Caramés asegura que el centro de salud de Boo será una realidad tras los errores del socialismo
El Pleno del Ayuntamiento de Piélagos ha aprobado este jueves, por unanimidad y a propuesta del equipo de gobierno del PP, la cesión gratuita de dominio de una parcela municipal a favor de la Administración General de la comunidad autónoma para la construcción del nuevo centro de salud de Boo. Una infraestructura largamente anunciada, pero retrasada durante años por decisiones erráticas del anterior gobierno local, en el que el PSOE tuvo un papel protagonista.
Una parcela corregida tres veces por culpa del legado socialista
La cesión no es nueva. El propio Pleno ya había aprobado este trámite en dos ocasiones anteriores. La diferencia es que ahora la parcela cuenta con una delimitación clara, una superficie exacta de 7.576 metros cuadrados y una referencia catastral propia. Algo que, sorprendentemente, no se dejó resuelto cuando el PSOE gobernaba el municipio.
Según explicó el portavoz del PP, Marco Antonio Pelayo, primero se habló de una parcela segregada, después de una cesión en régimen de propiedad, más tarde hubo que corregir la fórmula jurídica y finalmente cambiar el destinatario al órgano correcto del Gobierno de Cantabria. Una cadena de rectificaciones que evidencia improvisación y falta de rigor.
La pista de pádel del tripartito: símbolo del desorden
El alcalde, Carlos Caramés, fue especialmente claro al señalar el origen del problema: la construcción de una pista de pádel cubierta por el anterior tripartito PSOE-PRC-AVIP en la misma parcela que ya se había ofrecido en 2018 para el centro de salud.
Una decisión política que obligó a rehacer trámites, modificar registros y retrasar una infraestructura sanitaria esencial para los vecinos de la zona norte del municipio. Un ejemplo más de cómo el PSOE antepuso proyectos de escaparate a las verdaderas necesidades sanitarias.
El PSOE vota ahora a favor, pero guarda silencio
Resulta llamativo que el PSOE haya votado ahora a favor de la cesión, sin una sola explicación pública sobre los errores cometidos cuando formaba parte del gobierno municipal. Ni una autocrítica, ni una disculpa a los vecinos por los retrasos acumulados.
La misma formación que en otros municipios presume de defensa de la sanidad pública, en Piélagos dejó un problema administrativo que ha requerido años de correcciones. Un doble discurso habitual en el PSOE, también visible en otros conflictos recientes en Cantabria.
Un patrón que se repite en Cantabria
Este caso no es aislado. Las contradicciones, la falta de coordinación y la opacidad se repiten en distintas actuaciones del socialismo cántabro, como ya ha ocurrido en otros asuntos de gestión territorial y social impulsados desde el partido.