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El Diario de Cantabria

Dos de dos para Pedreña

  • Los trasmeranos se hicieron con la Bandera Sotileza aventajando en 40 segundos a ‘La marinera’  
  • Castreña ganó la prueba femenina  
  • Las embarcaciones de la calle dos sufrieron el numeroso tráfico que presentó ayer la bahía
Los remeros de Pedreña celebran su segunda victoria en tres días tras ser los más rápidos en la Bandera Sotileza. / josé ramón
Los remeros de Pedreña celebran su segunda victoria en tres días tras ser los más rápidos en la Bandera Sotileza. / josé ramón
Dos de dos para Pedreña

Pedreña no tiene con quien pegarse. En dos días ha dejado claro que no hay en Cantabria quien le pueda mirar a los ojos porque ha navegado muy por delante del resto. Otra cosa será lo que suceda a partir del próximo fin de semana, que será lo que cuente de verdad. Ahí es cuando habrá que batirse el cobre y cuando pueden llegar las confirmaciones o las decepciones. Mientras eso llega, a los perdreñeros les toca disfrutar. El viernes ganaron por algo más de medio minuto la Bandera Bansander y ayer por cuarenta segundos la Sotileza. No hubo espacio para la discusión. Dejaron muy atrás a Camargo en el duelo que cerró la mañana completando así una nueva contrarreloj en la que sólo se pudo medir con su sombra, pero ni ésta le pudo dar alcance

Si dos días antes había demostrado la ‘Pedreñera’ moverse bien por las aguas de la bahía, ayer lo hizo también a lo largo del Abra de El Sardinero, que es por donde discurre la primera parte de la Bandera Sotileza, esa regata diferente a todas, la que recoge la verdadera tradición de este deporte llevando a las traineras desde la mar hasta el puerto y en la que, en estos tiempos que corren, también obliga a soportar a domingueros que aprovechan la situación para dejarse notar. No es fácil para la organización controlar todas las embarcaciones de recreo que pretenden seguir la regata sin que les importe lo más mínimo las traineras. Lo importante es lucirse. Y por eso se acercan. No para ver, sino para que les vean, sin ni siquiera saber cómo hacerlo para estorbar lo menos posible a los verdaderos protagonistas. Y éstos son los que lo sufren. Para algunos, la regata de ayer fue una continua acumulación de cabreo que, sobre todo, dejó sentirse en Camargo.

A los de verde les tocó la calle dos en ese duelo final que iba a mantener con Pedreña porque, a día de hoy, son las dos mejores embarcaciones cántabras, como habían demostrado el pasado viernes. Si ya de por sí la trainera negra era la gran favorita a hacerse con el triunfo, menos discusión se anunció cuando se conoció que le había tocado la calle uno. Es cierto que desde hace unos años se ha establecido una compensación en forma de metros, pero no parece que compense. Sorprender por la calle dos es ya complicado de por sí y más aún lo es si, como ayer,  que era un domingo soleado del mes de julio, la bahía presenta un tráfico tremendo. Así, y la ‘Virgen del Carmen’ se tuvo que comer un montón de olas que sufrió mucho más que quien viajaba más pegado a tierra.

Esa incomodidad que sintieron a bordo los tripulantes de la embarcación camarguesa les terminó costando el segundo puesto, que fue para ‘La Marinera’. Fue una gran mañana para Castreña porque, además de esa meritoria segunda plaza que logró la trainera masculina, la femenina se hizo con la victoria. Dos veces han salido al agua las remeras rojillas y dos veces han ganado. La primera fue en la regata invernal que organizó su club poco antes del confinamiento y la segunda fue la de ayer. Lo cierto es que su duelo con IRC Santoña fue de lo más emocionante de la mañana. Aunque las de rojo ocuparon la proa de la regata en todo momento, las santoñesas se resistieron a alejarse de la senda que marcaban sus rivales y llegaron a meta con sólo casi siete segundos de retraso, que no es una mala marca teniendo en cuenta el poco entrenamiento que pudieron acumular.

Cuando los entrenados por Quique Vitoria llegaron a meta, sabían que estaba metidos en la pelea por el segundo puesto. La referencia que le habían tomado en la virada era sólo dos segundos peor que Camargo. A ellos les había tocado competir junto a Astillero, a quien le tocó remar por fuera. Lo cierto es que ambos mantuvieron una cierta igualdad mientras navegaron en paralelo a las abarrotadas playas de El Sardinero, pero llegando al momento del giro, en el que cada uno ha de mantener su calle porque ha de pasar su respectiva baliza por estribor, los de rojo fueron asentando su primer puesto hasta entrar en primer lugar a la bahía. Y quien consigue esto, ya tiene la regata ganada porque ahí desaparecen las calles y superar a una trainera se hace complicado.

Con todo, a los azules les había costado porque fueron viendo cómo ‘La Marinera’ abría hueco. Javi Pérez introdujo pocos cambios respecto a la tripulación que había enseñado el viernes y verse por detrás de una trainera de la ARC 2 fue un golpe moral que fueron pagando hasta que llegaron dos botes por detrás de Castreña. Era ésta la que aspiraba a dar la sorpresa y a romper el orden establecido pero, tras cruzar la meta, tuvo que esperar a que llegaran los dos participantes que aún estaban compitiendo para conocer su resultado final.

En apenas minuto y medio, se presentó Pedreña, a cuya trainera se le escapaba una sonrisa de satisfacción por lo bien que le habían vuelto a salir las cosas. Buscó probarse a sí misma en estas dos pruebas organizadas por la Federación Cántabra y logró las buenas sensaciones con las que pretendía llegar el próximo sábado a Pasaia, que será cuando se empiece a cocer el pulpo. Los entrenados por Joseba Fernández, que ayer se quedó en la zodiac, disfrutaron del desfile mientras penetraba hasta las entrañas de Santander mientras que por detrás intentaba Camargo gestionar su cabreo para salvar la jornada. Y sabía que no le iba a sobrar nada. Desde tierra ya les habían comunicado el tiempo de ‘La Marinera’ y, echando un vistazo a lo que quedaba, llegaron a la conclusión de que había que darlo todo. Así lo gritó Jonathan Castanedo desde la popa, pero el tiempo pasaba demasiado deprisa. El sol apretaba de lo lindo pero el viento ayudaba. La champa quiso ser buena pero lo cierto es que a los de Punta Parayas les sobró segundo y medio, que fue el tiempo por el que los castreños se llevaron para casa un segundo puesto que a buen seguro les sabrá a gloria.

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