El socialismo se fractura mientras Sánchez pierde control interno

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP
Los reproches cruzados entre ministros y las críticas internas han destapado un escenario de división en el PSOE, que afronta un momento clave marcado por el desgaste político

La crisis interna del PSOE se agrava tras los últimos resultados electorales y deja al descubierto fisuras en el denominado núcleo duro de Pedro Sánchez. Varios ministros han cruzado posiciones en público a raíz de las críticas sobre la gestión en Aragón y las palabras del ex presidente Felipe González, intensificando la tensión en el seno del partido, según publica El Mundo.

El detonante ha sido la polémica generada por el ministro Óscar López, que cuestionó la estrategia del socialismo aragonés en la oposición. Sus declaraciones no encontraron respaldo unánime dentro del Gobierno y provocaron una respuesta directa de Pilar Alegría, actual líder del PSOE en Aragón, que rechazó señalar responsables internos.

Distancia entre Bolaños y Óscar López

El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, evitó secundar públicamente a López y ensalzó la figura de Javier Lambán como «referente» del socialismo. Tampoco la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, respaldó expresamente las palabras del titular de Transformación Digital, remitiéndose a la valoración de Alegría.

Aunque desde el Gobierno se insiste en que se trata de una «opinión política legítima», el episodio ha evidenciado una falta de cohesión en el entorno más próximo a Sánchez en un momento especialmente delicado para el partido.

Choque abierto con Felipe González

A la tensión territorial se suma el enfrentamiento con Felipe González, que anunció que votaría en blanco si Sánchez vuelve a ser candidato. La reacción desde La Moncloa fue contundente.

El ministro Ángel Víctor Torres llegó a cuestionar qué hace en el partido quien desea la derrota de su líder, mientras que la ministra Ana Redondo recurrió a la metáfora del «jarrón chino» para referirse al ex presidente. Otros miembros del Ejecutivo, como Isabel Rodríguez o Milagros Tolón, también marcaron distancias con las declaraciones del histórico dirigente socialista.

Guerra interna en el PSOE

Las discrepancias públicas reflejan un momento de máxima tensión en el Partido Socialista, que encadena retrocesos electorales y afronta críticas internas por su estrategia política.

El debate no solo gira en torno al liderazgo de Pedro Sánchez, sino también sobre el rumbo del partido y la gestión de la oposición en distintos territorios. La pugna entre sectores alineados con Ferraz y dirigentes críticos vuelve a situar al PSOE en un escenario de división interna.

Un partido en combustión

Mientras el Gobierno intenta cerrar filas y restar importancia al conflicto, la sucesión de declaraciones cruzadas deja una imagen de fractura en el seno socialista. La crisis abierta tras los resultados electorales amenaza con prolongarse en las próximas semanas, con un PSOE que muestra señales evidentes de desgaste y falta de unidad.