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El Diario de Cantabria

RUTH BEITIA

Ruth Beitia: El día que decidí que era el último salto, hasta ahí llegué

Ruth Beitia, en la sede de la Uneatlántico, donde desarrolla su labor docente. / ROMÁN AGUILERA
Ruth Beitia, en la sede de la Uneatlántico, donde desarrolla su labor docente. / ROMÁN AGUILERA
Ruth Beitia: El día que decidí que era el último salto, hasta ahí llegué
Santander, 7 mar (EFE).- La mejor atleta española de todos los tiempos, Ruth Beitia, lleva tres cursos escolares dedicada a la universidad tras dejar la competición a los 38 años, cuando ganó la medalla de oro de salto de altura en los Juegos de Río. "El día que decidí que era el último salto, hasta ahí llegué".

En una entrevista con Efe, Beitia recuerda su vida profesional, detalla su nuevo trabajo en la Universidad del Atlántico, su actual "vida feliz", y prefiere no hablar de política, aunque asegura que "nunca borraría" nada de su pasado, como tampoco "nunca" dirá por qué decidió dejar el PP de un día para otro y el reto que le encomendó el partido de ser su candidata a la Presidencia de Cantabria.

Pregunta.- Afronta el tercer curso como profesora de atletismo en esta universidad ¿Cómo te llegó la posibilidad de ser docente?

Respuesta.- Me lo ofrecieron desde la propia universidad y, la verdad, era algo que siempre fue muy llamativo para mí. Estudié fisioterapia, pero soy monitora y entrenadora de atletismo y me apetecía probar desde otra vertiente, porque es una forma distinta de transmitir lo que es el atletismo.

P.- ¿Cómo define sus tres cursos en Uneatlántico y que destacaría?

R.- Ha sido un aprendizaje continuo. Aparte de los conocimientos de cada una de las materias cuento un poco mi experiencia personal, les pongo vídeos, valoramos caras, sensaciones, otras cosas que luego ellos, a la hora de trabajar con niños, pueden aprovecharlo.

P.- ¿En algún momento te has visto condicionada por todos tus éxitos ante tus alumnos?

R.- Yo creo que el primer día que llegan les está dando clase Ruth Beitia, pero luego entienden que Ruth es una persona normal y corriente, que tiene ganas de transmitir la asignatura y esos valores que yo aprendí como deportista y entienden que soy como cualquier otro profesor.

P.- Además de la docencia ¿Estás recibiendo otras ofertas laborales?

R.- Nos dio la oportunidad la Academia Olímpica de formar un centro de estudios olímpicos dentro de la universidad y, evidentemente, no pudimos negarnos. Soy la directora de estudios olímpicos, es un privilegio. Y aparte, tengo trabajo ajeno a la universidad.

P.- Tampoco ha dejado el mundo del atletismo, a cuya federación sigue vinculada ¿Como compatibiliza ambas facetas?

R.- Como aquí tengo dos días de clase, vivo a caballo entre Madrid y Santander, lo que es divertido. Cuando estoy en Madrid, me encanta y me centro totalmente en el trabajo federativo, y cuando estoy aquí me centro en la familia y en la Universidad.

P.- ¿Has recibido alguna oferta interesante del mundo del atletismo?

R.- Muchas, pero siempre he dicho que no. Por ejemplo, me hace mucha gracia que en cada entrevista siempre me dicen ¿Pero, tu cómo no eres entrenadora? Realmente no quiero ser entrenadora, lo primero, porque no valgo, y lo segundo, porque del cien por cien que formábamos Ramón Torralbo y yo, él era 50 por ciento y yo el otro 50. La parte deportiva se fue, pero la parte de entrenar se quedó con Ramón súper bien.

P.- Ramón Torralbo ¿Sigue siendo su referente?

R.- Me cogió de la mano con 11 años y esa relación no se puede romper nunca.

P.- ¿Te gustaría seguir su estela y ser entrenadora?

