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El Diario de Cantabria

BOXEO

A ‘El Niño’ no le asusta Londres

Sergio García intentó mantener su rutina de entrenamiento en su primera jornada en la capital londinense, donde realizó una sesión técnica a puertas abiertas y cumplió con el prepesaje, que le indicó que le falta un kilo por bajar

Sergio García, en el entrenamiento público de ayer.
Sergio García, en el entrenamiento público de ayer.
A ‘El Niño’ no le asusta Londres

Antes de la matanza, hay que cebar al cerdo. Si no, no merecería la pena tanto protocolo y tanta fiesta. Y como a un gorrino camino del matadero parecen esperar a Sergio García en Londres, donde creen que el sábado acudirá a las 16 cuerdas que tienen preparadas en el imponente O2 Arena como una víctima a sacrificar, como un auténtico pagafantas que va a regalar su cinturón a un joven púgil londinense con ínfulas de grandeza. En los días previos al gran carnaval le están agasajando, como reza el protocolo, de todas las serpentinas necesarias para teñir de gran acontecimiento lo que va a suceder el próximo fin de semana porque, además, ciertamente lo es. Lo que sucede es que igual al final no hay fiesta y a quien consideran el tonto útil de la velada se acaba marchando con una media sonrisa de satisfacción y de malicia. Quizá sea San Martín para los otros y no para él.

El de ayer fue el primer día de ‘El Niño’ en la capital londinense. Como esperaban, llegaron la noche anterior a su hotel casi de madrugada tras una tarde agotadora de aviones, transbordos y coches. Su hotel está justo en frente del recinto que acogerá la velada dentro de 48 horas, por lo que ya tienen un punto fijo al que mirar desde la ventana de su habitación. Allí está el objetivo. Hay que acallar como sea esa olla a presión en la que se convertirán esas gradas el próximo sábado por la noche. Porque el público británico del boxeo se parece al futbolero. Acuden a las veladas y también entonan sus cánticos y demás. Es muy particular y ruidoso. Y hay que callarlos.

A la expedición llegada desde Santander, formada por la esquina y el equipo habitual de ‘El Niño’ y de Maravillabox, les estaban esperando en el aeropuerto para desplazarles hasta el hotel y guiarles a donde hiciera falta. ‘A estos, que no les falte de nada’, parecen decir. ‘Que son los que tienen el cinturón.’ Lo que no saben es que tienen toda la intención de llevárselo de vuelta. Que les hayan pagado bien por ponerlo en juego este fin de semana y ponerlo incluso encima de la mesa de la cocina de Cheeseman no quiere decir que el acuerdo haya sido de venta. Hay mucho que negociar todavía. 

Por la mañana, a Sergio García siempre le toca centrarse en la preparación física y, para ello, echaron mano del propio gimnasio del hotel. No salió fuera a correr mientras conocía la ciudad. Echo mano de una máquina, se abrigó bien para seguir sudando y bajando peso y comenzó con el trabajo. En verdad, fueron dos esfuerzos a la vez, ya que, mientras corría sobre la cinta, estuvo analizando nuevos aspectos de su rival junto a su entrenador, que le plasmó un vídeo de Cheeseman frente a él. ‘El Niño’ tenía que correr, pero sin perder la concentración, prestando atención a las indicaciones y sudando y abrigándose como si, en vez de estar corriendo bajo techo, estuviera haciéndolo en el polo. 

Mientras veían antiguos combates de Cheeseman, insistieron en no entender cómo puede estar tan crecido y cómo tener tantas ínfulas de grandeza. No le ven como al gran boxeador que dice ser; no le ven gran cosa. «Este no nos puede ganar, Sergio», le decía Víctor Iglesias. No puede ser él quien pare su carrera. Lo tienen claro. Y ‘El Niño’ siguió corriendo y corriendo. Hasta desgastar la cinta. Es consciente de todo lo que se juega y ya sele ha puesto esa cara de ambición y concentración que ha tenido en los grandes momentos, como cuando reventó el mercado de ganados para conseguir el Campeonato de España ante un Clavero que no supo ni por dónde le dio el aire. Nunca antes le había pasado una apisonadora por encima y posiblemente no lo vuelva a hacer. Sergio García y los suyos saben que el sábado debería repetir una actuación semejante para tumbar a su rival porque saben que no se pueden fiar de las cartulinas. No deberían dejar a los jueces ese gustazo. 

Tras dejar en paz a la máquina, ‘El Niño’ se fue a descansar un poco porque tocaba comer pronto, a horario británico, para comenzar con los protocolos promocionales. A primera hora de la tarde tuvo un entrenamiento a puerta abierta para que los periodistas y medios gráficos pudieran verle en acción y, si cuadraba, hacerle algunas preguntas. Es un circo con el que hay que cumplir porque el espectáculo hay que venderlo. Y la expedición torrelaveguense lo entiende bien. 

Les trasladaron hasta un gimnasio que será su campo de operaciones hasta el sábado y allí intentaron mostrar la mejor de sus sonrisas para la cámara. Todo ello, intentando no perder la concentración porque saben que todavía queda mucho hasta la gran cita. Haber viajado tan pronto no es lo ideal pero es lo que toca cuando uno quiere conquistar tierra extraña. No se puede ir a última hora. En este caso, ni siquiera les dejarían porque en el propio contrato estaba estipulado que se someterían a todos estos actos diseñados para vender la película. 

Acabado el entrenamiento, llegaron los hombres de negro, los técnicos de la EBU que debían pesar a Sergio García. La normativa obliga a pasar un prepesaje 72 horas antes del combate sin poder superar un porcentaje del peso que hay que dar mañana, en el pesaje definitivo. Y, como siempre, el cántabro está más que preparado. A pesar de todo lo que le cuesta por la envergadura que tiene, siempre se ha llevado bien con la báscula. Nunca ha tenido problemas aunque entre hoy y mañana le queda lo más duro desde ese punto de vista. Debe bajar aún un kilo. Luego, una vez pasado el protocolo, le tocará recuperar en un tiempo prácticamente récord y subir unos siete en 24 horas. 

Hoy la rutina en Londres estará marcada por la rueda de prensa convocada por la promotora con los dos grandes protagonistas de la noche del sábado. Será una película similar a la de hace un par de semanas y que incluirá el habitual ‘cara a cara’ entre los dos púgiles. Cheeseman podrá poner toda la cara de superman que quiera porque ‘El Niño’ ni se va a asustar, ni se va a reír. Él tiene claro a lo que ha ido allí: a coger el dinero y correr. Eso sí, con el cinturón en su cintura. Las fiestas, que se las monten con otros. 

Últimos repasos:

Por la mañana, Sergio García aprovechó el gimnasio del hotel donde se hospedan, justo frente al O2, para correr bien abrigado para seguir bajando peso mientras Víctor Iglesias le iba detallando con vídeos nuevos aspectos del boxeo de Cheeseman.

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Expectación:

La velada del sábado ha levantado cierta expectación en una ciudad tan boxística como Londres. Hay cartele- ría en marquesinas y paredes y, cómo no, también en el vehículo que transporta de un lugar a otro a Sergio García y Víctor Iglesias.

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Entrenamientos abiertos:

A primera hora de la tarde, tanto ‘El Niño’ como Cheeseman realizaron sendos entrenamientos a puerta abierta para que pudieran acudir los medios de comunicación, tomar imágenes y cuestionarles sobre los últimos detalles de la preparación.

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