"Nos negamos a que los cántabros paguen con un solo euro las facturas de Pedro Sánchez"
Juan José Alonso asegura que el objetivo es aprobar los presupuestos del 2026 “en plazo y forma” para continuar manteniendo el crecimiento económico, la creación de empleo y reforzar los servicios públicos
El Partido Popular de Cantabria ha reivindicado hoy la “seriedad y responsabilidad” del Gobierno presidido por María José Sáenz de Buruaga, frente a una oposición “centrada en trifulcas y en avivar la crispación”. El coordinador general y portavoz parlamentario, Juan José Alonso, ha asegurado que el Ejecutivo autonómico trabaja ya en la elaboración de los Presupuestos de 2026, con el objetivo de aprobarlos “en plazo y forma” para garantizar el crecimiento económico, la creación de empleo y el refuerzo de los servicios públicos esenciales.
Unos presupuestos expansivos y sociales
Alonso recordó que el Consejo de Gobierno aprobó ayer el techo de gasto de 2026, un paso “fundamental” para elaborar unas cuentas que, como anunció Buruaga, superarán los 3.900 millones de euros. Según explicó, los presupuestos no solo mantendrán la tendencia de crecimiento, sino que también “seguirán batiendo récords de inversión en sanidad, educación y servicios sociales”, además de reforzar la obra pública y la política de vivienda.
El portavoz popular insistió en que estas cuentas se diseñan “sin tener en cuenta la trampa de la condonación de deuda autonómica”, a la que calificó como “el peaje político de Pedro Sánchez a sus socios separatistas”.
“Nos negamos a que los cántabros paguen con un solo euro la factura de Pedro Sánchez para seguir en La Moncloa”, zanjó Alonso.
Menos anuncios y más viviendas: la alternativa del Gobierno de Cantabria
En materia de vivienda, Alonso criticó la “cosmética política” del Gobierno central y la “ley ideológica y fracasada” impulsada por Sánchez, que en su opinión “acosa al pequeño propietario, favorece la okupación y genera inseguridad jurídica”.
En contraste, defendió la actuación del Gobierno de Buruaga, que ya tiene en marcha la construcción de 285 viviendas en régimen de alquiler asequible, junto con planes de rehabilitación, gestión de suelo y ayudas directas a la compra y el alquiler.
Asimismo, adelantó que en las próximas semanas se remitirá al Parlamento la Ley de Vivienda de Cantabria, que será “un revulsivo” porque dinamizará el acceso efectivo a la vivienda, incentivará el mercado del alquiler y ofrecerá mayor seguridad jurídica a los propietarios.
Críticas al Gobierno central por el abandono del ferrocarril
El portavoz popular denunció también la ausencia de representantes del Ministerio de Transportes y de Renfe en la última Mesa del Ferrocarril, en la que estaban citados para analizar proyectos clave como las cercanías, la llegada de nuevos trenes, el tren de altas prestaciones Bilbao-Santander y la alta velocidad.
Alonso acusó al Ejecutivo de Sánchez de “no tener ninguna lealtad hacia Cantabria” y advirtió de que “los cántabros no vamos a consentir que el futuro tren de altas prestaciones Santander-Bilbao se quede en Castro-Urdiales como cesión al PNV para que Sánchez pueda seguir en La Moncloa”.
Un PSOE dividido y en contradicción
El coordinador del PP lamentó el “doble juego del PSOE” en Cantabria. Según explicó, mientras el delegado del Gobierno, Pedro Casares, apela públicamente al respeto institucional y a rebajar la crispación, su portavoz parlamentaria, Ainoa Quiñones, “se dedica a avivar el enfrentamiento en cada una de sus declaraciones”.
“Cada manifestación de Quiñones pone en duda la sinceridad de Casares. Si no la desautoriza, parecerá que se han repartido estratégicamente los papeles”, sostuvo Alonso.
También criticó que los socialistas no se hayan pronunciado sobre la vicesecretaria general del PSOE de Cantabria, Susana Herrán, a la que un juez ha calificado de “mentirosa”. Como ejemplo de lo que definió como “la crispación que alienta el PSOE”, Alonso relató lo sucedido durante la apertura del curso en la Universidad de Cantabria, cuando una concentración de docentes no universitarios derivó en insultos contra un diputado popular.
“Fue una concentración legítima, pero marcada por ataques personales e insultos que no puedo reproducir aquí. Eso demuestra hasta dónde llega la tensión que alimenta la oposición”, denunció.