20.11.2019 |
El tiempo
miércoles. 20.11.2019
El tiempo
El Diario de Cantabria

REMO

La campanada la da Ondarroa

  • La trainera vizcaína marca el mejor tiempo en la clasificatoria de la Concha  
  • Los cántabros se quedaron muy lejos de haber pasado el corte  
  • Zierbena jugó con fuego y Ares soñó por un momento con arrebatarle la séptima plaza
Los aficionados de Ondarroa recibiendo a la trainera campeona de la clasificatoria. / EFE
Los aficionados de Ondarroa recibiendo a la trainera campeona de la clasificatoria. / EFE
La campanada la da Ondarroa

Resultaba utópico y hasta inocente pensar en la posibilidad de que este año se pudiera cortar la sangría y pudiera disputar algún cántabro la Bandera de La Concha, pero siempre queda la esperanza. Quizá esa ingenuidad proceda de un reducto infantil que queda ahí desde que uno cree en los Reyes Magos, las anjanas o el ratoncito Pérez, pero bueno es disfrutar de ella. No es malo. Aún así, lo normal ayer fue levantarse de la cama mostrando un cierto desinterés por la Clasificatoria, ir recibiendo con desgana las primeras noticias sobre el estado de la mar y el ambiente que se estaba viviendo en la capital guipuzcoana pero ir entrando en sintonía cuando llega el orden de salida. Entonces uno mira a su equipo, se va animando y se pregunta por qué no. A veces pasan cosas, pero para aprovecharlas hay que estar ahí. Y ni Astillero ni Pedreña estuvieron. Mucho menos Colindres, que ocupó el último lugar en la regata femenina, misma plaza que ha ocupado jornada tras jornada en la liga ETE.

No hay cántabros en La Concha desde el 2012, pero nunca había estado tan lejos de colarse Astillero como este año. Hace dos años, cuando también acudió tras haber perdido su sitio en la ACT y tras otro verano convulso, se quedó a 28 segundos del séptimo clasificado, que fue San Juan. En aquella ocasión fue décimo sexto. Ayer fue décimo cuarto pero fue un minuto y 18 segundos más lento que el último en conseguir el pasaporte hacia la cita más glamurosa de todas, que fue Zierbena. Ayer los ‘galipos’ jugaron con fuego y a punto estuvieron de quemarse tras su peor regata del año. Con una tripulación repleta de cántabros, no se sintieron a gusto en ningún momento, vieron que el bote no andaba y cargaron sobre sí unas malas sensaciones que, aún así, no les tiraron al pozo.

A bordo de la ‘San José’ sabían que lo de ayer no iba con ellos. Su temporada había terminado el domingo y bastante habían hecho ya. Tocaba culminarla y buscar un milagro, pero los milagros no existen. A punto estuvo de conseguir uno Ares para romper con todas las quinielas, pero les acabaron sobrando diez segundos. Cuando dieron la ciaboga, habían marcado el octavo mejor tiempo, pero también les comunicaron que iban por delante de traineras de la ACT (Lekittarra y Cabo) y que estaban a sólo cuatro de Bermeo. Y estar tan cerca de la ‘Bou Bizkaia’ suele ser una gran señal, por eso se crecieron y lo dieron todo volviendo a la playa, pero no les dio para haber pasado el corte y para haberse llevado todas las fotos. Urdaibai terminó escapándose muy lejos porque reaccionó a lo grande firmando un segundo largo espectacular sólo mejorado por la gran sorpresa de ayer.

Los focos miraron al invitado sorpresa de la tarde. Ondarroa partió como un aspirante a colarse entre los siete elegidos y a pelear por una de las dos vacantes que dejaran los cinco mejores de la ACT, que han estado muy por encima del resto durante todo el verano. Por lo que nadie habría apostado era por que fuera a ser el más rápido de la tarde. Los vizcaínos ya dieron la sorpresa al llegar a la baliza exterior y marcar allí el mejor tiempo, pero aún mejoraron más sus prestaciones en el momento de empopar. Tanto es así, que no sólo marcaron el mejor tiempo, sino que fueron siete segundos más rápidos que Orio y Santurtzi, que marcaron sendos 20.22. Como no podía ser de otra manera, la ‘Antiguako Ama’ lo celebró a lo grande con los suyos. La última vez que los ondarrutarras se habían clasificado para la Bandera de La Concha había sido en 1996 y ayer no sólo lo lograron, sino que incluso fueron los mejores. Que les quiten lo bailado los dos próximos domingos.

Aquella última vez en la que Ondarroa había pasado el corte se estrenaba como remero un joven Jon Iriondo de 20 años, que luego remó los dos domingos de la Bandera. Ayer también estuvo a bordo y en medio ha acumulado un palmarés tremendo, parte de él conseguido n una trainera cántabra como ‘La Marinera’. Ayer ésta no estaba. Hace mucho que no está. Corren malos tiempos para el remo cántabro.

A Astillero le tocó saltar a escena en noveno lugar, ya que al grupo A le correspondió abrir la clasificatoria. La mar se presentó complicada y movida y, tras completar el primer largo, la ‘San José’ ya sabía que no estaba capacitada para dar la sorpresa. Menos aún Pedreña, la otra baza que presentó Cantabria. Los trasmeranos estuvieron muy lejos de su mejor nivel e incluso llegaron a meta a punto de ser doblados por Mecos. Mala manera fue de terminar un verano que, una vez más, no ha sido el suyo.

Comentarios