R.- No, no tengo paciencia. Me encanta transmitir mi vivencia en la universidad, en la federación, en charlas o en conferencias, pero no como entrenadora.

P.- ¿Fue decisiva tu victoria en los Juegos de Río para retirarte?

R.- No. La decisión final fue que me dolía todo el cuerpo y creo que llegó el momento en que mi cuerpo me dijo: Chica, hasta aquí has llegado, tienes 38 años, hemos sido muy generosos el uno con el otro, tú como persona con tu propio cuerpo, y bueno, hasta aquí has llegado. Es a día de hoy que aún sigue dándome alguna secuelilla por si tengo ganas de volver.

P.- Que prefieres ¿Tu actual vida o la que tenías cuando te dedicabas a la competición?

R.- Evidentemente soy muy de vivir al día. He sido una verdadera privilegiada en el mundo del atletismo, he estado muchísimos años, desde los 6 hasta los 38 y he conseguido todos mis sueños. Hemos conseguido todos nuestros sueños porque, al final, esos sueños que soñaba una niña de 6 años se convirtieron en los sueños de dos personas, de un equipo que hacíamos yo como imagen y Ramón como la mente pensante.

Creo que sería muy egoísta volver a esa faceta y me encanta continuar hacia adelante, sobre todo porque como se quedó siendo mi pasión, aún lo mantengo y lo mantendré siempre, y ahora desde otra faceta sigo vinculada.

P.- O sea ¿Que sigues practicando deporte?

R.- Muchos. Fue colgar las zapatillas y empezar a hacer un montón de actividades: Patino, juego al padel, juego al tenis, he subido montañas, estoy empezando a correr... un montón de actividades que no podía hacer anteriormente por evitar lesiones y porque, cuando entrenas para y por una actividad, es muy complicado hacer otros deportes. Tenía una lista de futuribles que la estoy tachando a una velocidad vertiginosa.

P.- ¿Y el salto?

R.- El problema que tengo es que en los juegos de equipo como el balonmano o el baloncesto puedes quedar con unos amigos para hacer una pachanguita, pero te puedo asegurar que para saltar altura nadie se apunta. Creo que el día que decidí que era el último salto, hasta ahí llegué.

P.- ¿Cual consideras que ha sido tu mayor logro?

R.- Tengo dos. Evidentemente creo que esa medalla olímpica fue todo lo que yo quise ser como deportista. Pero lo que el deporte me enseñó como persona se forjó en un fair play en el 2017, en la última competición en Londres. Creo que ambos premios, esa medalla y ese fair play, son lo que me queda como deportista y como persona.

P.- ¿Y tu paso por la política?

R.- Mi paso por la política fue, para mí, increíble durante ocho años y en los últimos meses se truncó un poco ese sueño, pero bueno, son vivencias de aprendizaje total. Un día me decía una niña en un cole que qué elegiría, si una goma para borrar mi pasado o un lápiz para escribir mi futuro, y nunca borraría nada de mi pasado. Siempre un aprendizaje continuo y ese lápiz para continuar escribiendo el futuro.

P.- Ahora que ha pasado un tiempo desde tu candidatura a la Presidencia de Cantabria por el Partido Popular ¿Puedes explicar el motivo que te hizo abandonar todo y dejar la política de forma precipitada?

R.- Pues no. Por respeto a las personas que sufrieron, puedo asegurarte que nunca lo contaré, nunca a los medios. Evidentemente hay muchas personas que saben el porqué, pero, por respeto a esas personas, nunca lo contaré.

P.- ¿Como definirías ahora la vida de Ruth Beitia?

R.- Una vida feliz. Totalmente ilusionada por levantarme e ir a trabajar cada día, que eso nunca lo perdí. Siempre he sido una persona con muchísima ilusión y con muchísimas ganas de hacer lo que tocara en ese momento, y sigo así. Soy una persona alegre, una persona que con una sonrisa se levanta y se acuesta, amiga de mis amigos y, sobre todo, muy familiar. Estoy descubriendo mucho a mi familia ahora que puedo tener más tiempo para ellos. 

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