrada en el grupo naval del portaaviones francés Charles de Gaulle tras una solicitud de ayuda de Chipre.

La discusión se mezcla además con otro debate interno dentro del Gobierno: la reorganización de la industria militar española y el papel que debe jugar la empresa Indra.

Ese proceso enfrenta distintas visiones dentro del propio Ejecutivo.

El Congreso sigue condicionando todas las decisiones

El escenario político termina desembocando en el principal problema del Gobierno: la debilidad parlamentaria.

Cualquier paquete de medidas contra el impacto económico de la crisis internacional deberá aprobarse mediante un real decreto ley, que posteriormente tendrá que convalidarse en el Congreso.

Ahí reaparecen las diferencias políticas habituales.

  • El Partido Popular y otros partidos de derecha defienden rebajas fiscales para abaratar la energía.

  • Junts se mueve en una posición similar.

  • Sumar y otros grupos de izquierda reclaman intervención en los precios energéticos y ampliación de ayudas sociales.

Desde que Junts rompió su relación política con el PSOE, cada votación se negocia voto a voto.

Un Consejo de Ministros cada vez más fragmentado

Ese mismo equilibrio político se refleja dentro del propio Ejecutivo.

Los ministros defienden sus posiciones y trasladan sus prioridades políticas al debate interno, lo que provoca que muchas discusiones terminen apareciendo en público.

El Consejo de Ministros se ha convertido así en el espacio donde confluyen:

  • las tensiones internas de la coalición,

  • las diferencias entre ministerios,

  • y las dificultades parlamentarias del Gobierno.

Todo ello mientras el Ejecutivo intenta gestionar una crisis internacional que amenaza con impactar directamente en la economía española.

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