12.08.2022 |
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TRAINERAS

Salvados por los juveniles

Astillero, Castro y Santoña no podrían haber sacado otros años el equipo que sacaron el sábado | Lo han hecho gracias a que la ARC ha relajado la utilización de remeros en edad juvenil

La trainera de Astillero completó, al igual que la de Santoña y Castreña B, su primera regata liguera el pasado sábado.
La trainera de Astillero completó, al igual que la de Santoña y Castreña B, su primera regata liguera el pasado sábado.
Salvados por los juveniles

El pasado fin de semana echó a andar la liga ARC 2, en la que hubo tres traineras cántabras. El pasado curso sólo hubo una, que fue la ‘Virgen del Puerto’ de Santoña, pero en esta ocasión cuenta con otras dos paisanas en competición, ya que Astillero descendió de la ARC 1 mientras que el filial de ‘La Marinera’ es de reciente creación. Cantabria aporta, por lo tanto, un tercio de las embarcaciones participantes y lo hace gracias a que durante el invierno se relajaron las exigencias respecto a la alineación de remeros juveniles. Sin éstos, les habría costado reunir a los deportistas necesarios para poder mantener el bote en el agua.

Buena prueba de ello fueron las alineaciones que presentaron en la regata del pasado sábado, la primera del calendario de la categoría de bronce. El banderazo de salida se dio en el raro campo de regatas de San Juan de Luz, que, para colmo, estuvo sacudido por un fuerte viento. Y Astillero y Castreña B salieron a competir con cuatro juveniles a bordo cada uno mientras que IRC Santoña lo hizo con tres. Las tres traineras han tenido que echar mano de la tremenda juventud y bisoñez características de quienes tienen entre 16 y 18 años para poder salir, dar la cara y competir.

Las alineaciones que diseñaron Luis Andrés Rioz, Lolo Gutiérrez y Sergio Rozadilla habría sido imposible el pasado año, cuando sólo se podía alinear a dos juveniles a la vez y en una sola regata por semana a cada uno de ellos. Tras el cambio de normativa aprobado por la asociación y, por lo tanto, por los clubes, ya no hay límites para poner en escena a todos los juveniles que un técnico quiera siempre que sean de segundo año. La historia cambia con los de primer año.

Todos los remeros de categoría juvenil que alineó Astillero eran de segundo año pero Castreña B e IRC Santoña colocaron entre los elegidos a uno de primer año cada uno. En el caso de la ‘Virgen del Puerto’, se trató de Andrés Ricardo Cueto, que tiene 17 años y es uno de los bogadores cedidos por Camargo al club santoñés pocas semanas antes de iniciarse la liga. En el ‘banquillo’, entre los suplentes, había otro más, que es Jaime Serrano, también de 17 años y, por lo tanto, también de primer año. En el caso de ‘La Marinera’ B, el joven valor con ficha de juvenil de primer año fue Eneko Pérez, que se colocó en estribor, justo a la espalda de su entrenador Lolo Gutiérrez. Si hubiera estado en vigor la normativa del pasado año, ninguno de ellos podría haber tomado parte de la regata.

La ARC no permitía la utilización de juveniles de primer año en sus alineaciones pero desde este 2022 se ha abierto la puerta a su inscripción. Desde este verano, los entrenadores pueden alinearles siempre que entre una regata y otra, ya sea liguera, federativa o privada, hayan pasado cuatro días naturales. Es decir, que, en principio, sólo podrán salir al agua una vez por semana. Es una limitación similar a la que sufrían los de segundo año hasta el 2021. La diferencia es que no establece un máximo por tripulación. Un equipo podría salir con ocho juveniles de primer año siempre que al día siguiente se queden en tierra.

Lo curioso fue que, en el caso de la ‘San José’, los cuatro remeros juveniles que echó al agua a defender sus intereses -todos ellos de segundo año- fueron los cedidos por Santurtzi a última hora. Ninguno de sus más jóvenes canteranos fue incluido ni en la alineación ni entre los suplentes. Por su parte, de los tres alineados por IRC Santoña, dos son cedidos por Camargo y uno de ellos, Giulian Valentin Daniel, es canterano. En el caso de los cuatro de Castreña B, tres de los que remaron en San Juan de Luz surgieron de sus propias categorías inferiores mientras que uno de ellos es canterano de Actividades Náuticas de Castro.

Rejuvenecidos. Lo que consigue esta necesidad de poner en escena a remeros juveniles es rejuvenecer considerablemente la plantilla. De hecho, Astillero presentó un equipo con uno de los promedios más bajos de entre los participantes en San Juan de Luz. Su alineación tenía 26,7 años de media, una edad a resaltar teniendo en cuenta que a bordo iban viejos rockeros como Francisco José Mata, que tiene 55 años, o Luis Andrés Rioz y Álvaro Campuzano, que tienen 43 y 45, respectivamente.

Más joven aún fue la tripulación de Castreña B, cuyo promedio fue de 25,7 años. A bordo iban tres remeros de 17 años, otros tantos de 19 y uno de 18, pero la media se eleva considerablemente teniendo en cuenta que el entrenador, Lolo Gutiérrez, es un tipo incansable que sigue al pie del cañón a sus 61 primaveras. A su lado, en el centro de la embarcación, se colocó otro veterano como Jorge Palmiro Cotillo, que tiene 45. Sin ellos, a buen seguro que la media de edad habría sido más joven que la de Donostiarra B, que se estrenó este verano con una cuadrilla que promedia 22,2 años a pesar de no llevar ningún remero con ficha juvenil a bordo. También tenía cuatro remeros de 19 años pero sólo uno de 18. Los demás, tenían veinte o más pero sólo uno superaba los treinta. Por eso el promedio le quedaba más apañado.

En el caso de la ‘Virgen del Puerto’, los tres remeros juveniles están acompañados de otros veteranos que elevan considerablemente la media. Los que ocuparon las marcas, que fueron Alejandro Ferriol y Alberto Sáiz, serían los siguientes más jóvenes al contar con 20 y 24 años, respectivamente. Samuel Santiuste tiene 28 años y los demás ya tienen cuarenta o más. No hubo treinteañeros a bordo. Hay incluso un par de cincuentones a los que tampoco se les acaba la pila, como son los casos de José Ignacio Gómez Lavín y Luis Fernando Hernández.

Gracias al cambio de normativa y a la relajación con el uso de los juveniles, hay muchos remeros de esa categoría que al menos encontrarán la motivación de seguir en activo al tener acceso a la trainera. Ha permitido que los cántabros de la ARC 2 estén en el agua sin demasiado problema de personal y ahora falta sacar buen provecho de ello. Astillero acabó la primera regata en cuarta posición a casi veinte segundos del tercero y a 50 del campeón. Hubo tremendas diferencias. Tanto, que entre el ganador y el último hubo casi tres minutos y medio. Los únicos que estuvieron más o menos cerca fueron la ‘San José’ e Hibaika, que el próximo fin de semana partirán en la segunda tanda. Habrá dos regatas, por lo que entrará por vez primera el condicionante de los juveniles de primer año.

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