el gobierno se rompe

Illa se desmarca de Sánchez: «El PSC y el PSOE son partidos diferentes»

El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa. / EP
En plena presión judicial sobre el entorno de Pedro Sánchez, Salvador Illa ha optado por marcar perfil propio 

En un contexto de creciente presión judicial sobre el entorno del presidente del Gobierno, Salvador Illa ha optado por marcar perfil propio. Durante su balance del curso político, el president de la Generalitat ha afirmado que el PSC y el PSOE «son partidos diferentes» y ha subrayado que las investigaciones que afectan al Ejecutivo de Pedro Sánchez «no nos afectan» en Cataluña.

Pese a su declaración de independencia política, Illa ha evitado romper completamente con la dirección nacional del partido. Aseguró que «la reacción del PSOE ante los casos de corrupción ha sido rápida, ejemplar y contundente», una defensa tibia que busca mantener el equilibrio entre su imagen institucional en Cataluña y su lealtad formal con Ferraz.

El PSC toma distancia del desgaste de Moncloa

El mensaje lanzado por Illa es interpretado como un intento de protegerse del desgaste político que sufre el Gobierno de Sánchez tras los últimos reveses judiciales: la continuidad de la investigación contra Begoña Gómez, la pérdida de aforamiento del hermano del presidente, David Azagra, y el avance del caso hidrocarburos, que salpica a varios ex altos cargos socialistas.

«El Gobierno funciona muy bien», añadió el líder del PSC, alejando cualquier sombra de ruptura, pero dejando claro que su proyecto político se diferencia del de Ferraz.

Cataluña: camino al acuerdo de financiación

En su intervención, Illa también hizo referencia al llamado «cupo catalán», uno de los compromisos adquiridos por Sánchez con ERC para asegurar su investidura. Según afirmó, las negociaciones están muy avanzadas:
«En enero pasarán cosas», dejó caer con ambigüedad calculada.

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya había apuntado que un posible acuerdo sobre la nueva financiación catalana podría cerrarse «en las primeras semanas o meses del año». El tema, altamente sensible, se mantiene con discreción, pero ha sido colocado de nuevo en el centro del debate territorial.

El PSOE, cercado por la crisis

El gesto de Illa llega en un momento crítico para el Gobierno central. Mientras Sánchez se rodea de perfiles fieles y evita la autocrítica, los partidos aliados cuestionan su estrategia. Desde Podemos hasta Sumar, pasando por ERC, han advertido del desgaste del Ejecutivo y han puesto en duda su capacidad de resistir lo que algunos ya califican como «un ciclo político agotado».

En este contexto, el PSC trata de salvar su propia marca política en Cataluña, consolidando a Illa como un interlocutor diferenciado, incluso aunque gobierne con el apoyo de los mismos socios que respaldan al PSOE en el Congreso.