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La victoria del comunismo en Nueva York alarma a Washington

El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. / EP

La capital estadounidense sigue con preocupación el giro a la izquierda en la ciudad más influyente del país, gobernada ahora por un líder pro palestino

Nueva York se adentra en un terreno inexplorado con la elección de Zohran Mamdani, un político comunista, musulmán y de solo 32 años, como nuevo alcalde de la ciudad. El joven dirigente, militante de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA), ha logrado imponerse en las urnas con algo más del 50% de los votos, superando al también demócrata Andrew Cuomo, respaldado por el expresidente Donald Trump, que obtuvo un 41%, y al republicano independiente Curtis Sliwa.

La llegada de Mamdani marca un hito histórico: es el primer musulmán y el alcalde más joven desde 1892 en gobernar la Gran Manzana. Pero más allá de su perfil personal, su ideología ha generado un auténtico terremoto político. Mamdani se define abiertamente como comunista y ha prometido transformar Nueva York en un referente del socialismo urbano, con medidas que rompen con décadas de gestión moderada en la ciudad más influyente de Estados Unidos.

Un programa radical: control de alquileres, impuestos y transporte gratuito

Entre las propuestas más polémicas del nuevo alcalde figura la congelación de los alquileres, una medida con la que busca frenar la especulación inmobiliaria y proteger a los inquilinos. Sus críticos recuerdan que una política similar aplicada durante la pandemia provocó un aumento de viviendas vacías y desincentivó la oferta. Sin embargo, Mamdani ha insistido en que la prioridad es “garantizar el derecho a la vivienda, no el negocio de los propietarios”.

El nuevo regidor también planea subir los impuestos a quienes ganen más de un millón de dólares anuales, implantar la gratuidad del transporte público en autobuses y elevar el salario mínimo hasta los 30 dólares la hora, frente a los 16,5 actuales. En su opinión, estas medidas son esenciales para “redistribuir la riqueza” en una ciudad marcada por la desigualdad.

Un líder pro palestino que divide a la comunidad judía

Mamdani, hijo de inmigrantes ugandeses e indios, es un ferviente defensor de la causa palestina, una postura que ha generado fuerte tensión en una ciudad con la mayor comunidad judía fuera de Israel. El rabino Elliot Cosgrove llegó a declarar en octubre que “Zohran Mamdani representa un peligro para la comunidad judía de Nueva York”, alertando sobre su activismo en favor de Palestina y su apoyo a movimientos que critican abiertamente al Estado israelí.

Pese a ello, Mamdani ha prometido “gobernar para todos los neoyorquinos” y fomentar la convivencia religiosa. Su victoria, sin embargo, refleja una fractura evidente entre los distintos grupos comunitarios de la ciudad.

Varios ciudadanos en un colegio electoral. / EP

Trump advierte: “Nueva York no sobrevivirá a un comunista”

El triunfo del nuevo alcalde ha provocado la reacción inmediata del expresidente Donald Trump, quien calificó a Mamdani de “comunista peligroso” y amenazó con reducir los fondos federales destinados a la ciudad. “Esta Nueva York comunista no tiene ninguna posibilidad de éxito o supervivencia”, escribió el magnate en su red social Truth.

Durante la campaña, Trump incluso pidió el voto para Cuomo, antiguo enemigo político, con el argumento de que “es preferible un liberal que un comunista”. Aun así, los neoyorquinos optaron por el joven radical frente al exgobernador, cuya carrera política sigue marcada por las acusaciones de acoso sexual que le obligaron a dimitir en 2021.

La victoria del comunismo urbano

Zohran Mamdani ha conseguido movilizar a miles de jóvenes votantes y activistas de izquierda, que vieron en él una alternativa a la política tradicional. Su campaña, austera pero llena de energía militante, se apoyó en redes sociales y voluntariado popular, logrando conectar con una generación desencantada por la desigualdad y la falta de vivienda asequible.

Analistas consideran que su victoria podría tener un efecto simbólico en el panorama político estadounidense, impulsando a la izquierda más radical dentro del Partido Demócrata. No obstante, advierten que su gestión será un desafío monumental: deberá equilibrar sus ideales comunistas con la realidad económica de una de las ciudades más complejas y capitalistas del mundo.

Con su llegada al poder, Nueva York se convierte en un laboratorio del comunismo moderno, donde el experimento de Mamdani pondrá a prueba si es posible gobernar la metrópoli más icónica de Occidente bajo los principios del socialismo más ortodoxo.