Delcygate vuelve a escena: revelan órdenes directas del presidente para manejar su llegada
El presidente Pedro Sánchez, junto al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska y la entonces titular de Exteriores Arancha González Laya, llamaron a José Luis Ábalos la noche del 20 de enero de 2020 para indicarle cómo debía actuar ante la llegada a Madrid de Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, pese a tener prohibida la entrada en la Unión Europea por sanciones comunitarias, según publica OkDiario.
Según el relato de los hechos, el Gobierno del PSOE autorizó inicialmente el viaje, pero rectificó cuando el avión ya estaba en vuelo, al advertir que la presencia de Delcy Rodríguez en suelo europeo podía provocar una grave crisis diplomática con la UE. Fue entonces cuando Sánchez ordenó a Ábalos acudir al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas para contener la situación.
Órdenes desde Moncloa y un plan de emergencia
Tras la llamada del presidente, Marlaska y González Laya contactaron con Ábalos para coordinar una solución de urgencia. Entre las opciones planteadas estuvo la creación de una «zona de seguridad» en el aeropuerto para evitar que Delcy pisara suelo español y, así, sortear la sanción europea.
Ábalos subió al avión para intentar que no desembarcara, pero las limitaciones operativas del vuelo impidieron una salida inmediata. Delcy Rodríguez se mostró molesta y solicitó contactar con José Luis Rodríguez Zapatero, con quien mantenía una relación estrecha. Finalmente, la dirigente venezolana bajó del avión y fue trasladada a una sala del aeropuerto, mientras se gestionaba un vuelo de regreso.
El ‘marrón’ político para Ábalos
El episodio dejó a Ábalos como interlocutor visible de una decisión adoptada desde Moncloa, mientras los ministerios competentes daban instrucciones a distancia. El entonces ministro de Transportes asumió el riesgo político de una actuación que buscaba evitar un choque con Bruselas, un extremo que el Ejecutivo trató después de minimizar con versiones contradictorias.
Una política exterior a dos bandas
El ‘Delcygate’ se encuadra en una etapa marcada por mensajes ambiguos de España hacia Venezuela: contactos con la oposición en el exilio mientras Zapatero mantenía vínculos con el chavismo. Un año después, González Laya protagonizó otra crisis diplomática, esta vez con Marruecos, tras la acogida de Brahim Gali, lo que terminó con su salida del Gobierno.
El episodio de Barajas sigue siendo uno de los capítulos más controvertidos de la política exterior reciente, con Ábalos como ejecutor de última hora de una decisión tomada en la cúpula del Ejecutivo.