Las víctimas alertan de un “blanqueamiento del terrorismo” tras el acercamiento entre Sánchez y Bildu
Las víctimas del terrorismo han vuelto a alzar la voz tras conocerse un nuevo pacto entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Bildu para sacar a ETA de la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea. Quienes han sufrido en primera persona la violencia de la banda etarra denuncian que esta decisión supone un paso más en el blanqueamiento del terrorismo y evidencian, una vez más, la indiferencia del Ejecutivo hacia su dolor, según publica El Debate.
Desde que Sánchez llegó al poder, las políticas relacionadas con Bildu y el pasado de ETA han sido recibidas con profunda indignación por parte de las asociaciones de víctimas. La normalización del partido de Arnaldo Otegi como socio parlamentario, su presencia en el Palacio de la Moncloa o su definición como un “partido progresista democrático” han sido vividas como una humillación constante. El nuevo acuerdo, revelado por El Debate, para eliminar a ETA de la lista europea creada en 2001, ha sido la gota que colma el vaso.
Para Maite Araluce, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) e hija de Juan María Araluce, asesinado por ETA en 1976, este movimiento busca directamente “eliminar el rastro de ETA”. A su juicio, no se trata solo de un blanqueamiento, sino de un intento deliberado de borrar la memoria de lo ocurrido. “Es borrar lo que pasó antes de ayer”, advierte, alertando del riesgo de que las nuevas generaciones crezcan sin conocer la realidad del terrorismo.
Araluce califica el pacto de “demoledor” y “muy peligroso”, ya que contribuye a cambiar el relato histórico y a justificar la violencia pasada. En este sentido, denuncia que el trato que reciben los antiguos miembros de ETA en el País Vasco y Navarra demuestra que ese objetivo se está consiguiendo. Recuerda además que Bildu es el brazo político de ETA, subrayando que ha incluido a antiguos terroristas en sus listas electorales y que sigue refiriéndose a ellos como “los suyos”.
La presidenta de la AVT señala que todas las concesiones realizadas —como el acercamiento de presos, la transferencia de competencias penitenciarias o ahora este nuevo pacto— responden únicamente a la necesidad de Sánchez de permanecer en el poder. “Se nos quiere meter debajo de la alfombra porque somos incómodos”, afirma, denunciando la empatía cero del presidente tanto hacia las víctimas como hacia la sociedad española.
En una línea similar se expresa Daniel Portero, presidente de Dignidad y Justicia e hijo de Luis Portero, asesinado por ETA en el año 2000. Portero asegura que cada decisión del Gobierno relacionada con Bildu “hiela la sangre” de las víctimas y demuestra que el Ejecutivo no tiene en cuenta su sufrimiento. Recuerda que Bildu nunca ha pedido perdón ni ha mostrado condolencias a las familias, mientras sí se han producido gestos hacia terroristas fallecidos.
Portero acusa al PSOE de haber mentido cuando aseguró que no pactaría con el partido de Otegi y sostiene que hoy existe una relación estrecha con Bildu para perpetuarse en el poder, pese a la sangre derramada por ETA, incluidos militantes socialistas. A su juicio, nunca debería permitirse sacar a ETA de la lista de organizaciones terroristas mientras existan etarras huidos, asesinatos sin resolver y causas abiertas en la Audiencia Nacional.
Las críticas no se han limitado a las asociaciones de víctimas. Desde la sociedad civil, distintas organizaciones y partidos han denunciado el acuerdo. Consideran que supone una muestra de inmoralidad, un desprecio a las víctimas y un intento de revisar la historia reciente de España, ignorando el sufrimiento causado por décadas de terrorismo.