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El Diario de Cantabria

BOXEO

Una sensación para Torrelavega

  • Kiko Martínez será la otra gran atracción de la velada del sábado en el Vicente Trueba  
  • Saldrá a escena justo antes que Sergio García, como hizo éste en Elche en el 2013, cuando el alicantino realizó su primera defensa mundialista
Kiko Martínez estará el sábado en Torrelavega. / Jorge Ayllón
Kiko Martínez estará el sábado en Torrelavega. / Jorge Ayllón
Una sensación para Torrelavega

La primera vez que Kiko Martínez se cruzó en la vida de Sergio García fue en octubre del 2013. ‘El Niño’ acababa de firmar con ‘Maravillabox’ y la noche del día 19 peleaba en la bolera cubierta de Renedo contra Rafael Chiruta, que en su día también boxeó contra Fouad El Massoudi. La velada había levantado cierta expectación porque había anunciado su presencia uno de los mejores boxeadores que ha dado el siglo XXI, un Sergio ‘Maravilla’ Martínez al que los aficionados cántabros ya se han acostumbrado a ver pero que por aquel entonces fue recibido como la auténtica estrella que es. Fue el foco de todas las miradas y de todas las cámaras y junto a él acudieron Kiko Martínez y su entrenador de entonces Gabi Sarmiento, que a su vez también lo había sido del excampeón argentino. En aquel momento, el alicantino era campeón del Mundo. Caminaba en otra dimensión, a una altura a la que ni se atrevía a mirar ‘El Niño’, que estaba a las puertas de afrontar su noveno combate rentado. Los ocho anteriores los había ganado y seis de ellos había sido antes del límite. Ya prometía muchas cosas entonces y por eso le fichó ‘Maravillabox’. Lo que quizá no podía imaginar entonces la promotora sería que, seis años después, Kiko Martínez iba a ser el plato previo a la pelea estelar de una velada encabezada por el torrelaveguense.

Si ya de por sí es un lujo contar con un cántabro que va a boxear por su cuarto Campeonato de Europa, más aún lo es disfrutar en la misma velada de un boxeador como Kiko Martínez. La presencia de ambos en el cartel aporta un menú irresistible difícil de repetir. Se trata de un excampeón mundial que todavía llevaba la corona en su cabeza la última vez que se pasó por tierras cántabras. Entonces, lo hizo acompañando a ‘Maravilla’ Martínez, que quiso conocer en persona a su nueva incorporación. Aquel viaje a Cantabria lo aprovecharon para profundizar en la preparación del alicantino con vistas a su segunda defensa mundialista, que iba a suceder dos meses más tarde. Por eso estuvo entrenando en el Kronk, cambió impresiones con ‘El Niño’ y estuvo en Renedo viendo su duelo con Chiruta.

Aquellas fueron semanas de mucha intensidad y de enlazar una preparación con otra para el propio Sergio García, que era todavía muy joven y prácticamente se había saltado la etapa amateur, por lo que le convenía acumular combates. De este modo, sólo una semana después de completar seis asaltos contra Chiruta, se fue en busca de su primer título. Fue en Castellón, donde pasó por encima de Raúl Asencio para hacerse con el campeonato latino. Aquello no sólo le sirvió para estrenar su vitrina de cinturones, sino también para mejorar el cartel con el que, apenas mes y medio después, salió de nuevo a boxear. Y esta vez lo hizo en Elche contra Feliks Kleins. En concreto, en casa de Kiko Martínez y en la velada a la que él mismo puso el gran broche con su primera defensa del Mundial. Entonces, el cántabro era el aperitivo y el ilicitano el plato fuerte. Ahora, el orden ha cambiado.

