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El Diario de Cantabria

Entre la lucha por la supervivencia y la ambición

La ‘Virgen del Puerto’ de Santoña, durante el Descenso de Colindres del pasado mes./ ARCHIVO
La ‘Virgen del Puerto’ de Santoña, durante el Descenso de Colindres del pasado mes./ ARCHIVO
Entre la lucha por la supervivencia y la ambición

En el caso de que vuelva a salir el sol antes de que empiece el verano y las traineras puedan salir a la mar a competir, habrá un total de cuatro traineras cántabras en la ARC 2. El año pasado fueron dos. Las novedades son IRC Santoña, que volvió al pozo tras haber logrado el ascenso a la ARC 1 en el 2018 y el descenso doce meses más tarde, y Colindres. La ‘San Ginés’ es uno de los grandes clásicos de la categoría pero el pasado curso no pudo salir a competir porque en enero se le vino el proyecto abajo debido a un enfrentamiento con el que entonces era su entrenador. El club le echó, los remeros lanzaron el órdago de que sin él no seguirían y la entidad presidida por Eugenio Sánchez siguió hacia delante con su decisión, por lo que la trainera se quedó en tierra. Sin embargo, a pesar de la dificultad que tienen los clubes de Cantabria para construir equipos, a orillas del Asón fueron capaces de levantarse con la idea de salir a competir de nuevo en este 2020. A ver si el dichoso Covid-19 les deja.

La ‘Virgen del Puerto’ y la ‘San Ginés’ se sumarán a las dos traineras castreñas que defendieron los intereses cántabros en la categoría de bronce el curso pasado. Una lo hizo por arriba y otra por abajo. Ambas querrán dar un paso más en el presente curso. ‘La Marinera’ partirá, en principio, como una de las aspirantes a luchar por el salto de categoría. Ya lo hizo el curso pasado, cuando de nuevo volvió a ganar banderas y tuvo semanas pletóricas, pero dio la sensación de que todo se la temporada se le hizo demasiado larga y todo se le vino abajo de repente.

Los cuatro clubes cántabros que competirán en la tercera división del remo presentaron en tiempo y forma sus listas de pretemporada y el Comité de Competición las ha dado por válidas. Después, la ha hecho públicas y hoy se recogen en estas páginas, tal y como se hizo con los equipos de la ARC 1 la pasada semana. En dichas listas han de estar inscritos un mínimo de 16 remeros y hay un equipo, como es el santoñés, que lo supera por los pelos. Envió una plantilla con sólo 17 deportistas, lo que muestra lo mucho que le ha costado (y le está costando) reunir una cuadrilla con la que resultar competitivo el próximo verano.

IRC SANTOÑA. Al dar a conocer las plantillas de la categoría de plata, ya se pudo comprobar que algunos de los mejores remeros de la ‘Virgen del Puerto’ de los últimos años habían recalado en otros equipos. Por ejemplo, los hermanos Martínez Prada habían recalado en Astillero, equipo por el que también ficho José Luis Sanz tras un solo año en Santoña. Mientras, en Camargo recalaron Ramón López, Álvaro Aparicio y Jonathan Ruiz mientras que Carlos Iriondo se ha sumado a Pedreña. Buena parte del bote titular del curso pasado ya no está y por eso el club se ha tenido que reinventar.

Al frente de la nave se mantiene José Cuero. Ante el panorama que se encontró en otoño, le ha tocado echar mano del teléfono para reclutar a algunos veteranos remeros. Está con lo justo pero confía no tener problemas de última hora e incluso conseguir más brazos cuando se produzcan descartes de otros clubes con excedentes. Y es que, no es fácil hacer frente a un total de catorce bajas respecto a la lista de temporada del curso pasado. Menos aún, dentro de las limitaciones que tiene el remo cántabro para producir nueva materia prima. Al menos, Santoña ha podido echar mano de la cantera y, entre las 17 fichas tramitadas, hay dos juveniles.

colindres. Para reflotar su proyecto, Colindres echó mano de un tipo respetado dentro del remo cántabro como Lolo Gutiérrez. Tras dejar a Camargo en la ARC 1, el curso pasado remó en ‘La Marinera’ como puente antes de volver a Colindres, donde ya estuvo en 2015 y entre 1996 y el 99. De aquello hace un cuarto de siglo porque el veterano remero y entrenador está a punto de cumplir los sesenta. De su mano, el club ha logrado reunir a una cuadrilla con la que aspira a resultar competitiva. Como suele ser habitual, buena parte de los bogadores que tendrá a su disposición son de la zona, a los que ha sumado a tres remeros castreños con pasado reciente en ‘La Marinera’ y a quienes el técnico conoce bien.

La gran novedad que presenta la lista de pretemporada de Colindres es la presencia de una mujer. La normativa sólo permite que sean patronas y le ha tocado a Saray Villalón, que venía ejerciendo de entrenadora de la embarcación femenina. Cuenta con acreditada experiencia y confía en poder aportar a la ‘San Ginés’ desde su popa. El pasado año, fue Getaria, en la ARC 1, quien fue patroneado por una mujer, algo que no permite la Bandera de La Concha, por lo cual se generó alguna polémica. Con todo, es un problema con el que no se van a encontrar los colindreses.

AN CASTRO. AN Castro completará su segunda temporada en una liga de traineras. Además, este año lo hará con una propia que ha bautizado ‘Flavióbriga’ después de comprársela a Camargo. Al frente del equipo está Luis Miguel Villar, que combina esta función con la de remero de Zierbena. La relación entre ambos clubes siempre ha sido muy buena y de colaboración. Tanto es así, que habrá tres jóvenes bogadores canteranos del club ‘galipo’ en las filas del equipo verde el próximo verano.

AN Castro fundamenta su razón de ser en la cantera y esa labor, siempre a largo plazo, va dando sus frutos poco a poco. Los remeros que ha formado van asomando poco a poco la cabeza y para que el proyecto de la trainera se vaya asentado necesitan a algunos remeros veteranos. De hecho, su plantilla se caracteriza por tener hombres muy experimentados por un lado y muy jóvenes por otro. Tanto es así, que en la lista de pretemporada que han aportado no hay ningún veinteañero. O los remeros tienen menos de veinte años o más de cuarenta. La única excepción es Adrián Vega, canterano de la SDR Castreña, que tiene 31 y que vuelve a la actividad vestido de verde.

SDR CASTREÑA. Quien más remeros tiene a su disposición es Enrique Vitoria para firmar un segundo intento serio de asalto hacia la categoría de plata. Para ello, ha mantenido la continuidad de buena parte del bote titular del curso pasado. Y se ha reforzado con algunos nombres que aportan vatios y experiencia. Entre ellos, está el de los hermanos Laza (Néstor y Pedro). El más laureado de los dos es el segundo de ellos, que estuvo en el agua en el 2018 pero no el curso pasado. Lo mismo sucede con Francisco Vilella o con Jesús Arco, que vuelve a casa tras toda una década fuera en la que, sobre todo, remó para Deusto. Tras un tiempo en tierra, de nuevo sube a bordo para, además, realizar labores de preparador físico. En la ‘Tomatera’ llegó a coincidir con Arrantz Villar, que completó cuatro temporadas en la capital vizcaína para fichar por Astillero en el 2018, con quien logró un ascenso primero y un descenso después siendo un fijo en la proa de la ‘San José’. Como fichaje, se puede contabilizar a Joisel Manuel Mejía, canterano de San Pantaleón, que remó en ‘La Marinera’ en el 2018 y que lo hizo con cierta asiduidad el verano pasado a bordo de la ‘Virgen del Carmen’.

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