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El Diario de Cantabria

A Astillero le gusta La Coruña

  • La ‘San José’ completó su mejor fin de semana dejando siempre traineras por detrás  ayer fue décima tras un apretado duelo con Lekittarra, que ganó por 32 centésimas  
  • El más rápido fue hondarribia pero Orio ganó la bandera
El joven Manu Crespo, con la ‘San José’ al hombro en La Coruña. / aitor arrizabalaga / Eusko Label Liga
El joven Manu Crespo, con la ‘San José’ al hombro en La Coruña. / aitor arrizabalaga / Eusko Label Liga
A Astillero le gusta La Coruña

La Coruña ha vuelto a dar vida a Astillero. Como hace dos años, echar el bote al agua en el arenal de Riazor le va bien. Conoce el terreno, lo domina y exprime al máximo las posibilidades que le brinda la mar para salir de allí mejor de lo que llegó. El primer fin de semana gallego de la temporada concluyó de manera positiva para la ‘San José’ porque está más cerca de la luz que el viernes y porque por fin le ha permitido completar dos buenas regatas dejando siempre a alguien por detrás. La notable actuación de los azules ha estrechado al máximo la batalla en la zona baja de la clasificación y, a día de hoy, se antoja toda una temeridad lanzar apuestas sobre qué va a suceder en esa pequeña liga a tres que se disputa en la primera tanda.

La expedición astillerense volvió con una sonrisa de territorio gallego, pero lo cierto es que el botín aún pudo haber sido mayor. Sólo le faltó un plus más, un pequeño detalle de nada para haber terminado ayer noveno y haber recortado un nuevo punto sobre Lekittarra. Éste ha vuelto a terminar a cuatro puntos de los cántabros, que es la misma distancia a la que terminaron el primer fin de semana de competición. Las cosas no se han movido entre ambos desde hace cuatro regatas pero lo mejor es que sí lo han hecho entre la ‘San José’ y la ‘Libia’. Abandonar el farolillo rojo sólo está a un punto tras lo sucedido este pasado fin de semana en territorio gallego.

Si en esta pequeña liga a tres por la supervivencia San Pedro fue el mejor el sábado, Astillero el segundo y Lekittarra el tercero, ayer la situación dio un vuelco completo. Esto siguió dejando a los cántabros segundos y lo normal habría sido que la clasificación hubiera terminado completamente igual a como estaba, pero Cabo se sumó a la fiesta de manera más que oportuna colocándose en undécima posición, justo entre la ‘San José’ y la ‘Libia’, por lo que la primera sumó dos puntos más y se colocó a sólo uno en la general. Pocas veces antes había prometido tanta emoción la lucha por la supervivencia.

La regata de ayer, como la del día anterior, estuvo marcada por el viento. Ayer la más rápida fue Hondarribia, que ganó con claridad la tanda de honor. De hecho, llegó a meta nueve segundos antes que Orio, que fue su perseguidor más cercano. Tanta agua de por medio puso la ‘Ama Guadalupekoa’ que, por un momento, ya en un último largo en el que las distancias ya se fueron alargando a lo grande, la tripulación de la trainera verde comenzó a soñar no sólo con sumar doce puntos, sino incluso con llevarse la bandera. Ésta era a dos jornadas y computaba los tiempos de ambas. La ‘San Nikolas’ había sido once segundos más rápida que la embarcación hondarribitarra el día anterior y llegó a parecer que se la podía birlar. De este modo, los oriotarras tuvieron motivos de sobra para dejarlo todo en el agua en un largo final de pura fortaleza y técnica sobre una mar muy agitada por el viento. No sólo estaba defendiendo la bandera que prácticamente tenía en la mano desde el sábado, sino también una buena colección de puntos, ya que sabía que las referencias de las Donostiarra y Zierbena, que habían dominado la segunda tanda, estaban siendo mejores. Y mejores terminaron siendo. Lo bueno fue que ese esfuerzo final de los patroneados por Gorka Aranberri sirvió para mantener el ‘trapo’. Y, teniendo en cuenta toda la renta que habían adquirido en las primeras regatas, fue, sin duda, su mejor tesoro.

El de Astillero es mucho más terrenal y humilde. Parte cada regata con la intención de dejar siempre a alguien atrás. Si es a dos, mejor que a uno, pero nunca el último. Si consigue esto, se antoja difícil que no evite, cuando menos, el descenso directo. En la doble cita de La Coruña, como en Santander, al menos ya ha dejado claro que está en disposición de competir por sobrevivir. Ayer firmó una notable regata que, en condiciones normales, le podía haber saciado, pero tiene tanta hambre y vio tan cerca ir un poco más allá que se fue con un sabor de boca agridulce.

Los cántabros fueron los más rápidos en completar el primer largo. Dominaron la situación de proa a la ola pero sufrieron a la hora de volver a la playa. Respecto al día anterior, Ruiz Camus mantuvo a Santi López como patrón y sumó un cambio en cada banda. En estribor, entró Corrales por ‘Cires’ mientras que en babor hizo lo propio Sergio Enrique Rodíguez por Sergio Alonso. El bote transmitió algunas dudas en ese primer largo de vuelta porque en la mar es volviendo cuando más atinado hay que estar y la ‘San José’ no parecía fluir bien. Sin embargo, se mantuvo en al pugna. Fue entonces cuando Kaiku se puso en cabeza y Lekittarra puso agua de por medio. Al menos, San Pedro parecía quedarse, pero eso ya era poco para los astillerenses.

Éstos giraron por última vez dos segundos por detrás de sus rivales vizcaínos. Había partido. De nuevo habían sido más rápidos de proa a la ola pero no volvieron a ser más lentos volviendo. De hecho, poco a poco se fueron acercando a Lekittarra, le llegaron a enseñar la proa y entre ambos brindaron un tremendo tramo final de regata en el que había muchísimo en juego. No era una bandera, era mucho más. Era la pura supervivencia. Era una regata para listos, de saber por dónde moverse y dónde no. Y Astillero acertó pero sólo le sobraron poco más de treinta centésimas.

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