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El Diario de Cantabria

«No es momento de hacer cábalas»

  • Sergio admite que, ante la actual situación, «el fútbol queda en un segundo plano»  
  • Lo intuye qué puede pasar si no se juega más
Sergio y Carmona, en el entrenamiento de ayer a puerta cerrada. / Cubero
Sergio y Carmona, en el entrenamiento de ayer a puerta cerrada. / Cubero
«No es momento de hacer cábalas»

Deportivamente hablando, no es sencilla la situación en la que están los jugadores y entrenadores de los equipos de fútbol. Tienen por delante un periodo sin partidos que no saben cuánto va a durar. De hecho, ni siquiera saben si se va a retomar la competición. Así es imposible o, por lo menos, muy complicado realizar una programación de trabajo. A día de hoy, la competición está parada dos semanas y sólo existe la certeza de que el Racing no jugará los partidos ante el Lugo y el Girona, pero todo el mundo del fútbol es consciente de que la suspensión liguera se prolongará mucho más allá. Sólo hace falta estar al tanto de la actualidad para llegar a la certeza de que habrá que tener paciencia.

En la Federación Española y en el resto de organismos que organiza el fútbol no lo dicen abiertamente, pero el mejor de los panoramas que se plantea es la confirmación de una suspensión de la Eurocopa para que haya más fechas libres y poder terminar todo el fútbol entre los meses de mayo y junio. Eso, en el hipotético caso de que la situación esté controlada para entonces, pero jugar con una bola de cristal en estos momentos se antoja un juego de riesgo. De ahí la dificultad de lo que tienen entre manos los equipos a día de hoy, ya que no saben cuánto tiempo van a estar sin competir y, de hecho, es probable que ni siquiera puedan entrenar en grupo a partir de la próxima semana por seguridad. Se trata de un deporte de mucho contacto y lo que se pretende evitar en todo puesto de trabajo es el contacto.

El mismo José Luis Oltra admitía el jueves que no tenía muy claro qué podría suceder si, finalmente, no se puede jugar más y hay que dar la temporada por terminada. Si eso sucediera, se abriría un enorme espacio en blanco sin precedentes a los que aferrarse para intentar adivinar qué puede pasar. Por eso aparece un folio en blanco donde cada uno puede lanzar sus apuestas o sus elucubraciones. Lo que está claro es que, quien tenga que tomar la decisión, no lo tendrá nada fácil. «Habrá unos que salgan beneficiados y otros que salgan perjudicados. Lo ideal sería encontrar la solución en la que haya menos perjudicados», decía José Luis Oltra. 

El caso es que al Racing le va mucho en ello porque está metido hasta el fondo en el ajo. ¿Dónde puede terminar si no se juega más? ¿Puede ir directamente al pozo o incluso puede salvarse sin necesidad de marcar más goles? «Es una situación complicada que nunca se ha dado», admite Sergio Ruiz, uno de los capitanes verdiblancos que ayer saltó a la palestra. Él cree que tampoco merece la pena darle muchas vueltas. Entiende que «no es el momento oportuno para este tipo de pensamientos ni hacer cábalas de lo que puede ocurrir». Al menos, en cuanto a los jugadores se refiere. Otra cosa es lo de los aficionados, que con algo han de matar el tiempo que toca estar recluido en casa para cumplir con las peticiones gubernamentales.

Por mensajes. Sergio realizó estas declaraciones después del entrenamiento que realizó ayer el equipo. Debía haber jugado un partido a puerta cerrada en función de la primera decisión que se tomó a principios de semana, pero finalmente el equipo entrenó en solitario en las instalaciones Nando Yosu. Allí no pudieron entrar aficionados y tampoco periodistas. Tanto es así, que el jugador astillerense se presentó en sala de prensa con la única compañía de una cámara para grabarle y del jefe de prensa, situado a una distancia prudencial y leyéndole algunas preguntas que le enviaron por WhatsApp periodistas que habitualmente acuden a los entrenamientos. Es la nueva realidad con la que hay que convivir y que se mantendrá activa hasta nuevo aviso. Y ahí reside el problema: que nadie sabe cuándo llegará ese aviso.

