Abascal: «Ninguno de los fallecidos merecía este Gobierno»
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha cargado con dureza contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, durante su comparecencia de este miércoles en el Congreso de los Diputados, a raíz de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida, que dejaron un balance total de 47 fallecidos. Para Abascal, la decisión del Gobierno de reducir la velocidad de los trenes tras estas tragedias constituye una «autoinculpación clarísima» y evidencia, a su juicio, fallos graves en la gestión de la seguridad ferroviaria.
Durante su intervención en la Cámara Baja, el líder de Vox afirmó que «ninguno de los fallecidos merecía un gobierno como éste» y acusó a Sánchez de utilizar políticamente a las víctimas. En este sentido, denunció lo que considera trampas parlamentarias y reprochó al presidente del Gobierno que comparezca sin asumir responsabilidades directas por unos hechos que han conmocionado a la opinión pública.
Abascal sostuvo que la bajada de velocidad impuesta tras los siniestros supone un reconocimiento implícito de que las condiciones de seguridad no eran las adecuadas antes de los accidentes. «Si ahora se reduce la velocidad es porque antes no se estaban haciendo las cosas bien», vino a señalar, insistiendo en que las decisiones adoptadas después no pueden ocultar los errores previos.
El dirigente de Vox fue más allá y afirmó que «la corrupción mata», vinculando los accidentes con lo que considera una forma de gobernar marcada por la falta de rigor, la propaganda y la ausencia de responsabilidades políticas. «Este Gobierno provoca calamidades y después se aprovecha de ellas», aseguró, cuestionando abiertamente que Sánchez continúe al frente del Ejecutivo.
En su discurso, Abascal también criticó la proyección internacional del presidente, al que acusó de esconderse fuera de España mientras el país afronta crisis graves. A su juicio, Sánchez evita el contacto directo con los ciudadanos y prefiere refugiarse en escenarios internacionales, incluso tras tragedias como las de Adamuz y Rodalies.
El líder de Vox aprovechó su intervención para alertar sobre lo que considera una deriva autoritaria del Gobierno, denunciando intentos de censura en redes sociales bajo el pretexto de combatir el odio. Según Abascal, estas iniciativas buscan silenciar a los ciudadanos y evitar la crítica a la gestión del Ejecutivo. «Los españoles tienen derecho a indignarse ante la corrupción y las mentiras», defendió.
Asimismo, arremetió contra la política migratoria del Gobierno, acusando a Sánchez de impulsar regularizaciones masivas con fines electorales. En este punto, aseguró que el Ejecutivo pretende alterar el equilibrio social y político para mantenerse en el poder, una estrategia que, según dijo, genera graves consecuencias sociales y económicas.
Con este discurso, Abascal volvió a situar la seguridad, la responsabilidad política y la rendición de cuentas en el centro del debate parlamentario, reclamando un cambio de rumbo y cuestionando la legitimidad de un Gobierno al que acusa de actuar tarde, mal y sin asumir las consecuencias de sus decisiones.