La gestión del PRC-PSOE dispara el coste del puente sobre la Ría de Cubas
Media atribuye al anterior gobierno la falta de inspecciones exhaustivas, una planificación deficiente y un proyecto incompleto que no detectó el deterioro real del puente, obligando ahora a aprobar una obra de emergencia que dispara el coste de la rehabilitación
La rehabilitación del puente sobre la Ría de Cubas supondrá un incremento muy significativo del presupuesto inicialmente previsto, al pasar de los 3,7 millones de euros contemplados en el proyecto original a una cifra cercana a los 10 millones, tras la aprobación por parte del Gobierno de Cantabria de una obra de emergencia destinada a reforzar la estructura y garantizar su estabilidad.
El Ejecutivo autonómico ha autorizado una actuación extraordinaria por valor de 5,3 millones de euros que se suma al presupuesto inicial de la obra y a un modificado presupuestario adicional de 723.000 euros, lo que eleva de forma notable el coste total de la intervención. Esta decisión se ha adoptado después de que, durante el desarrollo de los trabajos ya iniciados, se haya detectado un estado de deterioro estructural considerablemente mayor del previsto en el proyecto técnico que sirvió de base para la licitación.
Este incremento presupuestario tendrá también consecuencias directas en el calendario de ejecución. El plazo inicial de 18 meses previsto para la finalización de la rehabilitación se verá ampliado de forma sustancial y el Gobierno estima ahora que las obras concluyan «más bien a finales de 2027». Así lo ha señalado el consejero de Fomento, Roberto Media, durante una rueda de prensa celebrada este lunes en Santander.
La intervención afecta al puente que une las localidades de Pedreña, en el municipio de Marina de Cudeyo, y Somo, en Ribamontán al Mar, una infraestructura clave para la movilidad en esta zona de Cantabria. Según ha explicado el titular de Fomento, el estado real del puente es «mucho peor» del que reflejaba el proyecto original, lo que ha obligado a replantear en profundidad el alcance de las obras inicialmente previstas.
La actuación en marcha comenzó a finales de 2024 y se basaba en un proyecto redactado en 2022, durante la anterior legislatura, cuando el Gobierno de Cantabria estaba formado por el bipartito PRC-PSOE. Dicho proyecto estimaba que la estructura del puente se encontraba en condiciones adecuadas y planteaba una rehabilitación de carácter fundamentalmente «superficial».
Sin embargo, una vez iniciados los trabajos y tras llevar a cabo actuaciones más directas sobre la infraestructura, los técnicos han constatado la existencia de un «avanzado estado de degradación con patologías importantes», que no habían sido identificadas con anterioridad. Este deterioro se atribuye, entre otros factores, a la exposición continuada al ambiente marítimo y al paso del tiempo, ya que el puente fue construido hace 48 años.
El consejero ha subrayado que durante casi medio siglo no se ha llevado a cabo «ningún trabajo de conservación» de carácter integral en esta infraestructura, lo que ha contribuido a la situación actual. En este sentido, ha precisado que «el hormigón se encuentra muy deteriorado con una corrosión intensa del acero de refuerzo», un problema que afecta directamente a la capacidad estructural del puente.
Pese a la gravedad del diagnóstico, el Gobierno ha descartado la necesidad de demoler el puente y ha asegurado que las actuaciones aprobadas permitirán evitar un posible colapso. Según Media, la obra de emergencia tiene como objetivo dejar el puente «en estado óptimo» y garantizar su estabilidad y seguridad para las próximas décadas. La infraestructura cuenta con una longitud aproximada de 320 metros y una anchura de 11 metros.
Durante el tiempo que se prolonguen las obras, el puente permanecerá abierto al tráfico, aunque con restricciones para minimizar riesgos.
En concreto, se limitará el número de vehículos que pueden circular de forma simultánea, se reducirá el número de carriles disponibles y se prohibirá el paso de vehículos pesados, medidas que se mantendrán mientras duren los trabajos de refuerzo estructural.
Atribución de responsabilidades y críticas a la gestión anterior
En su comparecencia, el consejero de Fomento ha vinculado el sobrecoste y la necesidad de la obra de emergencia a la forma en la que, según ha afirmado, se gestionaron las infraestructuras desde la Consejería de Obras Públicas en los últimos años. En este contexto, Media ha señalado que este caso constituye «un ejemplo muy claro de cómo se hacían las cosas en la Consejería de Obras Públicas en los últimos años».
El responsable autonómico ha afirmado que, durante esa etapa, «primaban sólo los intereses económicos de unas pocas personas y empresas y con muchos contratos bajo sospecha que derivaron en el caso de corrupción que todos ustedes conocen», en referencia a la trama de Obras Públicas destapada en la anterior legislatura.
Media ha explicado que el proyecto redactado en 2022 no incluía una inspección detallada del estado real de la estructura del puente, lo que llevó a infravalorar su nivel de deterioro. Según ha detallado, no se realizaron inspecciones exhaustivas ni ensayos específicos, como catas o tomas de muestras, que habrían permitido conocer con mayor precisión la situación del hormigón y de las armaduras internas.
