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El Diario de Cantabria

REMO

Suances se echa al agua

  • El club suancino ha decidido sacar trainera el próximo año  
  • Ya está entrenando a las órdenes de ‘tordo’ con 17 remeros  
  • Está a falta de presupuesto para competir en liga, que es su intención
La trainera de Suances, en plena boga.
La trainera de Suances, en plena boga.
Suances se echa al agua

El próximo año va a haber una nueva trainera cántabra en el agua. Esa es siempre una buena noticia. Más aún, después de que el curso pasado se saldara con un balance negativa al quedarse Colindres y Laredo en tierra y sólo AN Castro emergiera como gran novedad. Con vistas al 2020, está por ver que se mantengan todas las que han competido en el 2019 pero, al menos, ya parece garantizado que va a haber savia nueva. Llegará desde Suances, donde su club de remo ha tomado la decisión de lanzarse a la aventura. Tanto es así, que buena parte de los remeros que, en principio, van a formar la plantilla, ya están entrenando.

Al frente de todo va a estar un viejo conocido del remo cántabro como Luis Andrés Rioz ‘Tordo’, quien fuera entrenador de Colindres hasta el pasado mes de enero, cuando fue destituido a pesar del apoyo que recibió de los remeros. Desde entonces, remó en Astillero, club por el que ya había pasado en etapas anteriores. Esto quiere decir que al frente del proyecto estará un remero experimentado y con bagaje en la máxima categoría, lo cual siempre dota de credibilidad y entidad a la aventura. Más aún, cuando en el club confían en poder contar en las tostas con el suancino Óscar Gómez, que cuenta con ligas, Conchas y varios campeonatos en su palmarés.

La intención del club es ir marchando paso a paso y sin precipitarse. «Llevábamos meditando dar el salto desde hace tiempo», confiesa su presidente y remero Diego Olazabal. «Hace unos días nos juntamos una serie de personas y decidimos que, o tirábamos hacia delante para crecer o esto se hundía», explica. Entendían que la entidad había llegado a un punto muerto del que debía salir avanzando. Por eso creen que ha llegado el momento «de dar el salto». «Ya estamos entrenando y nuestra intención es echar el bote al agua», confirma.

Su primera intención es salir a competir en ARC 2 el próximo verano, pero entienden que es una misión complicada. Son realistas y no quieren vivir en las nubes. Todo proyecto necesita su tiempo y están preparados para esperar si hace falta. Lo que sí tienen claro es que, por lo menos, estarán presentes en «los descensos, en las regatas de Cantabria y en alguna jornada de la liga de veteranos como invitados». Este último es el plan B, ya que el A es poder competir en la categoría de bronce, para lo que calculan que necesitarían entre quince y veinte mil euros. Sobre todo, es un dinero que se va en sufragar la bandera y en gastos de material y desplazamientos.

De remeros andan bien. En Cantabria es el principal problema que hay a la hora de formar equipos pero en Suances, por ahora, tienen 17. «Estamos los que ya estábamos en Suances, más alguna gente que viene de fuera, alguno de los que remó conmigo en Colindres, uno de Lutxana y gente de remo que sabíamos que sabía remar y que se han animado. Les hemos contado un poco el proyecto, les ha gustado y lo han cogido con ilusión». Incluso abren la puerta a quien no sepa remar y esté dispuesto a aprender. Aquí no sobra nadie pero, por suerte, parece que tampoco falta. Entienden que esos 17 hombres que ya hay disponibles «no están mal para arrancar» e incluso confían en que el número pueda crecer en los próximos meses.

El problema, por lo tanto, está en el dinero. El primer paso va a ser reunirse con el Ayuntamiento «para exponer el proyecto». Por lo menos, confían en que pueda sufragar la Bandera que estarían obligados a organizar si deciden saltar a la competición liguera. En ese sentido, todos los clubes, tanto de la ACT como de la ARC, cuentan con la colaboración de sus consistorios respectivos porque también salen beneficiados de la organización de una prueba de traineras en sus aguas. Para ser precisos, todos no, ya que AN Castro no recibió ni un euro de su Ayuntamiento esta pasada temporada, cuando se estrenó en liga y tuvo que echar mano de recursos propios que tenía reservados para otros gastos.

«Vamos a ver si tenemos suerte con el Ayuntamiento y, si no, habrá que utilizar otras vías», afirma Diego Olazabal. Habla, sobre todo, de empresas de la zona, ya que el Club de Remo Suances sería «el único de toda la cuenca del Besaya con trainera». La comarca daría un salto de calidad en este sentido porque ha competido en bateles en los últimos tiempos pero no ha pasado de ahí. Es un caso similar al de Barquereño, que forma parte de la costa occidental de Cantabria, donde el remo no parece tan extendido.

Referencia. En Suances han considerado necesario tener una trainera en el agua porque los niños y niñas que tenían en la Escuela «no aguantaban nada porque no veían un modelo a seguir». Daba la sensación de que se estancaban y, quien quería continuar una vez que llegaba a categoría senior, «tenía que marcharse a Colindres o a Camargo porque no podía continuar en casa». Con vistas a este curso recién comenzado, confían en contar con una veintena de jóvenes valores en formación que, a partir de ahora, al menos podrán vislumbrar un objetivo que alcanzar cuando vean a la trainera entrenar a diario.

A bordo confían en contar con Óscar Gómez, quien se presentara en el pabellón de Kaiku hace diez años insistiéndole a Jose Luis Korta que él quería ganar una Bandera de La Concha. Entonces, no le conocía nadie, pero terminó convirtiéndose en uno de esos ‘galácticos’ de la Bizkaitarra que no perdían regatas. La proa fue suya y no sólo acabaría sumando dos victorias en San Sebastián, sino que ganaría tres ligas. Él fue uno de los suancinos que tuvo que andar viajando a diario para poder competir y quizá por eso lo acabó dejando cuando tenía gasolina para más. Completó un verano en Pedreña pero después lo dejó. Ha estado colaborando alguna vez con Suances y, obviamente, le han comentado la posibilidad de subirse a la trainera. Aún no ha dado una respuesta pero no lo descarta. «Me ha dicho que quiere probar», confirma Olazabal. Obviamente, pudiendo remar y entrenar a cinco minutos de casa, las cosas se ven muy diferente y todo es un poco más accesible.

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