De nada a todo. Aquel 2013 fue especialmente intenso para Kiko Martínez, que vivió todo un carrusel de emociones que comenzó con la pérdida de su título europeo de manos de Carl Frampton en Belfast. Aquello no fue un impedimento para que, apenas unos meses después, le llegara la oportunidad de pelear por el Mundial supergallo IBF contra el colombiano Jonathan ‘Momo’ Romero en Atlantic City. Ganó por KO como también ganaría sus dos exitosas defensas, una en Elche y otra en Japón. Con esta trayectoria, propuso una revancha con el propio Frampton ya con el título mundialista en juego y el español volvió a morder en hueso, por lo que perdió su corona. Volvería a intentarlo en Manchester contra Scott Quigg y de nuevo en Estados unidos ante Leo Santa Cruz, pero sin éxito. Así, ante una polémica (por injusta) derrota contra Josh Warrington en Leeds por el título Internacional WBC en el 2017, de nuevo inició la vía europea, la cual reconquistó más de un lustro después tras un polémico doble duelo con Marc Vidal. Esto sucedió el pasado año.

Una vez convertido en Campeón de Europa, se le presentó una nueva oportunidad de conquistar un cinturón mundialista. En esta ocasión, sería en el peso pluma. Sucedió en mayo de este mismo año y, a pesar de la trayectoria del bravo púgil ilicitano, disfrutó entonces de la velada más espectacular de la que había tomado parte. Fue en el Barclays Center de Brooklyn y su combate fue el inmediatamente anterior al que pondría en juego el Mundial de los pesados entre Wilder y Breazeale. Allí había más de 16.000 personas y estaba ante una gran oportunidad. Su rival era Gary Russell Jr., que se presentó con una sola derrota de las que se puede decir que no cuentan, ya que fue ante Lomachenko, el que, probablemente, sea el mejor boxeador de la actualidad.

Kiko Martínez dio la cara. Comenzó recibiendo y encajando. Se vio dentro de una pelea en la que muchos no le daban demasiadas opciones e incluso se sintió ir a más. Sin embargo, sufrió un corte importante y el árbitro tuvo que parar la pelea cuando ésta se acercaba a su tramo final. En un primer momento, al alicantino no le sentó nada bien, pero el tiempo le ha demostrado que fue la mejor solución. De hecho, finalmente le tuvieron que dar 16 puntos y hoy en día intuye que, de haber seguido sobre el ring, quizá hoy estaría retirado.

Antes del combate, llegó a decir que si perdía se retiraría, ya que era mucho el desgaste que conllevaba una preparación semejante. Sobre todo, para su familia. Sin embargo, se vio tan bien y se sigue viendo tan en forma tanto física como mentalmente que sigue ahí y el sábado se va a presentar en Torrelavega con la intención de confirmar sus buenas sensaciones, demostrar que sigue a un gran nivel y, de esta manera, entrar en las quinielas por volver a disputar el Campeonato de Europa e incluso el del Mundo. En su hoja de ruta está pelear por algo grande en el 2020. Y no renuncia a nada.

En Torrelavega ha pactado un combate a diez asaltos contra el mexicano Alexander Cazares, que se presenta con un cartel de 16 victorias (7 por KO) y diez derrotas. De estas últimas, ninguna antes del límite. Se trata de un buen púgil que se ha visto las caras con boxeadores importantes sin que ninguno de ellos le haya derribado y que, por tanto, supone toda una garantía. Sobre todo, en cuanto a que Kiko Martínez va a encontrar oposición y va a tener que trabajarse a su oponente. Y es lo que necesita. 

Poder disfrutar en directo de su boxeo será una buena oportunidad para quienes se animen a estar presentes en el Vicente Trueba. De hecho, ‘La Sensación’, que es el apodo que siempre ha recibido, apenas se ha dejado ver por el norte peninsular. En su trayectoria, sólo viene reflejado un combate en Gijón hace tres años. Es lo más cerca que ha estado. Y él mismo sabe que está dando sus últimos coletazos. Lo que quiere es que sean de calidad para poder retirarse en lo más alto. Vislumbra desde arriba toda una carrera que comenzó con una tremenda trayectoria amateur con cuarenta combates, los cuales los ganó todos y 38 de ellos, además, por KO. Y es que, tiene un porcentaje de victorias antes de tiempo (28 de 39) muy alto para los pesos en los que se ha manejado. Es un pegador, todo un guerrero capaz de meterse a toda una afición en el bolsillo, y pasado mañana probará con la de Torrelavega.

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