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El Diario de Cantabria

Momento para la pausa

  • ‘El Niño’ seguirá esperando alguna oportunidad mundialista sin prisa  
  • El cántabro quiere a munguía, pero la vía más factible es la de la wbc, que exigirá esperar  
  • Mientras, espera Vitú
Sergio García, en su esquina tras uno de los doce asaltos del combate del pasado sábado. / J. Ayllón
Sergio García, en su esquina tras uno de los doce asaltos del combate del pasado sábado. / J. Ayllón
Momento para la pausa

Es como cuando alguien consuma una venganza que lleva persiguiendo durante buena parte de su vida. De pronto, se abre un vacío. Silencio. ¿Y ahora qué?, toca preguntarse. El objetivo que había hecho avanzar su día a día en los últimos tiempos; su gran motivación para levantarse de la cama cada día, ya está cumplido. Toca pasar página y en el mundo del boxeo siempre es complicado. Sergio García ya es tres veces campeón de Europa y ahora toca de nuevo replantearse la situación y dibujar nuevos horizontes. Y es importante elegir bien porque el llamado noble arte no es como muchos otros deportes que dan oportunidades cada poco tiempo o incluso cada semana. A estos niveles, no se salta a escena más de tres o, como muchísimo, cuatro veces al año y por eso hay que ser selectivo, caminar con pies de plomo y elegir bien. Y no hay que precipitarse.

Después de la vorágine de los últimos días, llega la calma y el descanso. A Sergio García le toca coger aire para comenzar de nuevo el entrenamiento y la firme intención de seguir mejorando como boxeador. Lo cierto es que el cántabro no ha dejado nunca de evolucionar y, por ejemplo, si algo ha dejado claro en los últimos tiempos, cuando se ha medido a rivales de talla continental, es que cuenta con un repertorio suficiente como para adaptar su boxeo a lo que tenga delante. Todo ello, manteniendo una personalidad reconocible. Y es una virtud importante. Por ahora, siempre ha salido a pelear con una estrategia muy clara en mente y la ha mantenido. No se ha encontrado a alguien que le haya obligado a echar mano de un plan B. Su objetivo es ir a buscarlo porque la inercia natural le va a mandar cada vez más arriba.

Es momento de escuchar propuestas. Obviamente, a nadie se le escapa que la gran ambición de Sergio García y de su equipo es ser campeones del Mundo. Nunca se han querido poner techos y, además, sería estúpido hacerlo. Si les llega una propuesta seria que esté respaldada por un buen incentivo económico, la estudiarían y la evaluarían. En caso de que no llegue, el camino europeo seguirá estando ahí. El superwelter continental tiene argumentos suficientes como para mantener la motivación al máximo y, de hecho, a la vuelta de la esquina estaría la pelea contra el aspirante oficial al título que retuvo el cántabro el pasado sábado por la noche. Se trata de Cedric Vitú, otro excampeón continental que de nuevo exigiría un poco más al torrelaveguense. El púgil francés tiene cita con el ring para el próximo trece de julio porque no se pone en acción desde diciembre del pasado año y necesita reactivarse. Una vez cumpla con ese compromiso, se debería poner en marcha la maquinaria para intentar alcanzar un acuerdo entre ambas partes para poner fecha y sede al combate. Si es necesario, habría que ir a una subasta. Lo que parece claro es que antes de fin de año se podría disfrutar de un duelo que a buen seguro levantaría una gran expectación.

Cuando, en las últimas semanas, han preguntado a Sergio García sobre contra qué campeón mundial le gustaría medirse, no ha escondido sus preferencias. Ha dicho claramente el nombre de Jaime Munguía, el mexicano de Tijuana que, con sólo 22 años, ya tiene el cinturón mundial WBO con 33 victorias en otros tantos combates, 26 de ellas por KO. El tipo es una máquina, se presentó en Estados Unidos a lo grande aunque toda su contundencia ya ha generado cierto debate después de sus dos últimas actuaciones, en las que ya no se ha comportado como un huracán inaguantable. ‘El Niño’ cree que su boxeo se puede adaptar al suyo y no tendría ningún reparo en ir a buscarle. Además, se trata de un púgil que pelea mucho y eso abriría un poco más el abanico. Con todo, se trata de una vía complicada.

Donde más opciones tiene Sergio García de disponer de una oportunidad mundialista es en el Consejo Mundial de Boxeo (WBC), ya que está ranqueado en segundo lugar. Lo que es complicado adivinar es por dónde pueden llegar esas opciones porque los caminos de estos grandes consejos pugilísticos son inescrutables. A día de hoy, el campeón es Tony Harrison (el que ganara a Rabchanka hace unos años en Nueva York) tras su sorprendente victoria ante Jermell Charlo. En principio, hay una revancha pactada entre ambos y, por lo tanto, hasta que no se dé, parece que no van a nombrar ningún otro aspirante oficial. Dicha pelea se iba a haber celebrado en las próximas semanas pero una lesión del campeón lo ha retrasado todo.

Mientras, se deberían disputar lo que habitualmente se llaman eliminatorias mundialistas, algo que se rige por principios un tanto caprichosos. Tanto es así, que el próximo sábado en Houston se va a disputar una ya firmada hace unos meses entre (ojo) Zakaria Attou, que está el décimo cuarto en el ranking, y el norteamericano Erickson Lubin (20-1, 15 KOs). Que el francés esté metido en esa guerra y no el cántabro no habla demasiado bien de los argumentos que utiliza la WBC para marcar los caminos que lleven a, por lo menos, poder pelear por su cinturón más preciado. En el fondo, esta vía parece estar labrada para guiar al boxeador de Florida hacia la oportunidad de su vida. 

Con todo, el panorama es todavía más complejo porque en su día ya se ordenó una eliminatoria final aún más surrealista entre Sergey Vorobiev, un ruso que suma sólo ocho combates y un boxeador tanzano con 15 victorias y dos derrotas de nombre Hassan Mwakinyo. Al menos, no se llegó a producir nunca.  Lo que parece es que, al final, la WBC nombrará aspirante oficial a quien estime oportuno y en la lista de candidatos estará siempre Sergio García porque su puesto en el ranking lo dice todo. Aún así, teniendo antes que disputarse la revancha entre Harrison y Charlo, es fácil entender que a ‘El Niño’ le va a dar tiempo a disputar esa tercera defensa de su título contra Cedric Vitú. De hecho, éste es el séptimo en el mismo ranking WBC y, por lo tanto, dicho organismo podría también incluso considerar ese Campeonato de Europa como una eliminatoria mundialista en sí misma. Todo puede pasar. Es momento de estar receptivo, escuchar las ofertas y, sobre todo, pensarlas bien para no dar pasos en falso.

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