Sanidad alerta de un empeoramiento de la huelga médica si el Gobierno de Sánchez no negocia
La huelga médica en Cantabria entra en una nueva fase marcada por la incertidumbre y el endurecimiento de las posiciones. El consejero de Salud, César Pascual, ha advertido de que el conflicto podría agravarse en los próximos días si no se produce un movimiento por parte del Ministerio de Sanidad, al que ha reprochado su falta de negociación con los profesionales.
En el arranque de esta semana, los datos de seguimiento han vuelto a reflejar importantes discrepancias entre la Administración y los sindicatos médicos, una situación que se repite desde el inicio del conflicto y que evidencia la distancia entre ambas partes.
Discrepancias en el seguimiento desde el primer día de la semana
Según la Consejería de Salud, el seguimiento de la huelga en la jornada de ayer se situó en el 18,48% en el turno de mañana y en el 5,41% en el turno de tarde. Sin embargo, el Sindicato Médico eleva estas cifras hasta una horquilla de entre el 60% y el 70%, especialmente en Atención Primaria.
Estas diferencias, que ya se produjeron en semanas anteriores, se deben a los distintos criterios utilizados para contabilizar la participación, lo que mantiene el debate abierto sobre el impacto real de la movilización.
Riesgo de colapso asistencial
El consejero César Pascual ha advertido de que la situación podría complicarse «muchísimo» si se mantiene la huelga indefinida y los facultativos abandonan las peonadas, lo que afectaría directamente a la actividad ordinaria del sistema sanitario.
Según ha explicado, en los próximos días podrían volver a suspenderse en torno a 500 intervenciones quirúrgicas y 20.000 consultas en Cantabria, cifras que se sumarían a las ya acumuladas durante las semanas anteriores.
El titular de Sanidad en Cantabria ha insistido en que el impacto es especialmente relevante en los llamados «puntos críticos», donde la ausencia de profesionales provoca bloqueos en el funcionamiento habitual de hospitales y centros de salud.
Críticas al Ministerio de Sanidad
Pascual ha sido especialmente crítico con la actitud del Gobierno central, al que ha acusado de no haber convocado al comité de huelga tras más de un mes de conflicto. «No ha habido ninguna negociación real», ha lamentado.
En este sentido, ha señalado directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, por no haber tomado la iniciativa para desbloquear la situación, lo que, a su juicio, está prolongando innecesariamente el conflicto.
«Cuando esto derive en problemas judiciales o en un deterioro mayor de la asistencia, estaremos hablando de consecuencias que podrían haberse evitado», ha advertido.
Un conflicto enquistado
La huelga, que ya supera las tres semanas, mantiene posiciones muy alejadas entre la Administración y los representantes de los facultativos, que reclaman un Estatuto Marco propio y mejores condiciones laborales.
Mientras tanto, el sistema sanitario acumula retrasos en consultas, pruebas e intervenciones, con miles de pacientes afectados en toda la comunidad autónoma.
Desde el Ejecutivo autonómico se insiste en la necesidad de una intervención directa del Ministerio para encauzar el conflicto, mientras que los sindicatos mantienen la presión con nuevas jornadas de paro.
Impacto creciente en los pacientes
El efecto más visible de la huelga sigue siendo el retraso en la atención sanitaria. Decenas de miles de usuarios están viendo aplazadas sus consultas y operaciones, en un contexto que podría agravarse con la llegada del verano y la reducción de efectivos.
En este escenario, el Gobierno de Cantabria advierte de que la falta de respuesta desde el ámbito estatal está contribuyendo a alargar un conflicto que ya tiene consecuencias directas sobre los ciudadanos.