«Toca esperar. Ahora mismo lo más importante es la salud y que todas las personas estemos bien, por lo que el fútbol queda en un segundo plano», admite el medio centro cántabro. A partir de ahí, tampoco es amigo de jugar a las adivinanzas y es consciente de que tendrán que aceptar lo que venga, ya sea para bien o para mal. «Lo que tenga que pasar, pasará porque serán las instituciones correspondientes quienes tendrán que tomar las decisiones que estimen oportunas», asume Sergio Ruiz. No está en su mano. Menos aún, en la de los jugadores. Serán los dirigentes del Racing quienes, cuando se empiece a mover el cotarro y se empiecen a dibujar diferentes panoramas, deberán moverse para conseguir lo mejor para su club. A ellos, sólo les toca seguir entrenando para mantener o incluso mejorar su estado de forma por si en algún momento se abre un claro entre las nubes y vuelve a salir el sol.

Oltra ya reconoció el jueves que tendría que cambiar las rutinas de entrenamientos y de trabajo porque deberán ejercitarse sin la perspectiva de un partido al fin de semana siguiente. Incluso programaría jornadas a doble sesión aunque quiso huir de la idea de tener que realizar una mini pretemporada. «No creo en ellas», llegó a decir. Hace falta una nueva palabra para bautizar este tiempo nuevo en el que todo se ha parado sin una fecha fijada para retomar la actividad competitiva. Deben seguir trabajando y manteniendo la forma y, a su vez, mantener los cuidados propios que se le están pidiendo a todo trabajador. Vivimos tiempos extraños. «Lo único que podemos hacer es ser cautos, mantener la calma y respetar las decisiones que se tomen desde las instituciones y desde la Federación y las medidas adoptadas por el club», afirmó el centrocampista cántabro.

Es momento de vivir por capítulos y avanzar en fascículos. Cada día se abre una nueva realidad. No se pueden adelantar acontecimientos y por eso Sergio entiende prioritario mantener «la calma y que todos pongamos de nuestra parte para afrontar esta situación de la mejor manera posible». Sabe que toca «ir adaptándose a los acontecimientos según vayan ocurriendo» y en esas están. Ayer tocaba jugar pero entrenaron y, aunque a partir de mañana tienen dos días libres, son conscientes de que el martes, cuando haya que volver a entrenar, lo deba hacer cada uno por su cuenta.

Sergio asegura que en el seno del vestuario están «tranquilos» y pendientes siempre de «las directrices que marcan desde el club y desde la Federación». Tienen el privilegio de tener siempre cerca a un equipo médico cuyos componentes, como recuerda el cántabro, «saben bien qué medidas adoptar en cada momento». Además, les han dado «las pautas necesarias para intentar mantener las medidas de higiene y de seguridad al máximo». Con todo, destaca que les «transmiten la calma y la seguridad que todos tenemos que mantener en la medida de lo posible».

Sergio tiene claro que si les preguntan a los jugadores si prefieren que se vuelva a jugar o si es mejor que se baje directamente el telón, todos preferirán «volver a la normalidad cuando pase todo» y aún estén a tiempo de cumplir con todo el calendario. Todo ello, teniendo siempre en cuenta que lo primero es «la salud, por encima de todo». «Ojalá podamos jugar más partidos en casa para volver a disfrutar de nuestra gente compitiendo y disfrutando», subrayó. Todo ello, teniendo claro qué es lo primero y que el fútbol es un deporte y, en ese sentido, todo lo que le rodea «queda en un segundo plano». «Lo primero es la salud a nivel individual y de nuestras familias, que pase todo lo antes posible y podamos tener aún un buen final de temporada», concluye. Y un buen final sería llegar a puerto con la permanencia en el bolsillo.

«No es momento de hacer cábalas»