El PSOE incumple su propio protocolo y no lleva a Fiscalía el caso de acoso sexual
Ferraz admite un "antes y un después" tras el escándalo de acoso sexual, pero deja en manos de las víctimas acudir a Fiscalía
Rebeca Torró asegura que el PSOE “no ha encubierto” ningún caso y anuncia apoyo psicológico y jurídico para las mujeres afectadas
La dirección del PSOE ha reconocido este viernes que las denuncias por presunto acoso sexual que sacuden al partido han provocado un “shock” interno y marcan “un antes y un después” en la organización. Así lo ha expresado la secretaria de Organización, Rebeca Torró, en su primera comparecencia pública desde que asumió el cargo el pasado julio, en plena tormenta por el caso Salazar.
Torró ha negado categóricamente que ella o cualquier miembro de la dirección haya intentado tapar las denuncias que apuntan al ex alto cargo de Moncloa Paco Salazar, acusado por varias trabajadoras del complejo presidencial. “Ni yo ni nadie en esta organización ha encubierto nada”, ha afirmado, saliendo al paso de las críticas internas que apuntaban a su supuesta cercanía con el acusado.
Pese a que el PSOE considera que los testimonios de las víctimas son “verosímiles y creíbles”, la dirección ha decidido no trasladar el caso a la Fiscalía. Argumentan que esa decisión debe recaer en las propias víctimas, ya que algunas “no desean judicializar” el asunto. “Debemos respetar esa voluntad”, ha sostenido Torró, aunque el propio protocolo del partido establece que los hechos que puedan constituir delito deben ser comunicados al Ministerio Fiscal.
Una imputación por falta “muy grave”
En el plano interno, el caso se ha saldado con la calificación de “falta muy grave” contra Salazar, pero sin medidas penales por parte de Ferraz. En paralelo, se ofrece a las mujeres afectadas asistencia psicológica y asesoramiento legal, en caso de que decidan acudir a los tribunales.
Este escándalo se suma a otras crisis internas como la detención de Santos Cerdán, el estallido del caso Leire Díez o la imputación de ex altos cargos de SEPI y Transición Ecológica en tramas de corrupción. La dirección socialista trata de contener los daños, pero crece el malestar interno ante lo que muchos consideran una respuesta tibia y a remolque de los acontecimientos.
La presión sobre Ferraz aumenta, mientras desde sectores del partido ya se habla de un “tsunami interno” que podría marcar un punto de inflexión en la legislatura y en el liderazgo del presidente Pedro Sánchez.