delegado del Gobierno

El PP arremete contra Casares: “Cantabria necesita un delegado, no un altavoz de Sánchez”

El portavoz del Grupo parlamentario Popular, Juan José Alonso. / Sebastián Hipperdinger
El Partido Popular de Cantabria ha recibido con fuertes críticas el nombramiento de Pedro Casares como delegado del Gobierno, acusando al PSOE de utilizar este cargo como una “plataforma política” al servicio de Pedro Sánchez

El Partido Popular de Cantabria ha calificado este miércoles de “uso partidista” el nombramiento de Pedro Casares como nuevo delegado del Gobierno en la comunidad, criticando al PSOE por convertir, a su juicio, esta institución “en una plataforma de proyección política”.

Así lo ha manifestado el coordinador del PP cántabro, Juan José Alonso, quien ha dado la “bienvenida a Cantabria” a Casares, reprochando que en los últimos años haya estado “más centrado en sus intereses en Madrid” que en defender los intereses regionales. “Cantabria necesita un delegado del Gobierno que trabaje por los cántabros y no sea un mero altavoz de Pedro Sánchez”, ha afirmado.

El dirigente popular ha cuestionado que Casares haya votado en el Congreso “en contra de los intereses de la región”, citando su apoyo a la ley de amnistía o su negativa a “sacar al lobo del LESPRE”.

Alonso ha acusado al PSOE de utilizar la Delegación del Gobierno como “trampolín político” para sus candidatos, mencionando a anteriores titulares como Pablo Zuloaga, Ainoa Quiñones y Eugenia Gómez de Diego, y ahora, ha dicho, también a Casares, a quien ha calificado como “ausente”.

Reivindicación ante el Gobierno central

El coordinador del PP ha pedido a Casares “unidad” en la defensa de Cantabria frente a lo que ha definido como “decisiones arbitrarias del Ejecutivo de Sánchez”, que en su opinión ponen en riesgo el principio de igualdad entre territorios. En este sentido, ha aludido al conocido como “cupo separatista para Cataluña” y a lo que considera un “abandono” de la inversión estatal en infraestructuras en Cantabria.

Según Alonso, este modelo de financiación supondría para Cantabria una pérdida de entre 450 y 600 millones de euros anuales, con impacto en servicios como educación, sanidad o servicios sociales. “Cantabria no puede perder ni un solo euro de lo que hoy recibe”, ha recalcado.

Ha pedido al nuevo delegado que trabaje para que “los cántabros no sean ciudadanos de segunda” y que “ponga la Delegación al servicio de Cantabria y no del mantenimiento de Pedro Sánchez en La Moncloa”.

Colaboración con el Ejecutivo regional

Alonso ha invitado a Casares a “colaborar en la transformación puesta en marcha por el Gobierno de María José Sáenz de Buruaga”, que, según ha enumerado, incluye medidas como la bajada de impuestos, la reducción de la burocracia, el aumento del empleo, inversión pública récord y la normalidad institucional.

También le ha pedido respaldo a las principales demandas del Ejecutivo cántabro al Estado en materia de infraestructuras, como:

  • La conexión ferroviaria de alta velocidad con la Meseta, donde “todos los tramos del AVE con Palencia están fuera de plazo”;

  • El tercer carril de la A-8 entre Laredo y Vizcaya, paralizado desde hace siete años;

  • Y la línea ferroviaria Santander-Bilbao, que, según ha dicho, “parte de cero con un nuevo estudio de viabilidad”.

Finalmente, Alonso ha expresado su deseo de que Pedro Casares “asuma su responsabilidad institucional” y “defienda los intereses de Cantabria”, en lugar de ejercer como “altavoz de Pedro Sánchez”.