Washington advierte a Teherán: si hay represión, habrá respuesta
El mensaje de Trump, difundido en redes sociales, eleva la tensión en una región ya marcada por los recientes bombardeos y el pulso nuclear
El presidente Donald Trump advirtió este viernes que Estados Unidos está «listo y preparado» para intervenir militarmente si el régimen de Irán empieza a reprimir con violencia las crecientes protestas por el colapso económico.
«Si Irán dispara y mata violentamente a manifestantes pacíficos —lo cual es su costumbre—, Estados Unidos de América vendrá a su rescate», escribió Trump en Truth Social, añadiendo: «We are locked and loaded and ready to go».
Protestas masivas y tensión creciente
Las protestas, que comenzaron en Teherán, se han extendido a múltiples regiones del país, incluyendo el oeste, donde videos difundidos en redes muestran calles en llamas y disparos durante la noche. Al menos siete personas han muerto, según reportes internacionales, tanto manifestantes como miembros de las fuerzas de seguridad.
Estas manifestaciones son las más intensas desde el levantamiento de 2022, tras la muerte de Mahsa Amini. Aunque las actuales protestas no han alcanzado la misma magnitud, los cánticos contra el régimen teocrático revelan un descontento profundo.
Crisis económica y presión internacional
La moneda iraní ha sufrido una fuerte devaluación —1,4 millones de riales por un dólar estadounidense—, lo que ha avivado el malestar social. El presidente reformista Masoud Pezeshkian ha mostrado disposición al diálogo, pero su gobierno enfrenta serias limitaciones económicas y políticas.
En medio de la tensión interna, Irán intenta mostrar apertura. Tras los bombardeos estadounidenses a instalaciones nucleares en junio, el régimen anunció que detiene el enriquecimiento de uranio, buscando reanudar negociaciones para aliviar sanciones.
Mensaje firme desde Washington y Tel Aviv
Tanto Trump como el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu han dejado claro que no permitirán que Irán restablezca sus capacidades nucleares. Las conversaciones siguen congeladas.
El estado iraní ha detenido a varios supuestos agitadores, acusados de vínculos con grupos monárquicos y organizaciones con sede en Europa. También se ha informado de la incautación de armas de contrabando, aunque sin detalles claros.