El PP amplía la investigación en el Senado y cita a cuatro «amigas» de Ábalos contratadas en empresas públicas
La Comisión de Investigación del caso PSOE en el Senado se adentra en una nueva fase. Ayer, el Partido Popular anunció que ampliará la lista de comparecientes para incluir a cuatro mujeres presuntamente beneficiadas por su relación con el exministro de Transportes José Luis Ábalos: Jésica Rodríguez, Claudia Montes, Nicole Neasccu y Andrea de la Torre.
El objetivo de esta nueva ofensiva, según detalló la portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García, es desentrañar la red de influencias y nepotismo que habría permitido la colocación de estas mujeres en empresas públicas. Además, los 'populares' han solicitado los expedientes de contratación y los informes de desempeño laboral de las cuatro implicadas para determinar si efectivamente trabajaban o si sus sueldos eran simples pagos encubiertos por su cercanía con el entorno de Ábalos.
Una red de influencias que salpica a varias empresas estatales
Según la información publicada por The Objective, Montes y De la Torre fueron contratadas por Logirail, una empresa vinculada a Renfe, mientras que Neasccu habría accedido a otro puesto dentro del entramado público. El PP pretende esclarecer cómo lograron acceder a estos empleos, si hubo procesos de selección transparentes y si realmente desempeñaban funciones laborales dentro de estas compañías.
Además, el grupo popular ha solicitado la comparecencia del presidente de Logirail, José Luis Cachafeiro, para que explique las circunstancias de estas contrataciones. También ha citado a los ministros de Transportes, Óscar Puente, y de Agricultura, Luis Planas, cuyas carteras gestionan las empresas públicas en cuestión.
El escándalo no se limita solo a los contratos de estas mujeres. La comisión también ha citado a Leticia de la Hoz, la abogada señalada por su presunta implicación en un intento de soborno a la empresaria Carmen Pano para que alterara su testimonio sobre los pagos en efectivo a la sede del PSOE en Ferraz.
Del «caso Koldo» a una red de nepotismo y favores políticos
El caso Koldo, que en su origen se centró en la presunta adjudicación irregular de contratos de mascarillas durante la pandemia, ha derivado en un entramado de favores políticos, nepotismo y presunto tráfico de influencias dentro de la administración pública.
El PP, que controla la mayoría en el Senado, ha puesto el foco en lo que considera una trama de colocación de «amigas» de Ábalos en empresas estatales, una derivada del escándalo que arrancó con el papel de Koldo García, exasesor del exministro de Transportes, como presunto intermediario en contratos millonarios con sobrecostes.
La senadora Alicia García fue contundente en su declaración:
«Los españoles merecen saber por qué y para qué el dinero de sus impuestos ha acabado en una trama que empezó con un portero de un prostíbulo y continúa con la colocación de prostitutas en empresas públicas».
Este tipo de afirmaciones reflejan la dureza con la que el Partido Popular está abordando este escándalo y su estrategia de utilizar la comisión del Senado para desgastar al Gobierno de Pedro Sánchez.
La próxima fase de la investigación
Con la citación de estas nuevas testigos, la investigación entra en un territorio aún más comprometedor para el PSOE, ya que no solo se indagan posibles irregularidades en contratos públicos, sino también en el uso de recursos estatales para favorecer a personas vinculadas a dirigentes socialistas.
El caso ha escalado hasta el punto de que dos ministros han sido llamados a rendir cuentas y el nombre de José Luis Ábalos sigue en el centro de la polémica. Sin embargo, el exministro insiste en que su papel fue irrelevante y que no tuvo conocimiento de estas contrataciones, una afirmación que ahora deberá contrastarse con las pruebas y testimonios que aporte la comisión.