Sánchez se juega el PSOE por un acuerdo con Junqueras
Pedro Sánchez ha decidido cerrar filas con ERC para garantizar los Presupuestos Generales del Estado de 2026, aunque eso implique un precio político muy alto dentro y fuera de su partido. Según fuentes de Vozpópuli, el presidente del Gobierno y Oriol Junqueras ya han fijado una reunión «después de Reyes y antes del 15 de enero», cuyo principal objetivo es abordar una reforma del sistema de financiación autonómica con un modelo «singular» para Cataluña.
La cita será la primera oficial entre ambos desde el 1-O, y llega en el peor momento electoral para el PSOE, que encara elecciones en Aragón el 8 de febrero, donde la candidata socialista Pilar Alegría ya está lastrada por los malos sondeos. En el PSOE reconocen que la maniobra puede ser una «bomba de relojería» para su campaña.
Un privilegio fiscal que enciende al resto de autonomías
El acuerdo contemplaría la introducción de una cláusula de ordinalidad —es decir, que una comunidad no reciba menos después de aportar más— y el control íntegro del IRPF por parte de la Generalitat a través de su Agencia Tributaria. Aunque no se denomine oficialmente «cupo catalán», en el imaginario colectivo y político se percibe como un privilegio fiscal encubierto, que ha encendido alarmas incluso en barones del PSOE como Emiliano García-Page y Adrián Barbón.
Una fuente próxima a Page ha declarado: «Si esa financiación para Cataluña es singular y previa a la negociación con todas las autonomías, tendrá un singular rechazo de todos».
El pacto también fractura al propio PSOE
En paralelo, la cita ha despertado nerviosismo y críticas internas en varias federaciones socialistas, que temen una sangría electoral en cadena. Tras el desastre en Extremadura, donde PP y Vox alcanzaron el 60 % de los votos, la perspectiva de encadenar nuevas derrotas en Aragón, Castilla y León o Andalucía preocupa a alcaldes y cuadros medios del partido.
El alcalde de León, José Antonio Díez, ha pedido abiertamente un congreso extraordinario del PSOE y la retirada de Sánchez: «El proyecto sanchista está agotado».
Montero, presionada entre dos fuegos
La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, juega un papel clave como negociadora con Illa y ERC, pero al mismo tiempo sufre presiones internas desde las federaciones que temen quedar descolgadas. En Andalucía, donde será candidata, el clima también es adverso. Una fuente socialista andaluza admite: «Cualquier elección a partir de ahora también mide nuestro descalabro».
Ferraz confía en la desmemoria
En La Moncloa y en Ferraz repiten la tesis de que, si Sánchez logra aprobar los presupuestos y el PSC los catalanes, para cuando llegue el ciclo electoral de 2027 la ciudadanía habrá olvidado las derrotas. Sin embargo, en los territorios no comparten ese optimismo: temen que cada votación se convierta en un referéndum sobre Sánchez y su pacto con el independentismo.