PSOE

Sánchez destituyó a Ábalos con un plan oculto diseñado con Zapatero

Pedro Sánchez (i) y José Luis Ábalos (d). / EP
Mientras Ábalos creía participar en la remodelación del Gobierno, Sánchez ya había pactado su destitución y el nuevo gabinete con perfiles cercanos al expresidente Zapatero

Pedro Sánchez habría llevado a cabo en 2021 una estrategia planificada para destituir a José Luis Ábalos sin darle margen de maniobra. Mientras el entonces ministro de Transportes creía estar participando en el rediseño del Gobierno, el presidente ya tenía preparada una remodelación real que diseñaba de forma paralela con Óscar López, hoy ministro de Transición Digital, y José Luis Rodríguez Zapatero como actor clave en la sombra.

Según fuentes políticas citadas por Vozpópuli, Sánchez encargó a Ábal os una «Lista A» con supuestos cambios para una crisis de gobierno que nunca iba a ejecutarse. En ella, Ábalos propuso dejar Transportes para asumir Defensa, mientras Margarita Robles pasaría a Interior. Sánchez nunca contempló esas sugerencias, pero dejó que Ábalos creyera lo contrario hasta apenas dos horas antes de anunciar públicamente su destitución, el 10 de julio de 2021.

Una remodelación a medida del zapaterismo

La verdadera reconfiguración del Ejecutivo, bautizada como «Lista B», fue redactada por Óscar López bajo la tutela de Zapatero, quien se aseguró de introducir perfiles afines como Diana Morant. La maniobra culminó con la salida de Iván Redondo como jefe de gabinete de Presidencia, cargo que pasó a ocupar López.

Desde esa posición, López integró en Moncloa a figuras cercanas al entorno de Acento, la agencia fundada por José Blanco y vinculada a Zapatero. Entre ellas, Antonio Hernando, quien fue nombrado secretario de Estado tras su incorporación al equipo presidencial.

Una estrategia para neutralizar a Ábalos

La táctica de Sánchez incluyó calmar a Robles, que se alarmó al saber que Ábalos quería su ministerio: «Eso no sucederá. Seguirás». Con estas palabras, el presidente confirmaba en privado que los planes del ministro cesado eran papel mojado.

La mañana de la destitución, Sánchez y Ábalos mantuvieron una conversación tensa y llena de reproches, donde afloró el temor del presidente a que su entonces ministro —con alto control presupuestario y peso orgánico en el partido— pudiera convertirse en una amenaza para su liderazgo.

El ‘reset’ territorial y el ascenso de nuevos perfiles

La remodelación definitiva supuso la entrada de nuevas caras procedentes del municipalismo y el ámbito autonómico, entre ellas Pilar Alegría, Raquel Sánchez, Isabel Rodríguez y Diana Morant. Según las fuentes consultadas, todas tenían alguna ligazón con el expresidente Zapatero, cuya influencia fue determinante en esta operación de fondo.