«A Sánchez ya no lo creen ni los suyos, salvo aquí, su marioneta, Casares»
El PP de Cantabria carga contra el liderazgo del presidente del Gobierno y acusa al PSOE regional de actuar como una prolongación de Ferraz
El Partido Popular de Cantabria ha elevado el tono contra el Gobierno de Pedro Sánchez y contra el liderazgo socialista en la comunidad autónoma, asegurando que el presidente del Ejecutivo central «ha perdido credibilidad incluso dentro de sus propias filas» y señalando directamente al secretario general del PSOE cántabro, Pedro Casares, como «su única excepción» en la región.
El coordinador general y portavoz del grupo parlamentario popular, Juan José Alonso, ha afirmado que «a Sánchez ya no lo creen ni los suyos», en referencia a la situación interna del socialismo español, marcada —según ha defendido— por «la falta de rumbo político, los escándalos y el desgaste institucional».
Críticas al PSOE de Cantabria
Desde el PP consideran que el PSOE de Cantabria actúa «como una mera delegación política de Madrid», sin capacidad de defender los intereses propios de la comunidad. En este sentido, Alonso ha acusado a Pedro Casares de «reproducir en Cantabria el mismo modelo político que se desarrolla a nivel nacional», alejándose de las preocupaciones reales de los cántabros.
«Casares no está en Cantabria para defender a los cántabros, sino para defender a Sánchez», ha insistido el dirigente popular, que ha criticado también lo que considera «falta de trabajo y desconocimiento de la realidad regional» por parte de los socialistas.
Estas críticas se enmarcan en un contexto político en el que el PP insiste en contraponer su gestión autonómica frente a la del Ejecutivo central, especialmente en ámbitos como la sanidad en Cantabria o las políticas públicas.
Un PSOE «en descomposición»
Durante su intervención, Alonso ha ido más allá al asegurar que el PSOE atraviesa «un proceso de descomposición interna», condicionado por los casos judiciales y las polémicas que afectan a distintos dirigentes socialistas en toda España.
«Es un PSOE que no legisla, que está acorralado por los casos de corrupción y que ha perdido toda credibilidad ante los ciudadanos», ha afirmado, dibujando un escenario de desgaste político que, a su juicio, ya tiene consecuencias en la confianza social.
En este contexto, el PP ha criticado también la falta de explicaciones por parte del Gobierno central y ha insistido en que la acción política del Ejecutivo «está paralizada» por la situación interna del partido.
Defensa de la gestión de Buruaga
Frente a esta situación, los populares han reivindicado la gestión del Gobierno autonómico presidido por María José Sáenz de Buruaga, destacando su capacidad para «sacar adelante iniciativas legislativas y acuerdos en minoría».
Según Alonso, Cantabria vive «un momento de estabilidad institucional» gracias a la acción del Ejecutivo regional, que ha logrado aprobar presupuestos y avanzar en distintos proyectos estratégicos para la comunidad.
En este sentido, ha puesto en valor la actividad parlamentaria del Gobierno cántabro, que —según ha señalado— demuestra «capacidad de diálogo, gestión y compromiso con los ciudadanos».
Choque político creciente
Las declaraciones del PP reflejan el aumento de la tensión política entre populares y socialistas en Cantabria, en un momento en el que ambos partidos intensifican su confrontación tanto en el ámbito autonómico como en el nacional.
Desde el Partido Popular insisten en que seguirán denunciando «la falta de liderazgo del Gobierno de Sánchez» y defendiendo un modelo alternativo basado en «la estabilidad, la gestión y el cumplimiento de los compromisos con los cántabros».