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Zelenski y Trump reactivan la cooperación con un acuerdo clave

Estados Unidos y Ucrania han firmado un acuerdo clave para el futuro económico del país, mediante la creación de un fondo de inversión destinado a la reconstrucción y la explotación conjunta de minerales estratégicos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski. / EP
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski. / EP

En un momento crucial del conflicto entre Rusia y Ucrania, Estados Unidos y el Gobierno de Volodímir Zelenski han firmado un acuerdo bilateral que sella la creación de un Fondo de Inversión para la Reconstrucción. El objetivo del pacto es claro: impulsar la explotación conjunta de recursos minerales estratégicos en suelo ucraniano y atraer capital internacional hacia su economía de guerra.

El anuncio fue realizado por el Departamento del Tesoro estadounidense, que considera el acuerdo como una nueva fase en la cooperación económica entre ambos países. Washington busca canalizar el apoyo prestado a Ucrania —económico, militar y humanitario— hacia una recuperación estructural sostenida en el tiempo.

Minerales estratégicos, un interés geopolítico

El centro del acuerdo gira en torno al acceso estadounidense a las llamadas tierras raras, minerales críticos para la fabricación de tecnologías avanzadas, energías limpias y aplicaciones militares. La administración Trump ha defendido la inclusión de EE.UU. en su explotación como una forma de equilibrar la inversión ya realizada en apoyo a Ucrania, desde el inicio de la invasión rusa.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, subrayó que el pacto “reafirma el compromiso de Estados Unidos con una Ucrania libre, soberana y próspera”. También insistió en que ningún actor relacionado con el aparato militar ruso podrá participar o beneficiarse de las futuras inversiones en la reconstrucción del país.

Tensiones previas a la firma

La firma del acuerdo, inicialmente prevista para febrero, fue aplazada tras un tenso desencuentro entre el presidente Donald Trump y su homólogo ucraniano. Aunque las diferencias fueron superadas, fuentes del Ejecutivo admiten que las negociaciones fueron “complejas” hasta el último momento. La confirmación final se produjo esta semana tras una breve reunión entre ambos mandatarios en El Vaticano, en el marco del funeral del Papa Francisco.

La ministra ucraniana de Economía, Yulia Svyrydenko, celebró el acuerdo como una oportunidad histórica para “movilizar inversiones globales” y reconstruir el tejido económico del país.

Presión por la paz

El acuerdo se formaliza cuando se cumplen 100 días del segundo mandato de Trump y en paralelo a un aumento de presión diplomática por parte de Washington. Fuentes oficiales han advertido que el papel de EE.UU. como mediador entre Kiev y Moscú podría reducirse si no se registran avances hacia un alto el fuego.

Por su parte, el Kremlin ha declarado una tregua unilateral de tres días, del 8 al 10 de mayo, en conmemoración del aniversario de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial. Kiev, sin embargo, ha solicitado extender la pausa un mes completo, una propuesta rechazada por Moscú, alimentando la incertidumbre sobre el futuro inmediato del conflicto.

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