Además, el proyecto se basó en ensayos efectuados en 2008 sobre el estado del hormigón, sin que estos datos se actualizaran posteriormente, pese al paso de los años y a la exposición constante del puente a un entorno especialmente agresivo desde el punto de vista ambiental.
A juicio del consejero, el proyecto aprobado en 2022 «era, como mínimo mejorable», ya que no abordaba de forma integral los problemas estructurales que finalmente se han detectado durante la ejecución de las obras. Esta falta de análisis previo ha derivado, según el Ejecutivo, en la necesidad de aprobar ahora una intervención mucho más amplia y costosa.
Nuevas actuaciones incluidas en la obra de emergencia
Tras la aprobación del modificado presupuestario y de la obra de emergencia, el alcance de la intervención se ha ampliado de manera considerable. Las nuevas actuaciones incluyen trabajos específicos sobre el tablero del puente, las pilas y los estribos, elementos fundamentales para la estabilidad de la estructura.
Asimismo, se procederá a la sustitución de los petos de hormigón situados en el exterior de las aceras de los tramos de acceso desde Pedreña y Somo. Según ha explicado el consejero, el estado de degradación de estos elementos es tan avanzado que impide su rehabilitación conforme a lo previsto en el proyecto original.
Media ha detallado que, además de presentar zonas en las que el hormigón ha desaparecido por completo, dejando las armaduras expuestas y corroídas, las cabezas de las pilas se encuentran completamente degradadas. A ello se suma la detección de dos cordones de pretensado oxidados y rotos, que no están trabajando desde el punto de vista estructural.
La intervención contemplará también la implantación de un sistema de protección homologado para cumplir con la normativa vigente en materia de seguridad vial. En este sentido, se instalará una barrera de seguridad metálica en los accesos al puente y un pretil metálico a lo largo del mismo, sustituyendo a los elementos actuales.
Plan de inspección de otros puentes
De forma paralela a esta actuación, el Gobierno de Cantabria ha puesto en marcha un Plan de Inspección y Diagnóstico Estructural de los principales puentes de la red autonómica de carreteras. El objetivo de este plan es determinar si el caso del puente sobre la Ría de Cubas es una situación aislada o si existen otras infraestructuras con problemas similares derivados de la falta de inspecciones exhaustivas.
En este contexto, el Ejecutivo ha decidido paralizar la licitación prevista de las obras en el puente de Pontejos, con el fin de comprobar su estado «real» y evaluar si el proyecto existente es suficiente para garantizar la seguridad de la infraestructura o si resulta necesario introducir modificaciones.
Cronología de una actuación marcada por el caso obras públicas
Durante su intervención, el consejero ha repasado de forma detallada la cronología del proyecto de rehabilitación del puente sobre la Ría de Cubas, subrayando que su departamento tuvo que tramitar «desde cero y en tiempo récord» una actuación que había quedado paralizada como consecuencia del caso de corrupción de Obras Públicas detectado en la anterior legislatura. Según ha explicado, en noviembre de 2020 se adjudicó la redacción del proyecto por un importe ligeramente superior a los 36.000 euros, con un plazo de ejecución inferior a tres meses.
«Se pueden imaginar ustedes que por ese precio no se iba a hacer el mejor proyecto del mundo, cuando estamos hablando de una inversión posterior de varios millones de euros», ha afirmado Media, añadiendo que el proyecto incluía una asistencia técnica adicional valorada en 81.000 euros. El consejero ha señalado que la redacción del proyecto estuvo marcada por «múltiples problemas».
De hecho, fue suspendida en febrero de 2021 y no se retomó hasta nueve meses después. Posteriormente, en junio de 2022, se aprobó una asistencia técnica para revisar el proyecto, que fue encargada a la misma empresa que lo había redactado inicialmente. «Es decir, se tenían que revisar a sí mismos», ha puntualizado.
Media ha añadido que «un proyecto que se tenía que haber redactado en 80 días, tardó un año y siete meses». Tras completarse la tramitación, las obras salieron a licitación y fueron adjudicadas en febrero de 2023 a la única empresa que se presentó al concurso, «sólo unos días antes de estallar el caso Obras Públicas».
Como consecuencia de la investigación judicial, el expediente quedó paralizado al tratarse de uno de los once contratos que estaban bajo sospecha. Tras el cambio de gobierno, Media firmó en septiembre de 2023 el desistimiento del procedimiento de contratación.
A partir de ese momento, el nuevo Ejecutivo del Partido Popular decidió retomar la actuación al considerar que se trataba de una infraestructura necesaria. De este modo, en abril de 2024 se licitaron nuevamente las obras y en octubre se adjudicaron a la UTE Cuevas Gestión de Obras-COMSA por un importe de 3.684.405 euros. «Por tanto, la licitación se anuló y se volvió a lanzar cuando nosotros llegamos al Gobierno, y lo hicimos con el proyecto que ya estaba redactado», ha concluido el consejero de Fomento.