ISRAEL

Los terroristas de Hamás devuelve los muertos a Shiri Bibas y sus niños: una tragedia que el mundo ha permitido

Familia Bibas, asesinada por Hamás en cautiverio. Shiri Bibas y sus dos hijos, Ariel y Kfir, fueron secuestrados el 7 de octubre y murieron en manos de sus captores. La indiferencia y la justificación del terrorismo convierten a muchos en cómplices. Es momento de unirnos y rechazar toda

El gobierno de Israel ha confirmado que Hamás entregará este jueves los cuerpos de Shiri Bibas , de 32 años, y sus dos hijos pequeños, Ariel y Kfir, asesinados mientras estaban en cautiverio en Gaza. Junto a ellos, también será devuelto el cuerpo de Oded Lifshitz , periodista y activista por la paz.

Israel ha confirmado la entrega de los cuerpos de Shiri Bibas, de 32 años, y sus dos hijos pequeños, Ariel y Kfir , asesinados en cautiverio por Hamás. Junto a ellos, también será devuelto el cuerpo de Oded Lifshitz , periodista y activista por la paz. Esta noticia pone en evidencia, una vez más, la brutalidad del grupo terrorista que gobierna Gaza y la insensibilidad de una comunidad internacional que ha sido, en el mejor de los casos, indiferente, y en el peor, cómplice de su narrativa.

Un crimen anunciado

Los Bibas fueron secuestrados el 7 de octubre , el día del ataque más sangriento contra Israel desde el Holocausto. Durante meses, las imágenes de Shiri y sus dos hijos en brazos de sus captores recorrieron el mundo. Se convirtió en el símbolo de la tragedia humana que Hamás ha impuesto sobre Israel y su propio pueblo.

Ahora sabemos que fueron asesinados mientras estaban bajo la custodia de Hamás. La pregunta que debemos hacernos no es solo cómo morir , sino por qué el mundo permitió que esto sucediera .

Desde octubre, el relato internacional ha estado dominado por una distorsión moral donde se ha exigido a Israel que cese su ofensiva en Gaza, ignorando el hecho de que más de un centenar de sus ciudadanos seguían secuestrados en túneles terroristas, sin acceso a medicamentos ni a condiciones humanitarias mínimas.

La comunidad internacional, siempre dispuesta a condenar a Israel, ha demostrado una pasividad absoluta ante la responsabilidad de Hamás. ¿Dónde estaba la presión diplomática sobre el grupo terrorista? ¿Dónde estaban las manifestaciones masivas exigiendo la liberación de los niños secuestrados? En cambio, hemos visto protestas en Occidente exigiendo un alto el fuego sin condiciones, es decir, pidiendo que Hamás quede impune.

El alto el fuego: ¿negociación o chantaje?

Los cuerpos de los Bibas son entregados en el marco de un acuerdo que ha permitido la liberación de varios rehenes a cambio de cientos de prisioneros palestinos. En una de las más perversas simetrías de esta guerra, cada israelí secuestrado por Hamás vale, al menos, diez terroristas liberados por Israel.

El precio pagado por estos acuerdos es alto, no solo en términos de la seguridad futura de Israel, sino en el mensaje que se envía al mundo. Se refuerza la idea de que el terrorismo es una estrategia efectiva : secuestrar civiles, resistir el tiempo suficiente y eventualmente obtener concesiones internacionales y un alto el fuego que te permitirá rearmarte.

Hamás ha entendido esto perfectamente. Ha jugado con el dolor de las familias de los rehenes y ha explotado la presión internacional sobre Israel. Ha utilizado a los secuestrados como moneda de cambio, una táctica que cualquier grupo terrorista de Medio Oriente está tomando nota para el futuro.

El papel de Occidente en esta tragedia

El verdadero escándalo de este episodio no es solo la brutalidad de Hamás—ya sabemos de lo que es capaz—sino la respuesta de Occidente.

  • Mientras Hamás ejecutaba rehenes, la ONU y Múltiples ONG se concentraban en acusar a Israel de "genocidio".
  • Mientras los Bibas morían en los túneles de Gaza, las calles de Londres, París y Nueva York se llenaban de manifestantes exigiendo que Israel detuviera su ofensiva.
  • Mientras Israel luchaba para rescatar a sus ciudadanos, las universidades occidentales justificaban el terrorismo como "resistencia".

La hipocresía ha alcanzado niveles grotescos. Occidente no solo ha fallado a Israel, sino que ha abandonado sus propios principios al normalizar la barbarie y al otorgarle legitimidad a quienes la practican.

Israel: entre la justicia y la diplomacia

El asesinato de la familia Bibas es una prueba más de que Hamás no puede seguir existiendo como entidad política y militar . La seguridad de Israel y la estabilidad del Medio Oriente dependen de que este grupo sea erradicado.

El dilema que enfrenta Israel es claro: perseverar en su lucha o ceder a la presión internacional . La historia nos enseña que los enemigos de la civilización solo entienden una respuesta: la fuerza. Pero para que esa fuerza tenga éxito, Occidente debe abandonar su autoengaño moral y reconocer que no se puede hacer la paz con aquellos que consideran el asesinato de niños de una estrategia legítima .

Conclusión

La entrega de los cuerpos de Shiri Bibas y sus hijos es más que una tragedia personal: es un recordatorio del precio que paga Israel por existir en un mundo que aún no ha aprendido las lecciones de la historia. La pregunta que debemos hacernos ahora es: ¿seguiremos permitiendo que esta historia se repita?